El Tribunal Supremo de Casación de Italia ha rechazado el último recurso presentado por Juana Rivas contra la resolución que dio la custodia de su hijo menor al padre, el italiano Francesco Arcuri, que convive con el pequeño en Carloforte.
Así el alto tribunal ha ratificado que la custodia la tenga el progenitor, que está siendo juzgado en el país alpino por presunto maltrato físico y psicológico a los dos vástagos que tiene en común con Juana Rivas. La madre de Maracena ya ha anunciado que recurrirá a los tribunales internacionales para tratar de modificar esta decisión.
Su equipo jurídico ha lamentado a través de un comunicado la postura de la justicia italiana tras haber "instado todos los recursos posibles" para evitar lo que a su juicio "es una barbaridad", que un niño tenga que "convivir y depender de su padre, sentado en el banquillo por maltratarle".
Lamentan así que la Corte de Casación italiana haya rechazado su último recurso para "evitar esta terrible situación" y que considere por tanto que "Daniel debe seguir viviendo con su padre acusado de agredirle".
A juicio de esta parte, se trata de "una nueva incoherencia en este largo proceso, en el que se están violando derechos fundamentales de la infancia y de las víctimas del delito que consagra la normativa nacional y europea".
Su intención es acudir a tribunales internacionales para que examinen la respuesta que los tribunales italianos y españoles, civiles y penales, están dando a un caso que comenzó hace más de diez años, y que se ha convertido en un laberinto jurídico que "está destrozando la vida de Daniel, Gabriel y Juana", sostienen.
Junto a ello lamentan la "lentitud insoportable" en un caso "tan grave" como el juicio abierto contra Arcuri en el Tribunal Penal de Cagliari por presunto maltrato, que comenzó en septiembre del año pasado, y que, según estiman, no va a finalizar antes de que termine este año, pues ya hay sesiones programadas hasta el mes de diciembre.
Juana Rivas afirma que no ha podido comunicarse con su hijo menor desde que el pasado 25 de julio regresara por orden judicial con el padre a Italia, hechos que ha denunciado en Italia.
"En la madrugada del día 31 de mayo pasado recibimos una llamada de una amiga residente en Carloforte informándonos que estaba viendo a Daniel en silla de ruedas, llevado por otros adolescentes", expone Juana Rivas en una carta abierta a los medios.
Acusa a Arcuri de no haberle "informado de nada" de lo que le ha ocurrido al menor y ante sus "insistentes llamadas" responder "con un escueto mensaje" en el que dice que "el niño está muy bien".
Afirma que ha puesto este asunto en conocimiento de las autoridades italianas y que hay "sólo prevista una audiencia para el 19 de agosto, ante el juzgado civil de Cagliari".
En este contexto ha censurado que "frente a la rapidez" con la que se tramitan todas las cuestiones judiciales contra ella "los procesos contra Francesco Arcuri se eternizan".
Ella declaró a finales de octubre del año pasado en un Juzgado de Granada como investigada por presunta sustracción de menores tras la denuncia presentada por su expareja a raíz de que el hijo pequeño no regresara a Italia en el plazo fijado por la justicia italiana tras pasar las vacaciones de esa Navidad en España.
Ello, después de que un juzgado de guardia de Granada acordara la suspensión provisional de la entrega al padre tras escuchar al menor y en la línea de lo que habían solicitado tanto la Fiscalía como la representación legal de la madre atendiendo a la citada causa contra Arcuri en Italia. El pequeño no regresó a Italia hasta seis meses después tras un intenso cruce de acciones judiciales entre las partes.
Fuentes judiciales han señalado a Europa Press que el juzgado ha dado traslado a la Fiscalía y a las partes para que informen sobre su posicionamiento, ya sea el archivo o la continuación de la causa contra la madre de Maracena, por lo que no se esperan novedades al respecto de este caso hasta, al menos, mediados de septiembre.