Lunes, 12 de enero de 2026 Lun 12/01/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Cultura

'En el laberinto': la madura jovialidad de Javier de Juan

'En el laberinto': la madura jovialidad de Javier de Juan
Artículo Completo 673 palabras
Aprincipios del siglo XX, el sociólogo Georg Simmel meditaba sobre la imposibilidad de generar una experiencia en el seno de las grandes ciudades, cuando los sujetos estaban sometidos a tal cantidad de estímulos que les resultaba imposible realizar, en sentido cognoscitivo, una síntesis. Ciertamente, ese era el tiempo en el que todo lo que era sólido se disolvía en el vacío. Si el Futurismo cantó a la velocidad y consagró la guerra como lo más bello, el siglo XXI, fundado en un atentado demoledor y marcado por crisis financieras, confinamientos pandémicos, corruptelas políticas y delirios imperialistas, tiene su propia 'filosofía aceleracionista'.Noticias relacionadas estandar Si ARTE Jorge Diezma, revitalización estética Javier Rubio Nomblot estandar No CRÍTICA DE: 'Benjamin ha muerto', en la galería Elba Benítez: pensar en femenino con Dora García Nerea UbietoNos sobra el optimismo, convertido en tontuna máxima, y tampoco podemos asumir el mundo con una actitud corrosivamente pesimista. La estética de Javier de Juan (1958), modulada en aquella década festiva de los ochenta, transmite una exultante jovialidad, como si pudiéramos, a pesar de todo, aspirar a una experiencia cuando todo está más liquidado que líquido.Intensidad corporalLa estupenda 'instalación pictórica' que De Juan ha planteado en la galería Yusto/Giner (en una colaboración con la galería Isolina Arbulu de Marbella ) propone al espectador una intergración especular que adquiere una singular intensidad corporal. Retoma, lúcidamente, piezas que había presentado recientemente en sus exposiciones en el Condeduque y en el Museo de Artes Decorativas, que ahora adquieren una dimensión completamente diferente. Las fachadas de la capital, en el angulado y desnivelado espacio de la galería, generan una imponente 'avenida' en medio de la que está plantada una 'escultura' que es un personaje, realizado con un robot de corte, de brazos cruzados. No es esa, ni mucho menos, una actitud de aburrimiento, al contrario, parece que simbolizara la satisfacción de estas ahí, plantado como un gigante frente a todas las fachadas.Perdidos en la gran ciudad. En las imágenes, detalles del montaje de 'En el laberinto', de Javier de Juan en la galería Yusto / Giner ABCJavier de Juan recompone la ciudad a su gusto, aproximando edificios, reinventando lugares, haciendo que desaparezcan todos los paseantes. Ese 'anonimato' no tiene un carácter existencial deprimente. Al contrario, la ausencia de figuras permite que el espectador sea el protagonista; la instalación de este creador es, en todos los sentidos, una obra abierta que, insisto, implica especularmente sin caer tampoco en el narcisismo que es, desafortunadamente, una patología contemporánea generalizada.En medio de esa metrópolis dibujada con trazos enérgicos solamente con blanco y negro, De Juan dispone algunos retratos cromáticamente vibrantes y unas animaciones en las que contemplamos unos pasos, masculino y femenino, que incitan a dinamizar nuestra existencia. Ciertamente, en este recorrido, «la exposición se transforma en experiencia». arte_abc_0724Estamos invitados a penetrar en el «laberinto», que no está habitado por el brutal Minotauro, sino que es un espacio lúdico en el que podemos encontrar energía para continuar el camino, a pesar de todo. El arte nos regala, de cuando en cuando, espacios de esperanza, dibuja horizontes que permiten soñar en algo mejor que la ruina. La ciudad aparentemente 'solitaria' de Javier de Juan , en realidad, nos refleja a todos.Javier de Juan: 'En el laberinto' Galería Yusto/Giner.Madrid. C/ Barquillo, 25. Colabora: Galería Isolina Arbulu. Hasta el 18 de enero. Cuatro estrellas. En lo alto de un edificio, el artista ha colocado a 'su personaje': un caminante de zancada desenvuelta que no parece tener miedo a nada. De Juan está firmando Madrid como su ciudad, el laberinto que conoce y ama, ese territorio de mezclas y reconocimientos, de rastros castizos y moderneces retro-pop. Aquí algunos se enamoraron de la moda juvenil y puede que aún sea posible experimentar, sin complejos, una madura jovialidad.

