Lunes, 09 de marzo de 2026 Lun 09/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Tecnología

El talón de Aquiles de Irán es una minúscula isla situada a 25 km de su costa. La pregunta es si EEUU se atreverá a atacarla

El talón de Aquiles de Irán es una minúscula isla situada a 25 km de su costa. La pregunta es si EEUU se atreverá a atacarla
Artículo Completo 1,168 palabras
Hasta prácticamente anteayer la isla de Kharg era una desconocida para la inmensa mayoría de los europeos. Normal. Para empezar porque está a miles de kilómetros del corazón de la UE, en pleno golfo Pérsico, a unos 25 kilómetros de la costa iraní. Tampoco es especialmente grande. Mide unos ocho kilómetros de largo por 4,5 km de ancho. A pesar de todo eso Kharg es quizás el punto que más miradas está acaparando (desde Europa, pero también Estados Unidos, China y Rusia) en el convulso tablero geopolítico con el que ha arrancado marzo.  El motivo: la isla es el eslabón clave del sector petrolero iraní. En un lugar del golfo… La isla de Kharg no es precisamente grande. Mide 22 km2. Lo que no tiene de superficie lo compensa sin embargo con su ubicación. Situada a escasos 25 km de la costa continental iraní y a unos cientos de kilómetros del estrecho de Ormuz, es un punto estratégico para la industria petrolera mundial. El motivo: esa diminuta ínsula canaliza casi todo el crudo exportado por Irán. Y eso son palabras mayores si tenemos en cuenta que, según cálculos de la OPEC, se estima que la República Islámica atesora unas reservas confirmadas de 208.600 millones de barriles, casi el 12% del total mundial. ¿Tan importante es? Sí. Irán goza de una posición estratégica que (entre otras cuestiones) le permite controlar el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para la comercialización del petróleo de Oriente Próximo. De hecho se calcula que casi la quinta parte del crudo y gas del mundo pasan por esa estrecha franja de unas pocas decenas de kilómetro. Sin embargo no todo son ventajas para Teherán. La mayor parte del litoral iraní está bañado por aguas poco profundas que complican el trasiego de buques petroleros. Para operar con ellos las empresas necesitan apoyarse en Khrag, una isla dotada de muelles de mayor calado y que desde los años 60 cuenta con una potente infraestructura construida con ayuda de la firma Amoco. Hoy por hoy es la mayor terminal exportadora del país. Un porcentaje: 90%. El papel de Kharg se entiende mejor si se manejan varios datos. El principal es el volumen de mercancías que canaliza. Se calcula que casi el 90% de las exportaciones de petróleo iraní pasan por allí, un cuello de botella por el que fluye el oro negro antes de embarcarse rumbo al estrecho de Ormuz. Tal vez parezca un porcentaje desorbitado, pero la isla cuenta con la infraestructura necesaria para cargar siete millones de barriles diarios. A ella se suman oleoductos submarinos conectados con yacimientos petrolíferos del país, tanques de almacenamiento y viviendas para los operarios del complejo. En Xataka Irán está a punto de iniciar otra guerra: la de comprar un billete de avión antes de que cuesten un riñón En el punto de mira. Khrag se ha convertido en el eslabón clave del comercio petrolero iraní, pero representa también una suerte de 'talón de Aquiles'. Golpear la isla supone golpear de lleno la industria petrolera iraní. No es nada nuevo. En los años 80 Kharg ya sufrió bombardeos iraquíes. La gran pregunta a 9 de marzo de 2026, con EEUU e Israel atacando la República Islámica es… ¿Tiene algún plan Washington que pase por controlar de una forma u otra la isla? No es una pregunta caprichosa.  El ejército israelí ya ha atacado varios depósitos de crudo y un centro de transferencia petrolífero situados en Teherán y Alborz. El fin de semana Axios desveló además que Israel y EEUU han discutido sobre el envío de fuerzas especiales a Irán con varios propósitos: el principal sería asegurar las reservas de uranio, pero en la mira estaría también Kharg. ¿Operación terrestre? Una cosa es sin embargo atacar depósitos petroleros y otra invadir la isla. Para empezar, recuerda la CNBC, porque requeriría ir un paso más allá en la ofensiva en Irán y emprender una operación terrestre.  Un hipotético ataque también podría añadir más volatilidad e incertidumbre a la industria en un momento en el que el barril de petróleo se ha encarecido hasta rondar los 100 dólares. En las últimas horas el Brent incluso rozó los 120. Cortando el grifo. La maniobra también tendría ventajas para Washington y Tel Aviv, sobre todo a la hora de ejercer presión sobre Teherán. Petras Katinas, experto en energía y defensa, recuerda que si Estados Unidos controlase la isla podría cortar "el sustento petrolero" del régimen iraní. "Mirando hacia el futuro, la confiscación daría a EEUU influencia durante las negociaciones, sin importar qué régimen esté en el poder una vez termine la operación militar", insiste.  "Asestaría un duro golpe al régimen, ya que lo privaría de una fuente crucial de ingresos", añade Tamas Varga, analista de PVM, quien traza un paralelismo entre lo ocurrido en Irán y la intervención estadounidense en Venezuela en enero. ¿Por qué no actúa EEUU? Por varias razones. Dos (fundamentales) las citábamos antes. Los expertos apuntan que la toma de Kharg requeriría una operación terrestre. Y eso, entre otras cuestiones, podría derivar en aún más inestabilidad en la región y el mercado del petróleo en un momento delicado. "Kharg podría centrar una campaña de ataques de varias semanas con drones iraníes y la isla tiene minas y soldados", recuerda Marc Gustafson, quien advierte que una intervención de ese tipo no estaría exenta de riesgos para EEUU. Incluso desliza la posibilidad de que, si la situación escala, Irán destruya sus oleoductos. Una isla, muchas derivas. Si EEUU e Israel deciden acatar Kharg, Teherán podría verse legitimada además para golpear la infraestructura petrolera de otros países del Golfo. Eso sin contar, insiste Michael Doran (del Instituto Hudson) en que podría complicar la economía iraní e posguerra y la estabilidad de cualquier nuevo gobierno que tome las riendas de Irán una vez finalice la guerra. Imágenes | Google Earth y Wikipedia En Xataka | Imágenes satelitales han revelado que Irán tumbó cuatro de los ocho sistemas únicos de defensa de EEUU. Si llegan a cero comienza una nueva guerra - La noticia El talón de Aquiles de Irán es una minúscula isla situada a 25 km de su costa. La pregunta es si EEUU se atreverá a atacarla fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .
El talón de Aquiles de Irán es una minúscula isla situada a 25 km de su costa. La pregunta es si EEUU se atreverá a atacarla

