Ilustración de Manuel de la Rocha junto a Iván Redondo. Juan López
Empresas El tándem De la Rocha-Iván Redondo lleva a Sánchez a su segunda derrota en el intento de echar a Escribano de IndraEl Gobierno seguirá intentando cesar al presidente de la cotizada, pero con la losa de dos intentos fallidos a sus espaldas
Más información:Indra entierra la integración con EME por petición de Escribano que resiste el nuevo asalto del Gobierno
Fernando Cano Publicada 20 marzo 2026 02:40hLas claves nuevo Generado con IA
Ángel Escribano resiste -por el momento- las embestidas de Moncloa y de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) después de que este jueves intentaran destituirlo. Argumentaron "conflicto de interés" en la integración de Indra con EME, empresa fundada por el todavía presidente.
El directivo realizó una jugada de última hora en el consejo extraordinario renunciando a la fusión de las dos compañías con lo que contrarrestó el argumento de Moncloa. Sin operación, no hay conflicto de interés, fue el axioma que le permitió mantenerse al frente de Indra.
Es verdad que todo puede cambiar en minutos y que el Gobierno seguirá intentándolo, si no es en los próximos días, de cara al consejo ordinario del 25 de marzo o en la Junta de Accionistas, que probablemente se hará en junio. Y muchos creen que pueden conseguirlo presionando a EME con excluirlos de contratos públicos.
Indra entierra la integración con EM&E por petición de Escribano que resiste el nuevo asalto del GobiernoPero no es menos cierto que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha perdido su segundo asalto para intentar controlar Indra. Y en menos de cinco semanas.
Todos los movimientos que realicen a partir de ahora -incluso si tienen éxito- ya cargarán con la pesada mochila de dos fracasos a sus espaldas y la pésima imagen intervencionista que se ha enviado al mercado y al mundo empresarial.
Indra convoca un consejo de urgencia en el que Escribano ofrecerá aparcar la fusión con EM&E y seguir de presidenteEs aquí donde las miradas se giran hacia el director de la Oficina Económica de Presidencia, Manuel de la Rocha, impulsor de la operación; y a Iván Redondo, director de gabinete de Pedro Sánchez y reconvertido asesor de la estadounidense General Dynamics (Santa Bárbara), rival de Indra y de EME por los contratos del Ministerio de Defensa.
Y hay coincidencia en el Gobierno -y en el Ministerio de Economía- de que la operación ha sido mal diseñada, con prisas innecesarias y sin tener los apoyos atados. La versión a última hora del miércoles era que tenían casi cerrados los votos necesarios para sacar a Escribano, pero nada se concretó en el consejo del jueves.
La SEPI lanza un órdago para que Escribano se marche argumentando el "conflicto de interés" de Indra con EM&EDe la Rocha y Redondo son los dos susurradores que convencieron a Pedro Sánchez de que era una buena idea dinamitar la gobernanza de Indra. Una operación de momento fallida que ya ha enterrado la integración de EME y que complica las opciones de Indra para asumir una cartera de 16.000 millones.
Manuel de la Rocha es el principal asesor de Sánchez en temas económicos y su nivel de influencia es largamente superior al de cualquier ministro económico, incluyendo a la vicepresidenta primera, María Jesús Montero; y al ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
El Gobierno confía en cerrar los apoyos para cesar a Escribano en Indra pero el presidente insiste en "dar la batalla"Con mando en plaza consolidado es el principal ideólogo de la doctrina intervencionista del Gobierno en grandes operaciones empresariales.
Casi como un presidente de la SEPI en la sombra es la mente pensante detrás de la entrada del Estado en Telefónica; la de Talgo; y el bloqueo implícito que Moncloa hizo a la opa del BBVA al Banco Sabadell.
Precisamente, desde la salida de Iván Redondo de Moncloa en verano de 2021, su figura se ha visto reforzada ya que el control económico que tenía el ex jefe de gabinete se diluyó en la nueva estructura con Óscar López y Antonio Hernando como los nuevos fontaneros de Palacio.
De la Rocha y Telefónica
Desde entonces, De la Rocha ha sido la voz más autorizada para el presidente en temas empresariales. Le acompaña a todos sus viajes de negocios y ha cogido la interlocución directa con las grandes corporaciones que antes tenía Iván Redondo.
Y ha usado este poder. En febrero del año pasado convenció a Sánchez de que era necesario cambiar al presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, y -tras recabar los apoyos con STC, BBVA y BlackRock- se plantó ante el presidente de Criteria Caixa, Isidro Fainé, para exigir la cabeza del directivo.
