Atrapadas por los impagos del régimen, temen una oleada de cierres tras las sanciones de Washington y la retirada de bancos de la operativa con la isla
Regala esta noticia Añádenos en Google Bandera de Cuba colgada en la fachada del Hotel Habana Libre en La Habana. (EFE) 05/06/2026 a las 00:20h.El ultimátum de Estados Unidos contra Gaesa, el conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas cubanas que controla buena parte del negocio turístico y de divisas ... de la isla, que finaliza este viernes ha convertido en emergencia lo que para más de 200 pymes españolas era ya una crisis de supervivencia. Los afectados acumulan desde 2017 y 2018 facturas impagadas por alimentos, vacunas, material sanitario, artículos de higiene o componentes eléctricos suministrados a Cuba. La plataforma que los agrupa cifra la deuda reconocida en unos 350 millones de euros y eleva el agujero real hasta 500 millones. Ahora, con las sanciones estadounidenses, la salida de las hoteleras y la retirada de bancos españoles de la operativa con la isla, muchas empresas temen perder la última vía para cobrar. «Esto nos aboca al cierre total de muchas empresas», advierte su portavoz a este periódico.
El grueso del agujero corresponde a cartas de crédito impagadas. Según la plataforma, el 85% de la deuda procede de estos instrumentos, emitidos principalmente por bancos cubanos y que debían garantizar el cobro a plazo. En la práctica, esas garantías han dejado de atenderse por la falta de liquidez del Gobierno cubano.
El impacto ya ha sido severo. La plataforma calcula que un 15% de las empresas afectadas ha quebrado desde 2017 y que entre un 60% y un 70% ha dejado de trabajar con el Gobierno cubano. «Detrás hay miles de puestos de trabajo y compañías que llevaban 35 o 40 años trabajando con Cuba. Para algunas, este mercado era el único», añade.
500
millones de euros
es la deuda acumulada por el Gobierno de Cuba con empresas españolas, según las empresas afectadas
Los afectados reclaman al Gobierno español una respuesta política. Recuerdan que Pedro Sánchez viajó a La Habana en 2018 y que allí varias empresas le trasladaron ya la dimensión de los impagos. «Confiamos en su día en el presidente Sánchez, porque dijo que nos ayudaría a salir de este atolladero. Pero el tema solo ha hecho que empeorar», sostiene el portavoz. La plataforma pide mecanismos extraordinarios de apoyo, desde líneas ICO específicas hasta el uso de los programas de conversión de deuda España-Cuba. «No pedimos un rescate, pero sí que se nos ayude. Hemos declarado esas ventas y hemos pagado impuestos por ellas en España», afirma.
La presión se ha agravado con el ultimátum de Washington para que las compañías extranjeras corten toda relación comercial con establecimientos y activos vinculados a Gaesa. La medida afecta de forma directa a los grupos con vínculos financieros, operativos o comerciales con el entramado militar, pero también complica la actividad de quienes aún intentaban cobrar o mantener operaciones básicas en la isla.
Los impagos del Gobierno de La Habana han llevado a la quiebra a decenas de pymes españolas
La salida de las hoteleras ha sido la imagen más visible. Meliá comunicó a la CNMV que deja de operar 15 hoteles en Cuba de forma inmediata, un día después de que Iberostar anunciara una decisión similar con 12 establecimientos. Ambas cadenas gestionaban esos hoteles bajo contratos con Gaesa y sus ingresos eran ya residuales: Meliá ingresó apenas 11 millones de euros en honorarios de gestión por sus 34 hoteles en Cuba durante 2025 y en 2026 la cifra era sensiblemente inferior. El impacto económico inmediato de la salida, según la propia compañía, es «muy limitado». Para las pymes proveedoras, en cambio, el daño puede ser existencial.
Deterioro paulatino
El deterioro operativo de Cuba también pesa. A los apagones prolongados y la falta de combustible se suma ahora la retirada paulatina de bancos españoles de la operativa con la isla. Según la plataforma, algunas entidades han empezado a devolver transferencias procedentes de bancos cubanos incluso cuando respondían a operaciones ya realizadas. «Si ya estábamos mal, ahora las empresas se quedan sin vía para cobrar», resume el portavoz.
Ignacio Aparicio, socio responsable del Cuban Desk de Andersen y asesor de empresas en Cuba durante casi tres décadas, confirma el cambio de clima empresarial. «Lo que estamos recibiendo son solicitudes sobre cómo recuperar pagos que se les adeudan, cómo evaluar los riesgos derivados del recrudecimiento del embargo y cómo generar estructuras para seguir operando con Cuba sin estar expuestos a las sanciones estadounidenses», señala. La cuarta vía —cómo salir definitivamente— es, de momento, menos frecuente. «Todavía no hemos recibido un encargo formal en ese sentido», admite.
El Gobierno español ha declarado que sigue «con mucha atención» el impacto de las medidas estadounidenses
A esa lectura empresarial se suma una interpretación geopolítica. Frédéric Mertens, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Europea de Valencia, sostiene que Washington no solo busca cortar los vínculos con Gaesa, sino empujar a Cuba hacia una apertura económica en la que el turismo tenga un papel central y el capital estadounidense gane peso. Para las compañías españolas, cree, aún puede haber espacio por su tradición en la isla, aunque «obviamente con el beneplácito de Washington».
La crisis también ha vaciado las rutas aéreas. Iberia suspendió sus vuelos directos Madrid-La Habana el 1 de junio y World2Fly, la aerolínea de Iberostar, hizo lo propio. Air Europa es hoy la única compañía española que mantiene vuelos regulares, con tres frecuencias semanales y escala técnica en Santo Domingo para repostar.
Para las agencias de viajes, el deterioro del destino ya venía descontándose. Carlos Garrido, director de Comunicación de Ávoris, asegura que la venta de Cuba es hoy «casi nula» por la falta de conectividad y los problemas operativos. La demanda se está reconduciendo hacia Cancún y República Dominicana. «Llevamos varios meses en los que el turismo de Cuba está muy deteriorado, en bajo mínimos», señala.
Lo que más inquieta a los empresarios es la ausencia de respuesta institucional. La plataforma ha trasladado sus propuestas a Comercio, a Moncloa y a varios grupos parlamentarios. También espera que prospere la iniciativa registrada en el Senado para cuantificar la deuda y estudiar instrumentos extraordinarios de apoyo. El Gobierno español ha declarado que sigue «con mucha atención y enorme preocupación» el impacto extraterritorial de las medidas estadounidenses, aunque de momento no ha adoptado medidas concretas.
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