En 1964, alguien decidió que era buena idea soltar un puñado de estrildas en Portugal. Antes de que acabara la década, esta pequeña ave oportunista del África subsahariana ya se había instalado en Extremadura y Andalucía. Para los 80, ya había llegado al este peninsular.
Durante 60 años, las estrildas habían permanecido en un discreto segundo plano. Había arraigado, pero no conseguían tracción. Sin embargo, eso ha empezado a cmabiar: en los últimos 15 años, las estrildas valencianas se han multiplicado por 10 y en Cataluña la población se ha triplicado.
Y, para sorpresa de los expertos, la clave del boom ha sido otras dos especies invasoras.
¿Qué ha pasado? En los últimos días, varios medios han empezado a publicar reportajes anunciando que el ave africana "ya ha llegado" a España. Sin embargo, la estrilda común lleva décadas aquí. Lo nuevo no es eso: lo nuevo es que en los últimos años la proliferación de parcelas sin cultivar (una de cada cinco lo están) está convirtiéndose en el caldo de cultivo perfecto para otras dos especies exóticas, la caña común y el plumero de la Pampa.
Y esas especies fabrican el hábitat perfecto para las estrildas.
En Xataka
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¿Se las comen? No, no. Por eso digo que es curioso: los investigadores se han dado cuenta de que no es que los pájaros consuman estas plantas. Es que las plantas proporcionan refugio, dormideros y estructuras perfectas para esta especie. Las estrilas llevan años sobreviviendo en un territorio bastante hostil, ahora han encontrado unas zonas que les van como anillo al dedo.
La historia, como se puede ver, es más compleja. Sobre todo, porque tiene un sustrato agrario. Sin los profundos cambios de los últimos años en el campo, ni el plumero de la Pampa, ni la caña común habrían llegado hasta donde han llegado.
En este sentido, lo verdaderamente preocupante no es la estrilda (un pájaro que, hasta donde sabemos, tampoco está afectando a la fauna local). Lo que tiene a los expertos preocupados es la cadena de invasiones.
Basta pensarlo un poco para entenderlo: el plumero es sudamericano, la caña común asiática y la estrilda africana. Juntas, se las han apañado para hacerse fuertes en el sur de Europa. La fauna y la flora tienen lógicas que aún somos incapaces de entender en profundidad.
Al final, la clave siempre está en el mismo sitio: en que hay un momento en que vamos a tener que asumir que la única forma de salir de todos los problemas que estamos creando es pasar a gestionar integralmente el campo.
Imagen | XRTF
En Xataka | Inglaterra está viviendo una invasión sin precedentes. El problema es que son pulpos, y están devorando todo lo que encuentran
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La noticia
Ese bicho lleva 60 años en España esperando su momento. Y su momento es ahora
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Jiménez
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Ese bicho lleva 60 años en España esperando su momento. Y su momento es ahora
Otras dos especies invasoras (el plumero de la Pampa y al caña común) han contribuído a generar un hábitat perfecto para este pequeño pájaro africano
En 1964, alguien decidió que era buena idea soltar un puñado de estrildas en Portugal. Antes de que acabara la década, esta pequeña ave oportunista del África subsahariana ya se había instalado en Extremadura y Andalucía. Para los 80, ya había llegado al este peninsular.
Durante 60 años, las estrildas habían permanecido en un discreto segundo plano. Había arraigado, pero no conseguían tracción. Sin embargo, eso ha empezado a cmabiar: en los últimos 15 años, las estrildas valencianas se han multiplicado por 10 y en Cataluña la población se ha triplicado.
¿Qué ha pasado? En los últimos días, varios medios han empezado a publicar reportajes anunciando que el ave africana "ya ha llegado" a España. Sin embargo, la estrilda común lleva décadas aquí. Lo nuevo no es eso: lo nuevo es que en los últimos años la proliferación de parcelas sin cultivar (una de cada cinco lo están) está convirtiéndose en el caldo de cultivo perfecto para otras dos especies exóticas, la caña común y el plumero de la Pampa.
Y esas especies fabrican el hábitat perfecto para las estrildas.
¿Se las comen? No, no. Por eso digo que es curioso: los investigadores se han dado cuenta de que no es que los pájaros consuman estas plantas. Es que las plantas proporcionan refugio, dormideros y estructuras perfectas para esta especie. Las estrilas llevan años sobreviviendo en un territorio bastante hostil, ahora han encontrado unas zonas que les van como anillo al dedo.
La historia, como se puede ver, es más compleja. Sobre todo, porque tiene un sustrato agrario. Sin los profundos cambios de los últimos años en el campo, ni el plumero de la Pampa, ni la caña común habrían llegado hasta donde han llegado.
En este sentido, lo verdaderamente preocupante no es la estrilda (un pájaro que, hasta donde sabemos, tampoco está afectando a la fauna local). Lo que tiene a los expertos preocupados es la cadena de invasiones.
Basta pensarlo un poco para entenderlo: el plumero es sudamericano, la caña común asiática y la estrilda africana. Juntas, se las han apañado para hacerse fuertes en el sur de Europa. La fauna y la flora tienen lógicas que aún somos incapaces de entender en profundidad.
Al final, la clave siempre está en el mismo sitio: en que hay un momento en que vamos a tener que asumir que la única forma de salir de todos los problemas que estamos creando es pasar a gestionar integralmente el campo.