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El tercer Pedro García que lidera la marca de calzado que fundó su abuelo en 1925 y que su padre profesionalizó es el encargado, junto a su hermana, de marcar el paso de una empresa donde la cuarta generación ya está haciendo callo.
Para el dramaturgo romano Plauto, el nombre condicionaba el destino. De esto es un buen ejemplo Pedro García (Elda, Alicante, 1967), quien comparte nombre y apellido con la empresa que fundó su abuelo en 1925. "Cuando empecé a trabajar en el negocio familiar con veintitantos años lo vivía con mucha humildad e incluso un poco confundido, pero con los años y la experiencia he ido ganando confianza e identificándome con este logotipo". Se refiere al distintivo de una marca de calzado que aún fabrica en Elda y de la que es el tercer Pedro García al frente (su padre y su abuelo se llamaban igual). Como en unos zapatos, el liderazgo va a la par: su hermana Mila se encarga de la gestión y él de la parte creativa. "Hay que confiar y separar los roles. Nos han educado en ser respetuosos".
¿También les formaron para dar un paso al frente?De pequeños nos llevaban a ferias y yo desde los 17 años ayudaba en la fábrica recogiendo suelas, tacones y conociendo el proceso de producción. A mí siempre me había interesado el diseño, pero no sabía dónde iba a ir a parar.Pues tras estudiar en Nueva York e Italia, en los noventa volvió a Elda. ¿Entró directamente como director creativo?Para nada; empecé poco a poco. Mi padre quería darnos la oportunidad de que nos equivocáramos y quería medir el nivel de compromiso que teníamos.¿Fue difícil esa medición?Él se identificaba con su yo más joven y con la valentía de equivocarse. Era un hombre muy sensato y tuvo la capacidad de controlar su carácter y callarse. Falleció hace ocho años y le echamos mucho de menos cuando hay problemas porque nos daba calma para parar y pensar. Nos enseñó templanza y que los problemas se solucionan uno a uno. También que tener un negocio implica riesgo.¿Se aplican estas enseñanzas?Sí. A veces hay que dormir y madurar las cosas y sólo con eso mañana las verás de otra manera. También hemos aprendido que el dato es muy importante, pero que sin una personalidad y una voz detrás ni hay empresa ni hay proyecto.¿Las cifras son tan importantes como para dejar de fabricar en su tierra, en Elda?El objetivo es que la empresa sobreviva pero el made in Spain es nuestra identidad desde 1925. Es cierto que los aranceles de Estados Unidos [donde venden la mayoría de su producción] nos han hecho plantearnos si tendría sentido fabricar fuera, pero por ahora no.¿2026 podría traer nuevos socios o tres son multitud?No nos negamos a que puedan ocurrir cosas, porque para poder competir podríamos necesitar una inyección de capital. Lo que no nos planteamos es perder el control de la compañía porque ya hay una cuarta generación que trabaja en ella.Vayamos entonces un paso por delante, ¿cómo ha sido esta incorporación?Son mis sobrinas, que están en la treintena y trabajan en el área de Márketing y Comunicación. Cuando redactamos el protocolo familiar estipulamos que debían tener una experiencia fuera de nuestra empresa porque yo no la tuve y la he echado de menos.Parece que aunque no haya un Pedro García en la próxima generación, Pedro García, como marca, tiene continuidad, ¿no?Tenemos esa idea romántica porque la ilusión y el proyecto de vida de mi padre fue que sus hijos llevaran la marca más lejos. Dicho esto, el legado no puede ser impuesto, sino que hay que transmitir a la siguiente generación nuestros principios.¿Y si hay algún traspié?Espero que se queden cosas de las que hemos hecho, pero cada uno tiene que tener su voz y algo interesante que aportar.Usted, además de copropietario, es el alma creativa de la firma familiar. ¿Qué tendencias ve en el sector del calzado?El cruce de generaciones es muy importante, pero el denominador común de todas las marcas es buscar la comodidad y que el calzado sea versátil.¿Realmente el consumidor sabe lo que quiere?Hasta cierto punto, pero tienes que sorprenderle con un zapato que no imaginaba. Antes las madres sabían distinguir si un jersey era de cashmere, de lana... hoy no sé si la gente es consciente.Habla de materiales nobles, como los que usan para confeccionar sus zapatos. ¿La tecnología no pisará la artesanía?Las herramientas están bien pero hace falta un artesano detrás. Defendemos productos longevos, que duren, que no sean de usar y tirar. Aquí no hay greenwashing.¿Qué opina de las marcas que dan el pelotazo?No tengo nada en contra y son casos para analizar, pero me interesan más los proyectos a largo plazo. Esta sociedad hiperestimulada ahora es de usar y tirar.Esa cantidad de posibilidades no nos deja concentrarnos en una única cosa. ¿Llevará su creatividad a nuevos segmentos?Zapatero a tus zapateros. Hay que profundizar en lo que uno sabe hacer bien y seguir aprendiendo. El hacer de todo no me encaja; hay que dignificar los oficios y defender la especialización: quiénes son los mejores haciendo napa, haciendo raso...¿Hay relevo generacional en estos trabajos artesanos?Estamos en contacto con algunas escuelas, pero la realidad es que falta mano de obra, y no solamente en mi sector. Yo no entiendo que haya tanta gente estudiando informática e inteligencia artificial y luego falten fontaneros y electricistas. Tenemos que entender que hay algo muy noble en aprender un oficio.El artista español cuyas obras se rifan Leonardo DiCaprio, Johnny Depp y George SorosHoteles clásicos que no pasan de modaEstas vacaciones navideñas, nos quedamos en España Comentar ÚLTIMA HORA