Con el petróleo en escalada, las miradas están puestas en una pieza clave de la industria iraní: la isla de Kharg

2 comentariosFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-03-09T17:31:18Z

Carlos Prego

Editor - Magnet

Carlos Prego

Editor - Magnet Linkedintwitter3090 publicaciones de Carlos Prego

Hasta prácticamente anteayer la isla de Kharg era una desconocida para la inmensa mayoría de los europeos. Normal. Para empezar porque está a miles de kilómetros del corazón de la UE, en pleno golfo Pérsico, a unos 25 kilómetros de la costa iraní. Tampoco es especialmente grande. Mide unos ocho kilómetros de largo por 4,5 km de ancho. A pesar de todo eso Kharg es quizás el punto que más miradas está acaparando (desde Europa, pero también Estados Unidos, China y Rusia) en el convulso tablero geopolítico con el que ha arrancado marzo. 

El motivo: la isla es el eslabón clave del sector petrolero iraní.

En un lugar del golfo… La isla de Kharg no es precisamente grande. Mide 22 km2. Lo que no tiene de superficie lo compensa sin embargo con su ubicación.

Situada a escasos 25 km de la costa continental iraní y a unos cientos de kilómetros del estrecho de Ormuz, es un punto estratégico para la industria petrolera mundial. El motivo: esa diminuta ínsula canaliza casi todo el crudo exportado por Irán. Y eso son palabras mayores si tenemos en cuenta que, según cálculos de la OPEC, se estima que la República Islámica atesora unas reservas confirmadas de 208.600 millones de barriles, casi el 12% del total mundial.

¿Tan importante es? Sí. Irán goza de una posición estratégica que (entre otras cuestiones) le permite controlar el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para la comercialización del petróleo de Oriente Próximo. De hecho se calcula que casi la quinta parte del crudo y gas del mundo pasan por esa estrecha franja de unas pocas decenas de kilómetro. Sin embargo no todo son ventajas para Teherán.

