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En la Guerra de Irak España se quedó "sola" apoyando a EEUU. 23 años después, se ha quedado sola negándose a prestarle ayuda

En la Guerra de Irak España se quedó "sola" apoyando a EEUU. 23 años después, se ha quedado sola negándose a prestarle ayuda
Artículo Completo 1,541 palabras
Si un español de marzo de 2003 pudiese echar un ojo a la prensa de hoy (04/03/2026) lo más probable es que no entendiese nada. Y no por la falta de contexto, referencias o el cambio (lógico) de líderes políticos. Probablemente lo que le llamaría la atención es el giro de 180º en el tablero geopolítico que atañe a EEUU y Europa. Recordemos. En 2003 José María Aznar posaba risueño junto a George W. Bush y Tony Blair para confirmarse como uno de los grandes apoyos de EEUU en la guerra de Irak. Hoy ocurre lo contrario. España se ha convertido casi en el verso suelto europeo por su rechazo a la ofensiva de Trump en Irán. Parece una simple curiosidad histórica, pero dice mucho de cómo ha cambiado Europa, EEUU y su relación a lo largo de las últimas dos décadas. El cabreo de Trump. No es la primera vez que Donald Trump muestra públicamente su falta de sintonía con la Moncloa. En octubre, en pleno tira y afloja por el porcentaje del PIB que debe destinarse a defensa, el republicano llegó a sugerir que España debería ser "expulsada" de la OTAN. Pocas veces el líder de EEUU se ha pronunciado sin embargo con la rotundidad (y cabreo) que empleó ayer al hablar de la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a que el ejército estadounidense use las bases de Morón y Rota para atacar Irán. "España ha sido terrible". En el tono amenazante que ha convertido ya en 'marca de la casa' de su segundo mandato, Trump dejó claro que no acepta un no por respuesta. "España ha sido terrible", arrancó . "De hecho le he dicho a Scott [Bressent, secretario del Tesoro] que corte todas las relaciones con ella. España dijo que no podemos usar sus bases. Podríamos si quisiéramos. Nadie nos va a decir que no. Pero no tenemos por qué hacerlo. Han sido poco amistoso". Por si quedasen dudas el republicano amenazó con cortar "todo lo que tenga que ver con España" y pronunció la palabra maldita: "Embargo". No fue mucho más allá, pero ni eso ni el hecho de que otros anuncios anteriores hayan caído en saco roto ha impedido que sus palabras hayan causado un seísmo. Sobre todo entre los sectores que peor lo pasarían si Washington decidiese seguir adelante y "cortar el comercio" con España, un escenario por lo demás complejo toda vez que la política comercial no depende de Madrid, sino de la Unión Europea. "No a la guerra". El problema no es solo que España se haya negado a que EEUU use las bases de Rota y Morón para bombardear Irán. Probablemente lo que más ampollas ha levantado en Washington es que Sánchez se ha posicionado claramente en contra de la actuación de EEUU e Israel en Oriente Medio.  Lo hizo ayer y ha vuelto a hacerlo esta mañana con un mensaje deliberadamente rotundo: "La posición de España es la misma que en Ucrania o en Gaza. No a la guerra". Durante su intervención, Sánchez incluso recordó la guerra de Irak, que dejó (denunció) "un mundo más inseguro". Su posición tiene una lectura también en clave interna: el 'no a la guerra' de 2003 fue un revulsivo para el PSOE. En Xataka EEUU está descubriendo uno de los grandes riesgos de atacar Irán: quedarte sin misiles "interceptores" antes que ellos Un club, tres posturas. La postura de Sánchez no es importante solo por lo que dice, sino por dónde y sobre todo cuándo lo dice. Su discurso choca con el de otros dirigentes europeos que se han mostrado mucho más comprensibles con los ataques de EEUU e Israel a Irán. De hecho hace solo unos días sus homólogos de Francia, Reino Unido y Alemania han cerrado filas con Trump. El domingo las tres potencias (E3) lanzaron una declaración en la que exigían a Teherán que frene sus "ataques" y avanzaban su disposición a coordinación con EEUU. "Tomaremos medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, potencialmente con acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de disparar misiles y drones", recoge el escrito conjunto