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Enrique Sarria: «Siempre he tenido en la cabeza la posibilidad de que el Descendimiento salga el Sábado Santo»

Enrique Sarria: «Siempre he tenido en la cabeza la posibilidad de que el Descendimiento salga el Sábado Santo»
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El nuevo hermano mayor de la hermandad de La Malagueta afirma que la cofradía «atraviesa por un momento dulce» y destaca la labor de su antecesor, Manuel Torres

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Enrique Sarria, nuevo hermano mayor del Descendimiento. Sur Enrique Sarria: «Siempre he tenido en la cabeza la posibilidad de que el Descendimiento salga el Sábado Santo»

El nuevo hermano mayor de la hermandad de La Malagueta afirma que la cofradía «atraviesa por un momento dulce» y destaca la labor de su antecesor, Manuel Torres

Rafael Rodríguez

Málaga

Lunes, 2 de marzo 2026, 10:10

... del Perchel, exalumno del colegio Los Olivos y padre de dos niños, Sarria es ingeniero en Organización Industrial, director de operaciones de una multinacional de la alimentación y profesor Asociado en la Universidad de Málaga.

-Me hice hermano en los años 80. Por tanto, pertenezco al Descendimiento desde pequeño. Empecé a salir de monaguillo de la Virgen. Uno de los fundadores de la hermandad comentó a mi familia que había una cofradía nueva. Así que, nos apuntamos todos y comenzamos a salir en la procesión. Mi madre, por ejemplo, participaba con el quitasangre, mi padre, con el libro de reglas, los niños, de monaguillo... Tengo unos primos que, incluso, vienen de Pamplona a salir con la cofradía. Mi familia siempre ha estado muy relacionada con el Descendimiento. Yo saqué también a la Expiración, pero el Descendimiento es la hermandad de mi familia y la de casi toda mi vida.

-¿Alguno de sus familiares ha llegado a tener cargos importantes en la hermandad?

-No. Mis hermanos me dicen que el único que tiene carrera política soy yo (bromea entre risas).

-¿Y usted qué cargos ha ejercido antes de llegar a convertirse en hermano mayor?

-He sido casi de todo. El primer cargo que tuve fue el de vicetesorero. Luego he pasado por la albacería, segundo teniente hermano mayor y primer teniente hermano mayor ya con Manolo Torres. Casi siempre he estado ligado a la cofradía.

-Se presentó a hermano mayor porque ya le tocaba, ¿no?

-Bueno, he de reconocer que desde chico siempre soñaba con ser hermano mayor de mi cofradía algún día. Nunca lo he negado. Lo tenía claro. Pensaba que debía ser bonito verte en primera línea de tu hermandad tomando decisiones sobre lo que más te gusta, sobre tus titulares. Y, ciertamente, está siendo bonito. Hay que trabajar mucho, porque las cofradías no paran durante todo el año y hay que dedicarles muchas horas, pero estar al frente de tu hermandad es bonito y, en mi caso, está siendo muy gratificante. Le puedo decir que estamos trabajando mucho la parcela caritativa y, por ejemplo, estamos ayudando a las monjas Clarisas del convento de la Trinidad. Tenemos un grupo de camareras que se reúne todas las semanas y consigue dineritos acometiendo varias acciones. Ese dinero luego lo aplicamos a obras de caridad y es muy gratificante. Las cofradías no solo salen a la calle. También ayudan al prójimo cuando hay un problema. Ahora, por ejemplo, estamos ayudando a una familia que su hija tiene un problema dental. Buscamos el dinero de donde sea para ayudar a quien lo necesita.

-¿En qué estado se encuentra la Hermandad del Descendimiento en la actualidad?