Acto seguido, junto con el entonces consejero delegado del holding de la Fundación La Caixa, Ángel Simón, comunicó a Pallete que ya no tenía el apoyo de los principales accionistas.
Iván Redondo
Una jugada exitosa que intentó repetir en Indra hace un mes citando en Moncloa a Ángel Escribano para sugerirle que diera un paso al costado. Era la única solución posible para desatascar la integración con EME, según dijo.
El presidente de Indra resistió a las presiones y logró construir a su alrededor un núcleo de accionistas afines y de consejeros fieles. Y contra todo pronóstico, De la Rocha erró el tiro y no logró imponer el 28% que tiene la SEPI en el capital y el 7% de SAPA, su único apoyo hasta ahora.
En este punto es donde Iván Redondo vuelve a cruzarse en el camino de Pedro Sánchez. Quienes han vivido esta relación dicen que nunca dejaron de hablarse, pero que en los últimos meses el ex jefe de gabinete ha vuelto a estar presente en la agenda de Palacio.
General Dynamics
Redondo es el principal asesor de General Dynamics, dueña de Santa Bárbara, y su gran objetivo es lograr que la compañía estadounidense crezca en el mercado español, en lo posible como el principal aliado de Indra en los contratos del Ministerio de Defensa.
Y con este plan, Redondo ha vuelto a susurrar al presidente advirtiéndole de que la solución para el mercado de la Defensa no era solo una integración de Indra con EME.
Con el fin de las negociaciones entre estas dos compañías como efecto colateral de la guerra por el control de Indra, parece que Santa Bárbara podría convertirse en un socio de Indra. Incluso ya les ha ofrecido apoyo y ha puesto a disposición de la empresa semipública todas sus patentes industriales.
Futuro de Indra
Pero para un acuerdo habrá que esperar. El problema es que Escribano sigue en la presidencia de Indra y eso es un hándicap para Santa Bárbara y para Redondo.
En cualquier caso, del éxito de esta 'Operación Indra' dependen muchas cosas. Y no solo el futuro de Escribano. También el contrato de Iván Redondo y la posibilidad de que pueda extender su influencia a más empresas en búsqueda de cercanía con Moncloa.
¿Y la guerra de Indra? Fuentes del entorno empresarial que apoya a Escribano indican que "aguanta" y que la SEPI lo tendrá muy difícil para desalojarlos.
"Conflicto de interés"
La SEPI sigue sosteniendo que no es asumible que Escribano sea a la vez presidente de Indra y fundador de EME, que a su vez es dueña de 15% de la cotizada. Y por eso condicionó la continuidad de la operación a la salida del primer ejecutivo.
Aunque desde hace más de un mes su objetivo -y el de De la Rocha y Redondo- es apartarle de la gestión para situar a un directivo de su plena confianza. Y lo sigue siendo.
Por eso, el conflicto de interés era solo una excusa para lograr este objetivo como quedó demostrado al rechazar la continuidad de Escribano y su ofrecimiento de no seguir adelante con la integración de EME e Indra.
Escribano no renuncia
Un órdago que lanzó para forzar la renuncia de Escribano que finalmente no se produjo. Este diario ya advirtió que el presidente de Indra estaba dispuesto a dar la batalla y a resistir en su puesto. Y así ha sido.
Por otro lado, EL ESPAÑOL-Invertia también advirtió que en Moncloa se respiraba tranquilidad porque estaban seguros de que los apoyos necesarios estaban al caer. Pero hasta ahora han fallado aunque De la Rocha espera seguir adelante con su asalto. Pero necesita el plácet del presidente Sánchez.
Por otro lado, el núcleo de apoyos a Escribano con al menos un 30% del capital, incluyendo el 15% de los hermanos Ángel y Javier, se ha visto reforzado.
Los apoyos del presidente
Allí se encuentran fondos como Amber Capital o el nuevo accionista, Third Point, que ya había manifestado su apoyo al presidente. Mientras, el Gobierno tiene su 28% y el 7% de SAPA.
Este apoyo es clave de cara a la Junta General de Accionistas, un nuevo horizonte que ya se ha marcado en rojo en Moncloa donde quieren nombrar un nuevo presidente. Si hay apoyos.
Aunque la SEPI, De la Rocha y Redondo siguen sin medir el impacto real de desalojar a Escribano. Dispuesto a dar batalla aunque le cesen, sigue siendo el dueño del 14% de la compañía, el segundo inversor y el primero privado. Y está dispuesto a hacer valer esta condición.