- El Supremo de EEUU declara ilegales la mayoría de los aranceles de Trump
- Trump impondrá otro arancel global del 10% tras la decisión del Supremo
- Bruselas pide a Trump "claridad" y "estabilidad" para sus empresas
- Análisis. El autogol de Estados Unidos con su ofensiva contra la globalización
- Editorial. Más alianzas, la réplica de Europa para Trump
La decisión de la Corte Suprema de EEUU abre la puerta a reclamaciones multimillonarias.
Era muy esperada la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre los aranceles "recíprocos" que Donald Trump ha impuesto a las exportaciones de los principales socios comerciales de su país desde que regresó a la Casa Blanca el 20 de enero de 2025. Y pese a que la mayoría de los jueces tienen ideología conservadora y algunos fueron designados por el propio Trump en su anterior mandato, han optado de forma mayoritaria por anular las tarifas aduaneras excepcionales aprobadas por el republicano por haberse arrogado las competencias en materia de comercio exterior que corresponden de forma exclusiva al Congreso norteamericano.
La trascendencia de la decisión judicial es más simbólica que real, pues Trump se apresuró anoche a invocar la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para mantener en vigor los aranceles invalidados por el Alto Tribunal de Estados Unidos. Pero sí confirma que los poderes del presidente de la mayor economía del mundo no son ilimitados y que también él debe someterse al ordenamiento jurídico vigente, así como respetar el modelo de 'checks and balances' ideado por los padres fundadores de la Nación norteamericana para impedir el abuso de poder y la tiranía contra la que precisamente se rebelaron las trece colonias que originalmente formaron el país en 1783.
Como era de esperar, el inquilino de la Casa Blanca atacó a los jueces de la Corte Suprema por haberse dejado influir por "poderes extranjeros" y un "movimiento político radical de izquierda y antipatriota", pero lo cierto es que las demandas que han propiciado la histórica sentencia judicial fueron interpuestas por asociaciones empresariales norteamericanas, además de gobernadores federales de varios Estados. Como han demostrado varios informes independientes de organismos como el FMI o la Reserva Federal de Nueva York, la mayor parte del coste de las mayores tarifas aduaneras ha sido asumida por los importadores norteamericanos o los consumidores del país debido a la subida de los precios finales de venta. No los están pagando las empresas extranjeras, como sostiene Trump de manera falaz para justificar un impuesto encubierto que ha servido para engrosar las arcas del Estado a costa de sus ciudadanos.
Además del descrédito internacional que supone este duro revés judicial, la Administración Trump deberá afrontar una cascada de reclamaciones multimillonarias por parte de las compañías afectadas.
Volatilidad geopolítica en las materias primasEuropa sopesa sus opciones ante TrumpPreocupante pérdida del sector exportador Comentar ÚLTIMA HORA-
11:28
La parcialidad y los trabajos peor pagados mantienen abierta una brecha salarial del 16%
-
11:20
Enmienda judicial a los aranceles de Trump
-
10:59
Alarma el populismo de Sánchez con los salarios
-
10:48
El oro se estabiliza en los 5.000 dólares, tras una caída del 10% en tres semanas
-
10:40
El salario mínimo: intervenir el precio del trabajo