-Pienso que está en una posición alta, en un estado muy bueno. Se ha conseguido, sobre todo, en la última época de Manolo Torres. La verdad es que Manolo me lo ha puesto muy difícil. Ha conseguido la vinculación de la hermandad con el barrio y viceversa. La cofradía está en el barrio de La Malagueta, cierto, pero no existía ese apego que hoy sí hay. Salíamos a la calle y parece que huíamos de nuestro barrio, porque tirábamos por el camino más corto para ir al Centro. No entrábamos en La Malagueta. Ahora, incluso, la Virgen recorre el barrio en su traslado de vuelta tras sus cultos. También hemos conseguido que haya muy buena sintonía con el párroco de San Gabriel. Primero, con don José Ferrary, y ahora, con don Antonio Coronado. La vinculación de la hermandad con la parroquia nos está ayudando a la identificación con el barrio. Hay que tener en cuenta que La Malagueta no ha sido un barrio especialmente cofrade, pero esto ahora ha cambiado, gracias a este tipo de acciones acometidas ya durante el mandato de Manolo Torres.

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Enrique Sarria es hermano del Descendimiento desde bien temprana edad. Sur

-La nueva casa hermandad también habrá sido fundamental en este proceso de vinculación de la hermandad con el barrio, ¿no cree?

-Por supuesto. La casa hermandad nos ha permitido también esa unión con los hermanos y con el barrio. Claro que sí. Allí podemos celebrar eventos, comidas, reuniones, conferencias, exposiciones, jornadas de albacería. Antes estábamos en la calle y también tuvimos un local que estaba en la Carretera de Cádiz, imagínese.

-Podemos afirmar que la Hermandad del Descendimiento vive su mejor momento de la historia?

-Podría ser. No cabe duda de que atraviesa por un momento dulce. Pienso que ahora mismo la cofradía está en un escalón muy alto, y, ojo, subiendo. Por ejemplo, cada vez nos cuesta menos llenar los tronos. Ha habido épocas en las que nos costaba mucho trabajo captar portadores. Ahora, en cambio, prácticamente lo tenemos completo y todavía queda para el Viernes Santo. Eso es una alegría.

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El grupo escultórico del Descendimiento, por La Malagueta. Ñito Salas

¿Y qué me dice de las filas de nazareno?

-Últimamente, todos los años tenemos que hacer túnicas nuevas. Este año vamos a hacer 25 equipos nuevos. Mucha gente está entrando en la cofradía, sobre todo jóvenes. También le puedo decir que tenemos unos columbarios y está prácticamente completo, lo que nos va a obligar a acometer una ampliación. Se encuentra en lo que era el antiguo mortuorio del Hospital Noble. Hay vecinos que están trayendo a sus seres queridos a los columbarios y luego se vinculan con la hermandad. Sin ir más lejos, una familia trajo el otro día a un abuelo y los nietos van a salir en la procesión del Viernes Santo. Se está creando una sinergia muy bonita con el barrio que favorece la incorporación de nuevos hermanos. Hubo una época que bajamos en número de hermanos, pero ahora está creciendo. En consecuencia, y como le dije, la hermandad la veo hacia arriba. Los cultos, sus montajes, pueden ser otro ejemplo de que se están haciendo las cosas bien. Y, por supuesto, el apartado caritativo. La pasada Navidad compramos unas bicicletas para niños del colegio de los Asperones. La entrega fue muy emotiva. Ahora tenemos más visibilidad y esto también es importante. Hasta hemos tenido últimamente un Rey Mago en la Cabalgata oficial de Málaga –Manuel Torres encarnó al rey Gaspar en 2024–, que es el segundo que tiene la cofradía. Esas cosas son bonitas e importantes para difundir el buen nombre de la Hermandad del Descendimiento.

-Quizá la participación de la cofradía en la procesión extraordinaria 'Camino de la Gloria', tras la pandemia, supuso un punto de inflexión, al menos en el componente humano. ¿No piensa lo mismo?

-Pues sí. Aquella procesión extraordinaria nos vino muy bien. Pienso que la cofradía está ahora un poco de moda. Entiéndame lo que le digo.

-Deduzco, por tanto, que la hermandad se siente valorada por la Málaga cofrade.

-Yo creo que sí. La hermandad se ve reconocida. Hemos vivido unos años de ostracismo. No salíamos en ningún lado, pero ahora mismo, sí. De hecho, estamos hablando usted y yo. Los comentarios son buenos. Somos una hermandad de Viernes Santo y no es lo mismo que una del Domingo de Ramos, por ejemplo, pero la gente y los medios hablan bien del Descendimiento. En Málaga, a las cofradías de negro o de luto les cuesta más, pero hay cada vez más jóvenes que se interesan por este tipo de hermandades.