de Emmanuel Macron, Keir Starmer y Friedrich Merz. Cabe recordar que el domingo una base naval francesa de Abu Dabi sufrió un ataque con drones y el lunes otro dron impactó contras las instalaciones de la RAF británica en Chipre. Teherán también ha golpeado bases con tropas alemanas. La postura de Madrid se diferencia así claramente de la de París, Londres y Berlín. También de la del club comunitario, que ha optado por una posición más ambigua. Si bien la Comisión Europea  no ha tardado en garantizar su solidaridad "plena" con sus miembros en un respaldo velado a España frente a las amenazas de Trump, lo cierto es que Bruselas mantiene un tono muy distinto al de Sánchez. El lunes Von der Leyen reivindicó que la "diplomacia" es "la única solución" para la crisis abierta en Irán y, si bien condenó los ataques de Teherán a vecinos de Oriente Medio, no mencionó los bombardeos lanzados por EEUU e Israel. En Xataka No es que Irán esté resistiendo los ataques de EEUU, es que tiene margen para llevar el conflicto a un escenario explosivo Justo 23 años después... Esta mañana Sánchez no solo insistió en su "no a la guerra". También quiso trazar un paralelismo con lo ocurrido en 2003 cuando el Gobierno de España, entonces encabezado por Aznar, decidió respaldar de forma clara el despliegue de EEUU en Irak, distanciándose de sus socios europeos.  "El mundo ya ha estado aquí antes. Hace 23 años otra administración de EEUU nos llevó a una guerra injusta. La guerra de Irak generó un aumento drástico del terrorismo, una grave crisis migratoria y económica. Ese fue el regalo del trío de las Azores, un mundo más inseguro y una vida peor", clamó Sánchez. Ironías de la historia, el socialista se refiere a la famosa foto tomada hace justo 23 años, en marzo de 2003, en las Azores y en la que posan risueños Bush, Blair y Aznar. ¿Tanto cambiaron las cosas? Lo cierto es que sí. Y no solo por que donde hace 23 años se sentaban Bush, Blair y Aznar hoy lo hagan (respectivamente) Trump, Starmer y Sánchez. El cambio más relevante afecta a los roles y el trato con Washington. En 2003 la invasión de Irak provocó una fractura de Europa en dos bloques bien diferenciados. Uno, en contra de la guerra. Otro a favor.  Por un lado, Francia y Alemania, dos pesos pesados comunitarios, optaron por desafiar a Bush. En enero de 2003, para cabreo del mandatario estadounidense, ambas naciones expresaban sus reticencias a un ataque militar contra el régimen de Sadam Husein y exigieron la mediación del Consejo de Seguridad de la ONU. En el polo opuesto estaban los países del Este (que buscaban una alianza con Washington) y sobre todo Reino Unido y España, los coprotagonistas de la foto de las Azores. Pese al rechazo popular a la implicación de España en la guerra, el Gobierno dirigido por Aznar decidió alinearse con de Bush, una decisión que el popular ha seguido defendiendo. El rol de España era entonces opuesto al actual: también disentía de París y Berlín, aunque para respaldar a Washington. ¿Por qué es importante? Porque la comparativa de la fotografías de 2003 y 2026 no solo muestra diferencias en el posicionamiento de los diferentes países. En cierto modo refleja también un debilitamiento en la postura de la UE. Hace 23 años Europa plantó un pulso a Washington, insistiendo en que se agotase la vía diplomática antes de usar la fuerza. Hoy los pesos pesados del continente se han alineado con EEUU en un escenario convulso, marcado por las tensiones comerciales, el paso atrás (o a un lado) de Washington en el apoyo a Ucrania y los roces generados entre ambas orillas del Atlántico por el deseo de EEUU de controlar Groenlandia, un territorio ligado al Reino de Dinamarca. Imágenes | Wikipedia 1 y 2 y Pool Moncloa/Fernando Calvo En Xataka | Dubái era la meca de los expats. Ahora están conduciendo 10 horas y pagando miles de dólares por un vuelo para huir de allí - La noticia En la Guerra de Irak España se quedó "sola" apoyando a EEUU. 23 años después, se ha quedado sola negándose a prestarle ayuda fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .
En la Guerra de Irak España se quedó "sola" apoyando a EEUU. 23 años después, se ha quedado sola negándose a prestarle ayuda

