Aunque con el furor de llevar pantallas a los coches cada vez hay menos botones, todavía nos encontramos un montón de controles a la vieja usanza desperdigados por el volante y el salpicadero del coche. Sin embargo, suele haber un pequeño elemento (a veces con forma de perilla circular, que puede sobresalir o no) que normalmente parece un botón que pasa desapercibido por su ubicación: está lo suficientemente a desmano como para no poder accionarlo fácilmente. Spoiler: si lo tocas no pasa nada.
Y no pasa nada sencillamente porque es un sensor solar o sensor de carga solar (si nos ponemos más técnicos, un fototransistor), una pieza poco conocida para el público general pero de gran importancia en tanto en cuanto es el elemento que emplea el climatizador automático para regular la temperatura correctamente.
Es fundamental para controlar la temperatura del coche
Más concretamente, está ubicado al fondo del salpicadero y en la zona central, pegado a la luna delantera. Suele tener cerca la rejilla del altavoz o la de la salida del aire para desempañar la luna. De ahí que ni se vea bien ni sea cómodo tocarlo. Esa posición tiene todo el sentido el mundo: es una de las mejores zonas del interior del habitáculo para captar la luz solar del exterior.
Precisamente la razón de ser del sensor, ya que la luz solar que entra a un coche puede llegar a representar hasta el 60% de carga de calor que el sistema de climatización tiene que superar en la búsqueda del confort. Un buen ejemplo cotidiano: la diferencia térmica aparcando en el mismo sitio un día veraniego en el que cae el sol encima o hacerlo de noche o cuando está nublado.
Este sensor de carga solar es en realidad un fotodiodo que mide la intensidad de la radiación solar para así, poder ajustar el control de la climatización, lo que incluye el sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado. En ese día caluroso del ejemplo, el climatizador tendrá que trabajar a tope para enfriar el habitáculo cuanto antes. Pero si es de noche o está nublado, no necesitará soplar tan fuerte.
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Para qué sirve el botón de recirculación del aire: la joya olvidada en la climatización del coche
A nivel técnico su mecanismo es simple: el fotodiodo se mueve en un rango de funcionamiento entre 0 y 5 Voltios, ofreciendo más resistencia conforme aumenta la intensidad de la luz, de modo que la señal del sensor disminuye conforme aumenta la carga solar. Esta señal es la que luego llega al control, que da órdenes al sistema para ajustar la velocidad y la intensidad.
El sensor de carga solar no es el único responsable del funcionamiento del climatizador, ya que el vehículo integra más sensórica como por ejemplo el sensor para medir la temperatura del interior. Y también tienen otros sensores para encender o apagar las luces o configurar el modo de las pantallas y el salpicadero en función de la iluminación exterior.
Por cierto, en algunos coches no solo hay un sensor de carga solar, sino que hay dos, uno a cada lado del salpicadero y en esa misma zona adyacente a la luna frontal: son modelos que tienen climatizador bizona.
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La noticia
El truco fundamental para controlar a la perfección la temperatura del coche es un (no) botón olvidadísimo sobre el salpicadero
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Eva R. de Luis
.
El truco fundamental para controlar a la perfección la temperatura del coche es un (no) botón olvidadísimo sobre el salpicadero
No es un botón y no está de adorno: es la salvación cuando tu coche se ha convertido en un horno por aparcar al sol
Aunque con el furor de llevar pantallas a los coches cada vez hay menos botones, todavía nos encontramos un montón de controles a la vieja usanza desperdigados por el volante y el salpicadero del coche. Sin embargo, suele haber un pequeño elemento (a veces con forma de perilla circular, que puede sobresalir o no) que normalmente parece un botón que pasa desapercibido por su ubicación: está lo suficientemente a desmano como para no poder accionarlo fácilmente. Spoiler: si lo tocas no pasa nada.
Y no pasa nada sencillamente porque es un sensor solar o sensor de carga solar (si nos ponemos más técnicos, un fototransistor), una pieza poco conocida para el público general pero de gran importancia en tanto en cuanto es el elemento que emplea el climatizador automático para regular la temperatura correctamente.
Es fundamental para controlar la temperatura del coche
Más concretamente, está ubicado al fondo del salpicadero y en la zona central, pegado a la luna delantera. Suele tener cerca la rejilla del altavoz o la de la salida del aire para desempañar la luna. De ahí que ni se vea bien ni sea cómodo tocarlo. Esa posición tiene todo el sentido el mundo: es una de las mejores zonas del interior del habitáculo para captar la luz solar del exterior.
Precisamente la razón de ser del sensor, ya que la luz solar que entra a un coche puede llegar a representar hasta el 60% de carga de calor que el sistema de climatización tiene que superar en la búsqueda del confort. Un buen ejemplo cotidiano: la diferencia térmica aparcando en el mismo sitio un día veraniego en el que cae el sol encima o hacerlo de noche o cuando está nublado.
Este sensor de carga solar es en realidad un fotodiodo que mide la intensidad de la radiación solar para así, poder ajustar el control de la climatización, lo que incluye el sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado. En ese día caluroso del ejemplo, el climatizador tendrá que trabajar a tope para enfriar el habitáculo cuanto antes. Pero si es de noche o está nublado, no necesitará soplar tan fuerte.
A nivel técnico su mecanismo es simple: el fotodiodo se mueve en un rango de funcionamiento entre 0 y 5 Voltios, ofreciendo más resistencia conforme aumenta la intensidad de la luz, de modo que la señal del sensor disminuye conforme aumenta la carga solar. Esta señal es la que luego llega al control, que da órdenes al sistema para ajustar la velocidad y la intensidad.
El sensor de carga solar no es el único responsable del funcionamiento del climatizador, ya que el vehículo integra más sensórica como por ejemplo el sensor para medir la temperatura del interior. Y también tienen otros sensores para encender o apagar las luces o configurar el modo de las pantallas y el salpicadero en función de la iluminación exterior.
Por cierto, en algunos coches no solo hay un sensor de carga solar, sino que hay dos, uno a cada lado del salpicadero y en esa misma zona adyacente a la luna frontal: son modelos que tienen climatizador bizona.