-Me decía que tienen los tronos completos. En cambio, hace unos años, la situación era bien distinta. ¿Qué han hecho para revertir la situación?

-Así es. No estamos teniendo problemas de portadores en los últimos años. Hay que reconocer las cosas y nosotros, en su día, hicimos un llamamiento para llenar los varales, porque necesitábamos hombres de trono. No hay que quedarse callado. Hay mucho trabajo detrás durante todo el año. La puesta en escena es importante. Tenemos una cofradía que sigue una línea, con un repertorio musical acorde al carácter de la hermandad, con unos horarios de salida y encierro buenos... Todo ayuda. Los ensayos también han sido muy positivos, no solo para que los tronos marchen mejor. Los portadores vienen a ensayar, se hace hermandad y muchos de ellos se quedan a ayudar.

-Me decía que también crecen en nazarenos.

-También, creciendo. Ya el año pasado tuvimos más nazarenos y este año hemos realizado más equipos de nazareno. Ahora las cofradías cuidan más al nazareno. Es una figura esencial. Y al nazareno le gusta sentirse querido. Mire un detalle: nosotros, antiguamente, no teníamos chats con los hermanos que participan de nazareno, y ahora sí lo tenemos, hacemos reuniones con ellos, y eso es importantísimo. Hay chavales que vienen con la intención de salir de portador y se le dice que salgan primero de nazareno. Al final termina gustándoles la experiencia y se quedan.

-Los chicos casi siempre elegían los varales, ¿no?

-Sí, pero cada vez hay más chicos que prefieren ser nazareno. Eso antes no no pasaba. Casi siempre eran las chicas las que llenaban las filas de nazareno. Los niños siempre hemos querido el trono, pero creo que hoy el nazareno no se ve como plan B. Antes, el que salía de nazareno era porque no llegaba al varal o estaba esperando su oportunidad en el trono. Hoy, afortunadamente, la gente elige ser nazareno. Ahora es una opción. Eso quiere decir que se están haciendo las cosas bien. Se está dignificando el puesto de nazarenos en una hermandad y eso es genial.

-¿Cómo valora los dos mandatos de Manuel Torres? Me decía que se lo ha puesto difícil.

-La etapa de Manolo Torres ha sido muy importante para la cofradía. Podemos decir que ha sido una época gloriosa. Ha habido un incremento importante en el número de hermanos, ha habido muy buena sintonía con la parroquia, con la autoridad eclesiástica y se ha conseguido más unión con la Agrupación de Cofradías, que no siempre la hemos tenido. En unas etapas anteriores la tuvimos, luego hubo un alejamiento y ahora las relaciones son magníficas. Esto ha sido muy importante. Manolo ha hecho un gran trabajo y ha posicionado a la hermandad.

-¿Y ahora qué? Háblenos de sus proyectos.

-El principal proyecto pasa por seguir incrementando ese número de hermanos y seguir trabajando en acciones sociales. También queremos afianzar la línea que llevamos de los últimos años y, a nivel patrimonial, terminar dos los tronos. Ahora estamos igualmente acometiendo una reforma importante en la casa hermandad. Hay que ampliar el columbario, hay que mejorar un poco las instalaciones.

-Cuando dice que van a acabar los tronos, ¿de qué hablamos?

-Queremos afrontar las cabezas de varal del trono del Cristo, siguiendo un diseño de Juan Antonio Sánchez López. Y del trono de la Virgen, faltan algunos detalles que se quedaron a medio de hacer. De igual modo, estamos ya restaurando enseres que, aunque no son nuevos, es un trabajo que hay que hacer.

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La Virgen de las Angustias, a su paso por la calle Molina Lario. Marilú Báez

-¿Han encargado ya las cabezas de varal?