La mayor parte del litoral iraní está bañado por aguas poco profundas que complican el trasiego de buques petroleros. Para operar con ellos las empresas necesitan apoyarse en Khrag, una isla dotada de muelles de mayor calado y que desde los años 60 cuenta con una potente infraestructura construida con ayuda de la firma Amoco. Hoy por hoy es la mayor terminal exportadora del país.

Un porcentaje: 90%. El papel de Kharg se entiende mejor si se manejan varios datos. El principal es el volumen de mercancías que canaliza. Se calcula que casi el 90% de las exportaciones de petróleo iraní pasan por allí, un cuello de botella por el que fluye el oro negro antes de embarcarse rumbo al estrecho de Ormuz.

Tal vez parezca un porcentaje desorbitado, pero la isla cuenta con la infraestructura necesaria para cargar siete millones de barriles diarios. A ella se suman oleoductos submarinos conectados con yacimientos petrolíferos del país, tanques de almacenamiento y viviendas para los operarios del complejo.

En XatakaIrán está a punto de iniciar otra guerra: la de comprar un billete de avión antes de que cuesten un riñón

En el punto de mira. Khrag se ha convertido en el eslabón clave del comercio petrolero iraní, pero representa también una suerte de 'talón de Aquiles'. Golpear la isla supone golpear de lleno la industria petrolera iraní. No es nada nuevo. En los años 80 Kharg ya sufrió bombardeos iraquíes. La gran pregunta a 9 de marzo de 2026, con EEUU e Israel atacando la República Islámica es… ¿Tiene algún plan Washington que pase por controlar de una forma u otra la isla?

No es una pregunta caprichosa.  El ejército israelí ya ha atacado varios depósitos de crudo y un centro de transferencia petrolífero situados en Teherán y Alborz. El fin de semana Axios desveló además que Israel y EEUU han discutido sobre el envío de fuerzas especiales a Irán con varios propósitos: el principal sería asegurar las reservas de uranio, pero en la mira estaría también Kharg.

¿Operación terrestre? Una cosa es sin embargo atacar depósitos petroleros y otra invadir la isla. Para empezar, recuerda la CNBC, porque requeriría ir un paso más allá en la ofensiva en Irán y emprender una operación terrestre. 

Un hipotético ataque también podría añadir más volatilidad e incertidumbre a la industria en un momento en el que el barril de petróleo se ha encarecido hasta rondar los 100 dólares. En las últimas horas el Brent incluso rozó los 120.

Cortando el grifo. La maniobra también tendría ventajas para Washington y Tel Aviv, sobre todo a la hora de ejercer presión sobre Teherán. Petras Katinas, experto en energía y defensa, recuerda que si Estados Unidos controlase la isla podría cortar "el sustento petrolero" del régimen iraní. "Mirando hacia el futuro, la confiscación daría a EEUU influencia durante las negociaciones, sin importar qué régimen esté en el poder una vez termine la operación militar", insiste

"Asestaría un duro golpe al régimen, ya que lo privaría de una fuente crucial de ingresos", añade Tamas Varga, analista de PVM, quien traza un paralelismo entre lo ocurrido en Irán y la intervención estadounidense en Venezuela en enero.

¿Por qué no actúa EEUU? Por varias razones. Dos (fundamentales) las citábamos antes. Los expertos apuntan que la toma de Kharg requeriría una operación terrestre. Y eso, entre otras cuestiones, podría derivar en aún más inestabilidad en la región y el mercado del petróleo en un momento delicado.

"Kharg podría centrar una campaña de ataques de varias semanas con drones iraníes y la isla tiene minas y soldados", recuerda Marc Gustafson, quien advierte que una intervención de ese tipo no estaría exenta de riesgos para EEUU. Incluso desliza la posibilidad de que, si la situación escala, Irán destruya sus oleoductos.

Una isla, muchas derivas. Si EEUU e Israel deciden acatar Kharg, Teherán podría verse legitimada además para golpear la infraestructura petrolera de otros países del Golfo. Eso sin contar, insiste Michael Doran (del Instituto Hudson) en que podría complicar la economía iraní e posguerra y la estabilidad de cualquier nuevo gobierno que tome las riendas de Irán una vez finalice la guerra.

Imágenes | Google Earth y Wikipedia

En Xataka | Imágenes satelitales han revelado que Irán tumbó cuatro de los ocho sistemas únicos de defensa de EEUU. Si llegan a cero comienza una nueva guerra

Fuente original: Leer en Xataka
Compartir