En poco más de dos décadas el tablero geopolítico ha dado un vuelco. Y eso dice mucho sobre Europa

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Carlos Prego

Editor - Magnet

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Si un español de marzo de 2003 pudiese echar un ojo a la prensa de hoy (04/03/2026) lo más probable es que no entendiese nada. Y no por la falta de contexto, referencias o el cambio (lógico) de líderes políticos. Probablemente lo que le llamaría la atención es el giro de 180º en el tablero geopolítico que atañe a EEUU y Europa. Recordemos. En 2003 José María Aznar posaba risueño junto a George W. Bush y Tony Blair para confirmarse como uno de los grandes apoyos de EEUU en la guerra de Irak. Hoy ocurre lo contrario. España se ha convertido casi en el verso suelto europeo por su rechazo a la ofensiva de Trump en Irán.

Parece una simple curiosidad histórica, pero dice mucho de cómo ha cambiado Europa, EEUU y su relación a lo largo de las últimas dos décadas.

El cabreo de Trump. No es la primera vez que Donald Trump muestra públicamente su falta de sintonía con la Moncloa. En octubre, en pleno tira y afloja por el porcentaje del PIB que debe destinarse a defensa, el republicano llegó a sugerir que España debería ser "expulsada" de la OTAN. Pocas veces el líder de EEUU se ha pronunciado sin embargo con la rotundidad (y cabreo) que empleó ayer al hablar de la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a que el ejército estadounidense use las bases de Morón y Rota para atacar Irán.

"España ha sido terrible". En el tono amenazante que ha convertido ya en 'marca de la casa' de su segundo mandato, Trump dejó claro que no acepta un no por respuesta. "España ha sido terrible", arrancó . "De hecho le he dicho a Scott [Bressent, secretario del Tesoro] que corte todas las relaciones con ella. España dijo que no podemos usar sus bases. Podríamos si quisiéramos. Nadie nos va a decir que no. Pero no tenemos por qué hacerlo. Han sido poco amistoso".

Por si quedasen dudas el republicano amenazó con cortar "todo lo que tenga que ver con España" y pronunció la palabra maldita: "Embargo". No fue mucho más allá, pero ni eso ni el hecho de que otros anuncios anteriores hayan caído en saco roto ha impedido que sus palabras hayan causado un seísmo. Sobre todo entre los sectores que peor lo pasarían si Washington decidiese seguir adelante y "cortar el comercio" con España, un escenario por lo demás complejo toda vez que la política comercial no depende de Madrid, sino de la Unión Europea.

"No a la guerra". El problema no es solo que España se haya negado a que EEUU use las bases de Rota y Morón para bombardear Irán. Probablemente lo que más ampollas ha levantado en Washington es que Sánchez se ha posicionado claramente en contra de la actuación de EEUU e Israel en Oriente Medio. 

Lo hizo ayer y ha vuelto a hacerlo esta mañana con un mensaje deliberadamente rotundo: "La posición de España es la misma que en Ucrania o en Gaza. No a la guerra". Durante su intervención, Sánchez incluso recordó la guerra de Irak, que dejó (denunció) "un mundo más inseguro". Su posición tiene una lectura también en clave interna: el 'no a la guerra' de 2003 fue un revulsivo para el PSOE.

En XatakaEEUU está descubriendo uno de los grandes riesgos de atacar Irán: quedarte sin misiles "interceptores" antes que ellos

Un club, tres posturas. La postura de Sánchez no es importante solo por lo que dice, sino por dónde y sobre todo cuándo lo dice. Su discurso choca con el de otros dirigentes europeos que se han mostrado mucho más comprensibles con los ataques de EEUU e Israel a Irán. De hecho hace solo unos días sus homólogos de Francia, Reino Unido y Alemania han cerrado filas con Trump. El domingo las tres potencias (E3) lanzaron una declaración en la que exigían a Teherán que frene sus "ataques" y avanzaban su disposición a coordinación con EEUU.

