En Renania del Norte-Westfalia, al oeste de Alemania, opera la máquina más grande que el ser humano ha puesto sobre la tierra. Olvídate de inmensos barcos, portaaviones o plataformas petrolíferas: es una excavadora. Se llama Bagger 293, y su sola existencia es el recuerdo móvil de lo que la ingeniería industrial es capaz de hacer cuando se le exige sin límites.
Qué es, exactamente. La Bagger 293, también conocida como MAN TAKRAF RB293 es una excavadora de rueda de cangilones (esas que tienen un disco dentado gigante en uno de sus extremos) diseñada para minería a cielo abierto. La construyó la empresa alemana TAKRAF, una filial del grupo MAN, entre 1990 y 1995 en Leipzig. Su objetivo desde el primer día fue uno solo: extraer lignito, el llamado carbón pardo, en la mina de Hambach, una de las mayores explotaciones mineras de Europa. Hoy sigue operativa, propiedad de RWE Power AG, el segundo mayor productor de energía de Alemania.
Números. Tiene 96 metros de altura, equivalente a un edificio de más de 30 plantas, y 225 metros de largo, lo que viene a ser más que dos campos de fútbol colocados en fila. Pesa 14.200 toneladas. El Libro Guinness de los Récords la reconoce oficialmente como el vehículo terrestre más grande y pesado del mundo. Comparte título con su predecesora, la Bagger 288, aunque la 293 la supera en tamaño y capacidad.
Tampoco puede transportarse. Y es que desplazarla unos 120 kilómetros requiere más de tres semanas de trabajo continuo, con avances de apenas 5 o 6 kilómetros al día.
Cómo funciona este monstruo. El corazón de la máquina es una rueda giratoria de 21,3 metros de diámetro armada con 18 cangilones, grandes cubos de acero, capaz cada uno de cargar hasta 15 metros cúbicos de material por ciclo. Esa rueda gira sin parar arrancando capas de tierra y roca para dejar al descubierto las vetas de lignito, que son transportadas luego por cintas gigantes hasta las plantas de generación eléctrica.
En Xataka
Con 150 km es el eje urbano más largo del mundo y está, para sorpresa de nadie, en China: que conecte ciudades es lo de menos
En condiciones normales, la Bagger 293 puede mover hasta 240.000 toneladas de material en una sola jornada. Además, se estima que lo que hace en un día equivale al trabajo manual de unos 40.000 mineros. Todo eso con solo cinco operarios a bordo, controlando el sistema desde una cabina de mandos central.
Apetito eléctrico. Para poner en marcha semejante estructura hace falta una fuente de energía externa directa de 16,56 megavatios (unos más de 22.500 CV si hacemos la conversión). Esto equivaldría aproximadamente a la electricidad necesaria para abastecer a una ciudad de unos 20.000 habitantes.
Por otro lado, cabe destacar que la Bagger 293 no lleva motor propio convencional, está permanentemente conectada a la red eléctrica industrial. Sus 12 orugas de acero, cada una de 3,8 metros de ancho, distribuyen el inmenso peso sobre el terreno de forma controlada para que el suelo no ceda bajo ella.
La mina en la que trabaja. La excavadora trabaja en la mina de Hambach, la mayor explotación a cielo abierto de Alemania, con una superficie aprobada de hasta 8.500 hectáreas y una profundidad que alcanza los 500 metros bajo el nivel del terreno. Según Bloomberg, la mina produce alrededor de 40 millones de toneladas de lignito al año, suficiente para dar electricidad a unos 8 millones de hogares. Pero la mina no está exenta de polémica. El lignito es el combustible fósil más contaminante por unidad de energía producida, y la explotación de Hambach se ha llevado por delante el 90% del histórico Bosque de Hambach, un ecosistema de más de 12.000 años de antigüedad.
A partir de 2012, activistas medioambientales ocuparon durante años los árboles restantes en una protesta que terminó convirtiéndose en símbolo del debate climático en Alemania. En 2018, decenas de miles de personas se manifestaron contra la ampliación de la mina. La propia Greta Thunberg visitó el lugar en 2019, declarando que le parecía “devastador” ver lugares como la mina Hambach. En enero de 2020, el Gobierno alemán acordó preservar el bosque restante, y en agosto de ese mismo año Alemania comprometió su salida definitiva del carbón para 2038.
Según Global Energy Monitor, la extracción en la mina de Hambach cesará en 2029, y el plan es transformar el territorio en un paisaje recuperado que incluirá un gran lago artificial.
Imágenes | Andreas Lippold (Wikimedia Commons), Stefan Fussan (Wikimedia Commons), Steve Rowell
En Xataka | La infraestructura oculta clave para la IA no son los centros de datos: son los cables submarinos y Oriente Medio lleva delantera
-
La noticia
Es literalmente la máquina más grande y pesada construida jamás por el ser humano y se dedica a una sola cosa: extraer carbón
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Antonio Vallejo
.
