LA TRIBUNA
Entre bastidoresSe toma progresivamente conciencia de un rearme planetario de nueva generación
Regala esta noticia Añádenos en GoogleFRANCISCO J. CARRILLO. ACADÉMICO CORRESPONDIENTE DE LA REAL ACADEMIA DE CIENCIAS MORALES Y POLÍTICAS
24/08/2026 a las 02:00h.La producción y el mercado de armamento están revestidos de una gran opacidad. El secreto industrial que anima al sector es, sin la menor duda, ... el más protegido de la globalización. El desarrollo de la alta tecnología, la robótica y la Inteligencia Artificial (IA) está sometido a estrictos protocolos de confidencialidad. Esto genera, en toda lógica, nuevas modalidades de espionaje industrial y comercial, cuyos actores requieren dotarse de idiomas científicos y de conocimientos de alto nivel. Todo un universo que transcurre entre bastidores. Pero el producto final termina saliendo a luz pública en exposiciones de poder y en su aplicación a las guerras y a los conflictos bélicos, así como en los programas de defensa y de seguridad nacional. Se toma progresivamente conciencia de un rearme planetario de nueva generación, orquestado por las grandes potencias polarizadas (Estados Unidos, Rusia, China, más la Unión Europea con proyectos en marcha) que, a su vez, transfieren ciertas tecnologías a determinados aliados para una fabricación en franquicia, como es el caso de Corea del Norte, India, Pakistán, Ucrania, Turquía, Japón, Australia, Israel... En este concierto juega un papel fundamental el grupo con el arma nuclear: China, Francia, India, Israel, Estados Unidos, Pakistán, Reino Unido y Rusia (con la incógnita de Corea del Norte). Estos elementos, con grandes niveles de investigación científico-técnica, se mueven en los fondos del Planeta cual placas tectónicas.
Dando un salto geográfico, se constata que Japón decidió romper con el 'pacifismo' impuesto tras la II Guerra Mundial y ha optado fuertemente por el rearme apoyado en grandes inversiones: misiles hipersónicos, fuerzas anfibias, portaviones ligeros, cazas furtivos, entre otros.
La alta tensión existente entre Argelia y Marruecos ha llevado a un considerable rearme de ambos países
En gran parte, se ignora el funcionamiento de la industria militar de Rusia, de China y de Corea del Norte, salvo cuando actúan en público, al igual que de otros países del BRICS, como India. Aunque nos llegan noticias, aparentemente sorprendentes, de un supuesto acuerdo entre Estados Unidos y Arabia Saudí para transferir tecnología al reino saudita para centrales de energía atómica con fines civiles (por algo se empieza). Según parece, la condición es que el reino de Arabia reconozca al Estado de Israel y firme el Pacto de Abrahán. ¿Por qué Arabia Saudí, sí, e Irán no? La condición no es la democracia sino el reconocimiento formal de Israel y la reestructuración del Medio y Próximo Oriente, con una instauración formal del Estado Palestino.
En este contexto internacional, sometido a fuertes turbulencias, quedan muchos interrogantes. Puede que el principal sea el desarrollo exponencial de la Inteligencia Artificial y su aplicación a la robótica, tanto en el terreno civil como en el militar. A este respecto, hace unos días saltó una noticia, sorprendente según como se mire: Ucrania, como Turquía y otros, es gran productor de drones. Y habría logrado equipar uno de esos drones locales con una dotación de robots-soldados con programación específica y adaptada al terreno de operaciones de destino.
¿Llegará el día, en el contexto de un conflicto armado, que los robots-soldados puedan conquistar una ciudad y avanzar en las líneas del frente? En tal supuesto, es lógico imaginar que se enfrentarían a enemigos también robotizados. No hay que excluir el protagonismo del robot en las guerras híbridas. Esta realidad previsible en un futuro más próximo que lejano, cambiaría radicalmente la 'doctrina militar' y enviaría definitivamente a los archivos de la Historia a la sucesivas Convenciones de Ginebra.
Lo que ayer fue ficción inspiradora de videojuegos, hoy es realidad incipiente, como lo fue aquella narración publicada antes del atentado contra las Torres Gemelas, en cuya portada figuraba ambos rascacielos y un avión a ellos dirigido.
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