A la última
Escuela de calorEl cambio climático es enemigo declarado del amor romántico
Regala esta noticia Añádenos en Google Una turista se protege del sol con una sombrilla mientras se abanica. (EP) 01/07/2026 Actualizado 02/07/2026 - 00:02h.La semana pasada estuve en una sauna llamada Bruselas. Hacía 38 grados a la sombra, una temperatura veraniega normal para un extremeño, pero crítica para ... un belga. Al alcanzar 32 grados, un agradable día de verano en Andalucía, se reunió el gabinete de crisis gubernamental para tomar medidas. Camiones cisterna empezaron a visitar los colegios para rociar de agua a los niños y grupos ecologistas convocaron remojones en los estanques de los parques para protestar por que en todo el país no hay ni una piscina exterior pública.
Pero volvamos a Bruselas, la gran capital burocrática del mundo junto con Washington. 70.000 funcionarios de la Unión Europea políglotas, elegantes y sofisticados conviviendo con la basura callejera. No hay contenedores, los vecinos dejan las bolsas con residuos orgánicos en la acera, los 38 grados y el 80% de humedad convierten los desperdicios en detritus y la sauna apesta. Europa debería despedir burócratas y crear escuelas de calor donde extremeños y andaluces enseñáramos a combatirlo.
comentarios Reportar un error