-No. Estamos en el proceso final de negociación. Además, hemos encargado una nueva parte del columbario, vamos a hacer reformas en la terraza de la casa hermandad para que sea más cómoda para los hermanos. También habrá que actuar en la capilla. Tenemos las ventanas muy deterioradas o la puerta de entrada. Poco a poco iremos mejorando todo.

-¿Y el palio de la Virgen de las Angustias?

-El palio tampoco está concluido. No es el original. La orfebrería, sí, pero el bordado no está.

-¿Y el manto para cuándo?

-Eso es un sueño. Primero vamos a acometer las vestimentas de los santos varones y de San Juan. Aunque hemos ido cambiando las vestimentas del grupo escultórico, queremos unas definitivas. El Descendimiento no es una hermandad que pueda hacer inversiones muy grandes, porque tenemos una hipoteca importante por la casa hermandad, pero con mucha ilusión, con trabajo, vamos a sacar cosas adelante.

-No se plantean el cambio de las Marías, que desmerecen del resto del grupo?

-Ese planteamiento está ahí, pero hay cosas más urgentes, creo yo. Algunas figuras del grupo escultórico no son de primera línea, pero bueno, la restauración de la Señora del Sudario nos hace falta. No tiene daños estructurales, por lo que nos dicen los técnicos, aunque precisa una limpieza. Afortunadamente, la restauración que hicimos al Cristo fue exitosa, y la de la Virgen, hace unos años, también. ¿Me pregunta por el cambio de las Marías? Sí es un tema que deberíamos plantearnos, pero bueno, está en un segundo plano. Antes deberíamos acabar los tronos. Queremos hacer una saya a la Virgen y las camareras están con este tema. Y, por supuesto, hay que seguir desarrollando el proyecto de caridad, que es un proyecto importante para nosotros. Ayudamos a familias necesitadas, a monjas de Antequera y de aquí, de la capital, las Clarisas de la Trinidad. Nosotros llevamos años poniendo en práctica lo que llamamos 'un gesto de caridad'. Eso quiere decir que cada hermano, cuando paga la cuota de salida, una parte se destina a una ayuda. Hace poco, junto con la Hermandad de los Estudiante, reformamos a las Clarisas un baño y otras dependencias que tenían muy deterioradas.

-Nos centramos en la próxima Semana Santa. Las cofradías que entran en la Catedral no podrán pasar por la girola, ya que el cabildo ha determinado que todas tienen que hacer el mismo recorrido por su interior y algunas hermandades han preferido atravesar la vía sacra, como el año pasado. Por tanto, no ha habido acuerdo. ¿Qué le parece?

-Hace unos años dábamos la vuelta completa, por la girola y el trascoro. A partir del año pasado se decidió que no, solo por la vía sacra, y nos tuvimos que amoldar a este nuevo modelo, cambiando horarios, pero no es fácil encajar todo. Entiendo que hay cofradías que llegan de lejos que, al pasar por la girola, les puede ocasionar más tiempo en la calle y más esfuerzo de los hombres de trono.

-¿El Descendimiento pretendía pasar por la girola?

-Nosotros estábamos dispuestos a hacer la girola. No estábamos en contra, pero la idea de la girola era por pasar delante del Santísimo y el Vienes Santo no está el Santísimo. Hay que hacer la adoración a la cruz, Por tanto, el Vienes Santo es el día que menos tiene sentido.

-'O todas o ninguna'.

-La autoridad es la autoridad. Yo no puedo valorar esto. A mí me gustaría que algún día pudiéramos pasar por la girola. Pienso que llegará ese día. Al final, pasaremos todas por la girola. Habrá que volver a estudiar los horarios y recorridos. Con diálogo y entendimiento se consiguen las cosas. Esto es algo que está consiguiendo la Agrupación de Cofradías. Por fortuna, hay diálogo y entendimiento entre las hermandades.

-¿Qué le parece el nuevo obispo, José Antonio Satué?