"Tomaremos medidas para defender nuestros intereses y los de nuestros aliados en la región, potencialmente con acciones defensivas necesarias y proporcionadas para destruir la capacidad de Irán de disparar misiles y drones", recoge el escrito conjunto de Emmanuel Macron, Keir Starmer y Friedrich Merz. Cabe recordar que el domingo una base naval francesa de Abu Dabi sufrió un ataque con drones y el lunes otro dron impactó contras las instalaciones de la RAF británica en Chipre. Teherán también ha golpeado bases con tropas alemanas.

La postura de Madrid se diferencia así claramente de la de París, Londres y Berlín. También de la del club comunitario, que ha optado por una posición más ambigua. Si bien la Comisión Europea  no ha tardado en garantizar su solidaridad "plena" con sus miembros en un respaldo velado a España frente a las amenazas de Trump, lo cierto es que Bruselas mantiene un tono muy distinto al de Sánchez. El lunes Von der Leyen reivindicó que la "diplomacia" es "la única solución" para la crisis abierta en Irán y, si bien condenó los ataques de Teherán a vecinos de Oriente Medio, no mencionó los bombardeos lanzados por EEUU e Israel.

En XatakaNo es que Irán esté resistiendo los ataques de EEUU, es que tiene margen para llevar el conflicto a un escenario explosivo

Justo 23 años después... Esta mañana Sánchez no solo insistió en su "no a la guerra". También quiso trazar un paralelismo con lo ocurrido en 2003 cuando el Gobierno de España, entonces encabezado por Aznar, decidió respaldar de forma clara el despliegue de EEUU en Irak, distanciándose de sus socios europeos. 

"El mundo ya ha estado aquí antes. Hace 23 años otra administración de EEUU nos llevó a una guerra injusta. La guerra de Irak generó un aumento drástico del terrorismo, una grave crisis migratoria y económica. Ese fue el regalo del trío de las Azores, un mundo más inseguro y una vida peor", clamó Sánchez. Ironías de la historia, el socialista se refiere a la famosa foto tomada hace justo 23 años, en marzo de 2003, en las Azores y en la que posan risueños Bush, Blair y Aznar.

¿Tanto cambiaron las cosas? Lo cierto es que sí. Y no solo por que donde hace 23 años se sentaban Bush, Blair y Aznar hoy lo hagan (respectivamente) Trump, Starmer y Sánchez. El cambio más relevante afecta a los roles y el trato con Washington. En 2003 la invasión de Irak provocó una fractura de Europa en dos bloques bien diferenciados. Uno, en contra de la guerra. Otro a favor. 

Por un lado, Francia y Alemania, dos pesos pesados comunitarios, optaron por desafiar a Bush. En enero de 2003, para cabreo del mandatario estadounidense, ambas naciones expresaban sus reticencias a un ataque militar contra el régimen de Sadam Husein y exigieron la mediación del Consejo de Seguridad de la ONU.

En el polo opuesto estaban los países del Este (que buscaban una alianza con Washington) y sobre todo Reino Unido y España, los coprotagonistas de la foto de las Azores. Pese al rechazo popular a la implicación de España en la guerra, el Gobierno dirigido por Aznar decidió alinearse con de Bush, una decisión que el popular ha seguido defendiendo. El rol de España era entonces opuesto al actual: también disentía de París y Berlín, aunque para respaldar a Washington.

¿Por qué es importante? Porque la comparativa de la fotografías de 2003 y 2026 no solo muestra diferencias en el posicionamiento de los diferentes países. En cierto modo refleja también un debilitamiento en la postura de la UE.

Hace 23 años Europa plantó un pulso a Washington, insistiendo en que se agotase la vía diplomática antes de usar la fuerza. Hoy los pesos pesados del continente se han alineado con EEUU en un escenario convulso, marcado por las tensiones comerciales, el paso atrás (o a un lado) de Washington en el apoyo a Ucrania y los roces generados entre ambas orillas del Atlántico por el deseo de EEUU de controlar Groenlandia, un territorio ligado al Reino de Dinamarca.

Imágenes | Wikipedia 1 y 2 y Pool Moncloa/Fernando Calvo

En Xataka | Dubái era la meca de los expats. Ahora están conduciendo 10 horas y pagando miles de dólares por un vuelo para huir de allí

Fuente original: Leer en Xataka
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