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Cultura

Elaine Bearer en la UNAM, la científica que encontró una conexión entre música y neurociencia

Elaine Bearer en la UNAM, la científica que encontró una conexión entre música y neurociencia
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Durante su participación en El Aleph. Festival de Arte y Ciencia, la compositora y neurocientífica Elaine Bearer habló sobre la necesidad de abrir caminos para que las disciplinas artísticas y científicas no vivan en cuartos separados.
Mariana Zúñiga Sánchez, Corriente AlternaLibros y Música30 de mayo de 2026Universidad de Nuevo México, editora en jefe de la revista de acceso libre Natural Sciences, publicada en Wiley, además de compositora. En su repertorio musical hay desde cuartetos de cuerdas hasta un oratorio sobre María Magdalena. En el campo científico, sus investigaciones han documentado la presencia de microplásticos en cerebros de personas que padecen demencia. También ha explorado cómo el miedo agudo afecta el cerebro de adolescentes que vivieron traumas en la infancia.

Esa trayectoria musical/científica hizo que Bearer viajara a la Ciudad de México para participar como conferencista inaugural en el décimo aniversario de El Aleph. Festival de Arte y Ciencia que fusiona las artes y las ciencias, una iniciativa de la Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“No hay suficientes festivales así”, lamenta Bearer. Y una de las causas, explica, es que las disciplinas se encierran en silos: quienes hacen fotógrafía, en su silo; los que hacen escultura, en el suyo; quienes exploran la arquitectura, en otro. En  la música, dijo, sucede algo similar; compositores, intérpretes e historiadores rara vez se juntan. “Intentar cruzar las disciplinas es casi tan difícil como tratar de hablar inglés y español al mismo tiempo”.

Sound Health, dentro de los Institutos Nacionales de Salud y con la ayuda del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas. Ahí se estudian los circuitos cerebrales involucrados en cómo percibimos la música. También se comienza a explorar si la musicoterapia puede ayudar a quienes presentan desórdenes neurológicos. Sin embargo, Bearer señala una paradoja sobre este último punto: quienes practican la terapia musical no hacen ciencia, y las personas científicas todavía no se han involucrado a fondo en esa área. Es un problema tanto de presupuesto como epistémico.

Cada disciplina habla su idioma, valida el conocimiento con sus propios métodos y publica en sus revistas. Cruzar esas fronteras exige algo más que curiosidad, requiere una disposición a sentirse perdido, a ser principiante otra vez.

corrientealterna.unam.mx.

Fuente original: Leer en Wired - Cultura
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