Jueves, 26 de marzo de 2026 Jue 26/03/2026
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Política

Entre la "ejecución" de Vox y el decreto de Feijóo sin Feijóo

Entre la "ejecución" de Vox y el decreto de Feijóo sin Feijóo
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Los populares se abstienten en la votación de las ayudas para paliar la guerra de Irán y Sánchez se pone el día a su favor Leer

En algún momento parecía que España ardiese. La sesión de este jueves en el Congreso adquirió una temperatura de extremaunción de izquierdas contra derecha que por la aprobación del decreto de ayudas para paliar los efectos económico de la guerra de Irán. El ambientazo era estupendo en la boca del hemiciclo. A cada rato salía alguien repartiendo piruletas. Dentro estaban en un fogoso sermoneo de media mañana. Afuera los periodistas sopesábamos sin prisa el aire. Me encanta ir los jueves al Congreso.

El tiempo se mecía despacio, aliñado con el bordón dramático habitual de sus señorías diciéndose cosas de forenses políticos. Todo según el guion hasta el turno de los macarras de Vox. Carlos Flores Juberías aprovechó que iba a hablar sobre la ley de multirreincidencia para sacar de la manga un atajo demencial, girar su impetuoso sermoneo y ofender a todo dios a propósito del derecho a la eutanasia de la joven Noelia Castillo -a la hora en que escribo, los sanitarios habrán cumplido con la decisión de esta mujer, avalada por todos los tribunales-. Flores Juberías denunció que en España se iba a "ejecutar" a una ciudadana. Señaló con el dedito a varios políticos del hemiciclo por defender este derecho humano: el de la muerte digna. Y después de desovar la ofensa, Flores Juberías regresó a su plática fogosa con sus maneras de bafle de Vox haciendo guardia bajos los luceros. El público tiene comprobado con gran pereza a dónde es capaz de llegar esta gente. Cada cual tiene sus preferidos, personalmente José Mª Figaredo es dinamita pa' los pollos.

Lo más intenso del asunto parlamentario sucede cuando se abren las puertas batientes que dan acceso a los escaños o al pasillo. Tienen un mecanismo semejante al del saloon de los westerns. Y a veces dan paso a lo mismo: balaceras locas. Antes de empujarlas para llegar a su butaca, Rufián Superstar hizo su panenka ante los periodistas para quejarse de lo tremendos y fachas que son los de Junts por no apoyar la prórroga de alquileres. No le falta razón. También esquivó las preguntas sobre la recoalición de la izquierda, sin negar la evidencia: que conviene salir cuanto antes de la convalecencia. A la izquierda lechal le queda poco tiempo para confirmarse, si es que aspira a algo.

En eso vi salir a Patxi López con hechuras de Patxi López, un hombre capaz de hacer de grandes promesas una cuestión de flato parlamentario. La de veces que habrá negado este hombre que "España se rompe" a lo ancho de su vida. Sentí nostalgia de aquel sintagma. Nostalgia/ de escuchar su risa loca/ y sentir junto a mi boca/ como un fuego su respiración... Como el Congreso aún me intimida, sigo torpemente el cardumen que forman los compañeros y compañeras. Cuando detecto un remolino de periodistas intuyo mandanga. Así fue cuando irrumpió Ester Muñoz, portavoz del PP en la Cámara Baja. Su advenimiento me pilló observando la vitrina que conserva el escritorio de Clara Campoamor. Dos modelos de mujer antípodos. El pasillo del hemiciclo es el lugar de decir las cosas. Muñoz aclaró que nadie sabía aún el voto del PP sobre el escudo social contra la guerra de Irán. Faltaban dos horas para el tinglado. Poco después filtraron su abstención y tan contentos. Esto no alteraba nada, aunque las medidas aprobadas están más cerca de su espíritu que del de Sánchez. Feijóo hace cosas muy raras. Y cómo sabe el del PSOE difuminarlo cuando conviene. Y este jueves convenía: a las 18.19 despachó a María Jesús Montero y en su lugar de vicepresidente sitúa a Carlos Cuerpo. Y de ministro de Hacienda anunció a Arcadi España. A una 'd' en el apellido ha estado Sánchez de dejar turulato al mundo.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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