Puede que con Nano Banana haya gente que haya desterrado el Photoshop, pero el editor de imágenes es la herramienta que ha acompañado a profesionales de la fotografía durante décadas, casi a la altura de su cámara. De hecho, consiguió algo solo al alcance de muy pocos productos tecnológicos: convertirse en verbo y hasta entrar en el diccionario. Photoshopeamos una imagen y googleamos en internet. Como muchos otros hitazos, Photoshop nació de casualidad: fue fruto de una pantalla que no sabía mostrar grises.
En cifras. En estos casi 40 años de vida de Photoshop, el editor ha ido atesorando datos astronómicos de su progreso.
• Su precio de lanzamiento en 1990 fue de 895 dólares. Poca broma, equivaldría a 2.100 dólares de ahora. Nunca ha sido un software doméstico y sí profesional.
• Adobe cerró el año pasado con una facturación récord de 23.770 millones de dólares. En 2024 la facturación fue de 21.510 millones de dólares, de los cuales las suscripciones representaron 20.521 millones de dólares.
• En 2013 Adobe se jugó todas sus cartas a la suscripción. El tiempo le ha dado la razón: en doce años pasó de 4.000 millones de facturación anual a casi 24.000 millones en 2025. Cómo empezó todo. Es 1987 y Thomas Knoll estaba cursando un doctorado en la Universidad de Michigan de visión por ordenador. Entones, tuvo un problema: su Mac Plus tenía una pantalla monocromo incapaz de mostrar imágenes en escala de grises, solo en blanco y negro puro. Así que escribió unas líneas de código para arreglarlo. Le llamó Display.
Su programita le hacía el apaño, pero hasta aquí: no tenía intención de comercializarlo. Quien sí que tuvo olfato para el negocio fue su hermano John, que por aquel entonces trabajaba en Industrial Light & Magic (la empresa de George Lucas encargada de hacer los efectos especiales de Star Wars): le convenció para desarrollar el programa completo. Hermanos y socios, vendieron la licencia a Adobe Systems Incorporated en 1988.
De las capas a la IA. Photoshop 1.0 vería la luz en febrero de 1990 como un editor que requería solo 2MB de RAM y un procesador de 8 MHz para funcionar, las especificaciones mínimas para un Mac. Por poner en contexto: hoy Photoshop recomienda 16GB de RAM, 8.000 veces más. Incluía herramientas tan icónicas para sus usuarios y usuarias como el lazo o la varita mágica.
Pero si hubo un salto técnico que marcó la diferencia, esas fueron las utilísimas capas: llegaron en 1994 con Photoshop 3.0. Antes de las capas, el editor era destructivo: cada cambio sobreescribía la imagen original. Casi 20 años después, llegaría otro hito funcional: la llegada de la IA con Generative Fill, esto es, poder añadir o eliminar objetos con un prompt. Pese a la polémica sobre autoría y el futuro del retoque, sus números fueron incontestables: en abril del año pasado ya llevaba más de 22.000 millones de imágenes generadas desde su lanzamiento, según Adobe.
El arriesgado paso al modelo de suscripción. Antes de la peliaguda decisión de incluir la IA en su suite, Adobe hizo otro movimiento arriesgado: en 2013 y cuando todavía habíamos sucumbido en suscriptocracia, anunció que dejaría de vender su Photoshop en una licencia para siempre para pasar a alquilarlo. En ese momento casi 50.000 clientes firmaron una petición en contra de esta decisión y sus acciones cayeron un 12%. Otra vez, el tiempo y el bolsillo parece haberles dado la razón: han multiplicado por seis sus ingresos.
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Portada | Universidad de Michigan
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La noticia
En 1987 tuvo un problema mostrando imágenes en su Mac, así que creo una app. Hoy es el editor de imágenes más usado de la historia
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Eva R. de Luis
.
En 1987 tuvo un problema mostrando imágenes en su Mac, así que creo una app. Hoy es el editor de imágenes más usado de la historia
895 dólares en 1990, 24.000 millones en 2025: la historia del ascenso de Photoshop
Puede que con Nano Banana haya gente que haya desterrado el Photoshop, pero el editor de imágenes es la herramienta que ha acompañado a profesionales de la fotografía durante décadas, casi a la altura de su cámara. De hecho, consiguió algo solo al alcance de muy pocos productos tecnológicos: convertirse en verbo y hasta entrar en el diccionario. Photoshopeamos una imagen y googleamos en internet. Como muchos otros hitazos, Photoshop nació de casualidad: fue fruto de una pantalla que no sabía mostrar grises.
En cifras. En estos casi 40 años de vida de Photoshop, el editor ha ido atesorando datos astronómicos de su progreso.
Su precio de lanzamiento en 1990 fue de 895 dólares. Poca broma, equivaldría a 2.100 dólares de ahora. Nunca ha sido un software doméstico y sí profesional.
Adobe cerró el año pasado con una facturación récord de 23.770 millones de dólares. En 2024 la facturación fue de 21.510 millones de dólares, de los cuales las suscripciones representaron 20.521 millones de dólares.
En 2013 Adobe se jugó todas sus cartas a la suscripción. El tiempo le ha dado la razón: en doce años pasó de 4.000 millones de facturación anual a casi 24.000 millones en 2025.
Cómo empezó todo. Es 1987 y Thomas Knoll estaba cursando un doctorado en la Universidad de Michigan de visión por ordenador. Entones, tuvo un problema: su Mac Plus tenía una pantalla monocromo incapaz de mostrar imágenes en escala de grises, solo en blanco y negro puro. Así que escribió unas líneas de código para arreglarlo. Le llamó Display.
Su programita le hacía el apaño, pero hasta aquí: no tenía intención de comercializarlo. Quien sí que tuvo olfato para el negocio fue su hermano John, que por aquel entonces trabajaba en Industrial Light & Magic (la empresa de George Lucas encargada de hacer los efectos especiales de Star Wars): le convenció para desarrollar el programa completo. Hermanos y socios, vendieron la licencia a Adobe Systems Incorporated en 1988.
De las capas a la IA. Photoshop 1.0 vería la luz en febrero de 1990 como un editor que requería solo 2MB de RAM y un procesador de 8 MHz para funcionar, las especificaciones mínimas para un Mac. Por poner en contexto: hoy Photoshop recomienda 16GB de RAM, 8.000 veces más. Incluía herramientas tan icónicas para sus usuarios y usuarias como el lazo o la varita mágica.
Pero si hubo un salto técnico que marcó la diferencia, esas fueron las utilísimas capas: llegaron en 1994 con Photoshop 3.0. Antes de las capas, el editor era destructivo: cada cambio sobreescribía la imagen original. Casi 20 años después, llegaría otro hito funcional: la llegada de la IA con Generative Fill, esto es, poder añadir o eliminar objetos con un prompt. Pese a la polémica sobre autoría y el futuro del retoque, sus números fueron incontestables: en abril del año pasado ya llevaba más de 22.000 millones de imágenes generadas desde su lanzamiento, según Adobe.
El arriesgado paso al modelo de suscripción. Antes de la peliaguda decisión de incluir la IA en su suite, Adobe hizo otro movimiento arriesgado: en 2013 y cuando todavía habíamos sucumbido en suscriptocracia, anunció que dejaría de vender su Photoshop en una licencia para siempre para pasar a alquilarlo. En ese momento casi 50.000 clientes firmaron una petición en contra de esta decisión y sus acciones cayeron un 12%. Otra vez, el tiempo y el bolsillo parece haberles dado la razón: han multiplicado por seis sus ingresos.