Esta funcionalidad es sólo para registrados

Esta funcionalidad es sólo para registrados

Esta funcionalidad es sólo para registrados

Esta funcionalidad es sólo para suscriptores

Aprincipios del siglo XX, el sociólogo Georg Simmel meditaba sobre la imposibilidad de generar una experiencia en el seno de las grandes ciudades, cuando los sujetos estaban sometidos a tal cantidad de estímulos que les resultaba imposible realizar, en sentido cognoscitivo, una síntesis.

... Ciertamente, ese era el tiempo en el que todo lo que era sólido se disolvía en el vacío. Si el Futurismo cantó a la velocidad y consagró la guerra como lo más bello, el siglo XXI, fundado en un atentado demoledor y marcado por crisis financieras, confinamientos pandémicos, corruptelas políticas y delirios imperialistas, tiene su propia 'filosofía aceleracionista'.

Nos sobra el optimismo, convertido en tontuna máxima, y tampoco podemos asumir el mundo con una actitud corrosivamente pesimista. La estética de Javier de Juan (1958), modulada en aquella década festiva de los ochenta, transmite una exultante jovialidad, como si pudiéramos, a pesar de todo, aspirar a una experiencia cuando todo está más liquidado que líquido.

La estupenda 'instalación pictórica' que De Juan ha planteado en la galería Yusto/Giner (en una colaboración con la galería Isolina Arbulu de Marbella) propone al espectador una intergración especular que adquiere una singular intensidad corporal. Retoma, lúcidamente, piezas que había presentado recientemente en sus exposiciones en el Condeduque y en el Museo de Artes Decorativas, que ahora adquieren una dimensión completamente diferente.

Las fachadas de la capital, en el angulado y desnivelado espacio de la galería, generan una imponente 'avenida' en medio de la que está plantada una 'escultura' que es un personaje, realizado con un robot de corte, de brazos cruzados. No es esa, ni mucho menos, una actitud de aburrimiento, al contrario, parece que simbolizara la satisfacción de estas ahí, plantado como un gigante frente a todas las fachadas.

Javier de Juan recompone la ciudad a su gusto, aproximando edificios, reinventando lugares, haciendo que desaparezcan todos los paseantes. Ese 'anonimato' no tiene un carácter existencial deprimente. Al contrario, la ausencia de figuras permite que el espectador sea el protagonista; la instalación de este creador es, en todos los sentidos, una obra abierta que, insisto, implica especularmente sin caer tampoco en el narcisismo que es, desafortunadamente, una patología contemporánea generalizada.

En medio de esa metrópolis dibujada con trazos enérgicos solamente con blanco y negro, De Juan dispone algunos retratos cromáticamente vibrantes y unas animaciones en las que contemplamos unos pasos, masculino y femenino, que incitan a dinamizar nuestra existencia. Ciertamente, en este recorrido, «la exposición se transforma en experiencia».

Estamos invitados a penetrar en el «laberinto», que no está habitado por el brutal Minotauro, sino que es un espacio lúdico en el que podemos encontrar energía para continuar el camino, a pesar de todo. El arte nos regala, de cuando en cuando, espacios de esperanza, dibuja horizontes que permiten soñar en algo mejor que la ruina. La ciudad aparentemente 'solitaria' de Javier de Juan, en realidad, nos refleja a todos.

Galería Yusto/Giner.Madrid. C/ Barquillo, 25. Colabora: Galería Isolina Arbulu. Hasta el 18 de enero. Cuatro estrellas.

En lo alto de un edificio, el artista ha colocado a 'su personaje': un caminante de zancada desenvuelta que no parece tener miedo a nada. De Juan está firmando Madrid como su ciudad, el laberinto que conoce y ama, ese territorio de mezclas y reconocimientos, de rastros castizos y moderneces retro-pop. Aquí algunos se enamoraron de la moda juvenil y puede que aún sea posible experimentar, sin complejos, una madura jovialidad.

Esta funcionalidad es sólo para suscriptores

Esta funcionalidad es sólo para registrados

Escucha todos los capítulos del podcast de Historia de ABC

Lo que la historia de la viruela revela de la variante del mono

Las 5 mejores chaquetas impermeables de Columbia para este invierno

Fuente original: Leer en ABC - Cultura
Compartir