Es literalmente la máquina más grande y pesada construida jamás por el ser humano y se dedica a una sola cosa: extraer carbón
La Bagger 293 fue construida en los 90 con el fin de extraer lignito, el llamado "carbón pardo", en las minas de Hambach, Alemania
Pesa 14.200 toneladas, necesita unos 22.500 CV si se quiere mover, y es capaz de remover unas 240.000 toneladas de material al día
En Renania del Norte-Westfalia, al oeste de Alemania, opera la máquina más grande que el ser humano ha puesto sobre la tierra. Olvídate de inmensos barcos, portaaviones o plataformas petrolíferas: es una excavadora. Se llama Bagger 293, y su sola existencia es el recuerdo móvil de lo que la ingeniería industrial es capaz de hacer cuando se le exige sin límites.
Qué es, exactamente. La Bagger 293, también conocida como MAN TAKRAF RB293 es una excavadora de rueda de cangilones (esas que tienen un disco dentado gigante en uno de sus extremos) diseñada para minería a cielo abierto. La construyó la empresa alemana TAKRAF, una filial del grupo MAN, entre 1990 y 1995 en Leipzig. Su objetivo desde el primer día fue uno solo: extraer lignito, el llamado carbón pardo, en la mina de Hambach, una de las mayores explotaciones mineras de Europa. Hoy sigue operativa, propiedad de RWE Power AG, el segundo mayor productor de energía de Alemania.
Números. Tiene 96 metros de altura, equivalente a un edificio de más de 30 plantas, y 225 metros de largo, lo que viene a ser más que dos campos de fútbol colocados en fila. Pesa 14.200 toneladas. El Libro Guinness de los Récords la reconoce oficialmente como el vehículo terrestre más grande y pesado del mundo. Comparte título con su predecesora, la Bagger 288, aunque la 293 la supera en tamaño y capacidad.
Tampoco puede transportarse. Y es que desplazarla unos 120 kilómetros requiere más de tres semanas de trabajo continuo, con avances de apenas 5 o 6 kilómetros al día.
Cómo funciona este monstruo. El corazón de la máquina es una rueda giratoria de 21,3 metros de diámetro armada con 18 cangilones, grandes cubos de acero, capaz cada uno de cargar hasta 15 metros cúbicos de material por ciclo. Esa rueda gira sin parar arrancando capas de tierra y roca para dejar al descubierto las vetas de lignito, que son transportadas luego por cintas gigantes hasta las plantas de generación eléctrica.
En condiciones normales, la Bagger 293 puede mover hasta 240.000 toneladas de material en una sola jornada. Además, se estima que lo que hace en un día equivale al trabajo manual de unos 40.000 mineros. Todo eso con solo cinco operarios a bordo, controlando el sistema desde una cabina de mandos central.
Apetito eléctrico. Para poner en marcha semejante estructura hace falta una fuente de energía externa directa de 16,56 megavatios (unos más de 22.500 CV si hacemos la conversión). Esto equivaldría aproximadamente a la electricidad necesaria para abastecer a una ciudad de unos 20.000 habitantes.
Por otro lado, cabe destacar que la Bagger 293 no lleva motor propio convencional, está permanentemente conectada a la red eléctrica industrial. Sus 12 orugas de acero, cada una de 3,8 metros de ancho, distribuyen el inmenso peso sobre el terreno de forma controlada para que el suelo no ceda bajo ella.
La mina en la que trabaja. La excavadora trabaja en la mina de Hambach, la mayor explotación a cielo abierto de Alemania, con una superficie aprobada de hasta 8.500 hectáreas y una profundidad que alcanza los 500 metros bajo el nivel del terreno. Según Bloomberg, la mina produce alrededor de 40 millones de toneladas de lignito al año, suficiente para dar electricidad a unos 8 millones de hogares. Pero la mina no está exenta de polémica. El lignito es el combustible fósil más contaminante por unidad de energía producida, y la explotación de Hambach se ha llevado por delante el 90% del histórico Bosque de Hambach, un ecosistema de más de 12.000 años de antigüedad.
A partir de 2012, activistas medioambientales ocuparon durante años los árboles restantes en una protesta que terminó convirtiéndose en símbolo del debate climático en Alemania. En 2018, decenas de miles de personas se manifestaron contra la ampliación de la mina. La propia Greta Thunberg visitó el lugar en 2019, declarando que le parecía “devastador” ver lugares como la mina Hambach. En enero de 2020, el Gobierno alemán acordó preservar el bosque restante, y en agosto de ese mismo año Alemania comprometió su salida definitiva del carbón para 2038.
Según Global Energy Monitor, la extracción en la mina de Hambach cesará en 2029, y el plan es transformar el territorio en un paisaje recuperado que incluirá un gran lago artificial.