En las redes existe un rincón donde el peligro es el contenido, concretamente el peligro de que te muerda una serpiente venenosa. Hay creadores conviven con serpientes cuyo veneno es letal; las graban y las manejan con confianza, hasta que pagan el precio.
El fenómeno de los snake bros. En internet podemos encontrar literalmente todo tipo de contenido y la fascinación por las serpientes venenosas también tiene su nicho. Estos creadores, también conocidos como snake bros, suelen ser hombres jóvenes que enseñan en cámara su colección de serpientes venenosas. También hay canales más grandes como Brave Wilderness cuyo estilo al estilo Frank de la Jungla, en el que dos hombres se enfrentan a todo tipo de animales venenosos.
Si las serpientes no eran bastante peligrosas por sí solas, se junta con la necesidad de contentar al algoritmo. En un completo reportaje de Wired, cuentan que muchos creadores buscan ser virales a costa de arriesgarse aún más. Para manejar serpientes venenosas con seguridad se usan una especie de ganchos, pero cada vez son más los creadores que prescinden de estas herramientas para manejarlas con las manos desnudas. El motivo es conseguir más visitas.
En Xataka
Un youtuber se pasó más de 264 horas sin dormir en directo para batir un récord. La ciencia tiene malas noticias para él
Manejo una serpiente venenosa. Sale mal. En el reportaje narran la historia de Chris Gifford, un aficionado a las serpientes y creador de contenido que en 2021 fue mordido por su mamba verde. El veneno de esta serpiente contiene neurotoxinas y cardiotoxinas que pueden provocar la muerte en cuestión de unas pocas horas. Tras ser mordido, Gifford puso un temporizador y empezó la aventura para conseguir el antídoto, el cual se encontraba a cientos de kilómetros en un zoológico.
Los hospitales pueden tener antídotos para especies autóctonas, el problema es que muchos de estos snake bros tienen serpientes exóticas, aquí es donde entran en juego los zoos. Desde hace décadas, en Estados Unidos existe el Antivenom Index, un directorio nacional que indica en qué zoológico está cada antiveneno. El motivo de que se almacenen aquí es para proteger a sus propios cuidadores, ya que a menudo cuentan con diversas especies venenosas, pero la realidad es que acaban por dar servicio a particulares que han sido mordidos, como Gifford. En su caso, el zoológico envió los viales en un helicóptero y pudo salvarse.
El caso Tim Friede. El contenido sobre serpientes venenosas no es algo novedoso. Allá por 2012 Tim Friede, un youtuber aficionado a las serpientes venenosas, publicaba vídeos de lo más temerarios: dejaba que sus serpientes le mordieran con el objetivo de desarrollar inmunidad. En total, Friede fue mordido más de 200 veces y se inyectó los correspondientes antídotos. Por si alguien se lo pregunta, sigue vivo, y no sólo eso: llamó la atención de la comunidad científica que llegó a estudiar su sangre en busca de anticuerpos.
El peligro vende. El contenido temerario no es algo particular de los snake bros, sino una fórmula que lleva años triunfando en redes. Lo hemos visto en forma de vídeos de parkour en los que un mínimo error es muerte asegurada, los retos virales peligrosos, las 'pranks' o bromas pesadas. El peligro vende y no es sólo cosa de las redes, no hay más que recordar Jackass, el programa que convirtió la autolesión en espectáculo.
Imagen | Ruben Christen en Unsplash
En Xataka | La caída a los infiernos de Frank Cuesta: de estrella televisiva a youtuber entrado en desgracia por maltrato animal
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La noticia
En internet hay tíos que manejan serpientes letales a mano desnuda para conseguir visitas. Bienvenidos al mundo de los snake bros
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Amparo Babiloni
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En internet hay tíos que manejan serpientes letales a mano desnuda para conseguir visitas. Bienvenidos al mundo de los snake bros
Manejar una serpiente venenosa con las manos desnudas da más visitas que si lo haces de forma segura
En las redes existe un rincón donde el peligro es el contenido, concretamente el peligro de que te muerda una serpiente venenosa. Hay creadores conviven con serpientes cuyo veneno es letal; las graban y las manejan con confianza, hasta que pagan el precio.
El fenómeno de los snake bros. En internet podemos encontrar literalmente todo tipo de contenido y la fascinación por las serpientes venenosas también tiene su nicho. Estos creadores, también conocidos como snake bros, suelen ser hombres jóvenes que enseñan en cámara su colección de serpientes venenosas. También hay canales más grandes como Brave Wilderness cuyo estilo al estilo Frank de la Jungla, en el que dos hombres se enfrentan a todo tipo de animales venenosos.
Si las serpientes no eran bastante peligrosas por sí solas, se junta con la necesidad de contentar al algoritmo. En un completo reportaje de Wired, cuentan que muchos creadores buscan ser virales a costa de arriesgarse aún más. Para manejar serpientes venenosas con seguridad se usan una especie de ganchos, pero cada vez son más los creadores que prescinden de estas herramientas para manejarlas con las manos desnudas. El motivo es conseguir más visitas.
Manejo una serpiente venenosa. Sale mal. En el reportaje narran la historia de Chris Gifford, un aficionado a las serpientes y creador de contenido que en 2021 fue mordido por su mamba verde. El veneno de esta serpiente contiene neurotoxinas y cardiotoxinas que pueden provocar la muerte en cuestión de unas pocas horas. Tras ser mordido, Gifford puso un temporizador y empezó la aventura para conseguir el antídoto, el cual se encontraba a cientos de kilómetros en un zoológico.
Los hospitales pueden tener antídotos para especies autóctonas, el problema es que muchos de estos snake bros tienen serpientes exóticas, aquí es donde entran en juego los zoos. Desde hace décadas, en Estados Unidos existe el Antivenom Index, un directorio nacional que indica en qué zoológico está cada antiveneno. El motivo de que se almacenen aquí es para proteger a sus propios cuidadores, ya que a menudo cuentan con diversas especies venenosas, pero la realidad es que acaban por dar servicio a particulares que han sido mordidos, como Gifford. En su caso, el zoológico envió los viales en un helicóptero y pudo salvarse.
El caso Tim Friede. El contenido sobre serpientes venenosas no es algo novedoso. Allá por 2012 Tim Friede, un youtuber aficionado a las serpientes venenosas, publicaba vídeos de lo más temerarios: dejaba que sus serpientes le mordieran con el objetivo de desarrollar inmunidad. En total, Friede fue mordido más de 200 veces y se inyectó los correspondientes antídotos. Por si alguien se lo pregunta, sigue vivo, y no sólo eso: llamó la atención de la comunidad científica que llegó a estudiar su sangre en busca de anticuerpos.