-Me parece un obispo muy cercano. Le pongo un ejemplo: en la comida de Navidad de la Agrupación, después de la misa, se acercó por todas las mesas. Lo veo muy llano, una persona muy cercana. Nos dijo que no entiende mucho nuestras tradiciones, pero lo vi con muchas ganas de conocernos y entendernos. Es muy cercano, quiere hacer las cosas bien y nos entenderá, seguro, porque las cofradías somos Iglesia. Hay que tener en cuenta que es aragonés. Tiene que adaptarse a nuestra idiosincrasia, a nuestra forma de ser. Seguramente, le chocarán cosas, pero terminará entendiéndonos. Las cofradías tienen una fuerza muy grande. La Iglesia nos necesita y que no se olvide que nosotros, los cofrades, somos Iglesia.

-Si monseñor Satué permitiera un Sábado Santo procesional, ¿el Descendimiento pasaría a ese día?

-La Hermandad del Descendimiento, por estatutos, tiene la salida el Sábado Santo. Pese a la adaptación de los nuevos estatutos, hay un párrafo que dice que «desde sus inicios, siempre ha sido deseo de esta hermandad efectuar estación penitencial en la S.I.C.B en la tarde del Sábado Santo». No obstante, la regla sigue diciendo que «en tanto la autoridad eclesiástica no autorice la celebración de la estación penitencial en este día, la hermandad acatará la decisión del Ordinario y, en consecuencia, efectuará su salida el Viernes Santo, de acuerdo con el horario e itinerario fijado por la junta de gobierno, refrendado por el Cabildo y de acuerdo con la Agrupación de Cofradías de Málaga». En consecuencia, mientras no sea posible, la cofradía saldrá el Viernes Santo. Los estatutos antiguos sí pedía salir el Sábado Santo. Esa era la intención de la hermandad. De todos modos, si se abriera la posibilidad del Sábado Santo, tendrían que decidir el cambio los hermanos.

-A nivel particular, ¿a usted le gustaría que la hermandad procesionara el Sábado Santo?

-A mí no me disgustaría, aunque no sería fácil. Habría que ver los horarios. En realidad, siempre he tenido en la cabeza esa posibilidad de que el Descendimiento saliese el Sábado Santo.

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Manuel Torres, a la izquierda, y Enrique Sarria, anterior y actual hermano mayor. L. M. Gómez Pozo

-Nos centramos en el próximo Viernes Santo. ¿Presentarán algunos estrenos?

-Los nuevos equipos de nazareno que hemos confeccionado y también hemos restaurado algunas piezas, como las ánforas o la candelería de la Virgen de las Angustias. En el apartado musical, la banda de música Maestro Eloy García acompañará al trono de palio. Estamos muy ilusionados con ellos, porque creemos que es una buena apuesta. Los horarios son los mismos del año pasado y el itinerario, también. Estamos muy a gusto en esas horas, con el encierro a las doce de la noche. También nos gusta mucho el paso de vuelta por la parte de detrás del Ayuntamiento. En esta zona se crea un ambiente muy bonito y solemne. Y en el encierro nos canta la coral del Colegio Médicos, que también lo hace en la estación de penitencia en la Catedral.

-Llegamos al final. Tienen efeméride a la vista, ¿no es así?

-Efectivamente, el año que viene celebramos el 50.º aniversario de la actual Hermandad del Descendimiento. En 1977, se fundó cogiendo el testigo de una antigua cofradía que se reorganizó en 1925, o sea, en 2025 se cumplió el centenario, y ésta venía del siglo XVII. En aquellos años 70 surgieron varias hermandades, entre ellas, la nuestra. Por desgracia, no tenemos nada de la antigua cofradía, pero cogimos su testigo porque, por entonces, era más fácil refundar una hermandad y crear una nueva. Ya estamos trabajando en el cincuentenario. Hemos creado una comisión de trabajo en la que están todos los exhermanos mayores, a excepción de Rodrigo Martín Martín Martín-Estévez, que lamentablemente falleció en agosto de de hace dos años. Los actos se celebrarían durante 2027 y algo de 2028. Más adelante daremos información al respecto. Estamos muy ilusionados.

-¿Y habrá salida extraordinaria?

-Habrá que ver lo que dice la curia. Nos gustaría, claro que sí, pero debe autorizarlo el Obispado. Es un anhelo.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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