Liga de Naciones | Jornada 2
España brilla el doble con Lamine YamalLa Roja golea a Croacia, con doblete de su estrella, y dos goles más de Pubill y Nico Williams para afianzar el liderazgo de su grupo en la Liga de Naciones
Regala esta noticia Añádenos en Google Lamine Tamal celebra su segundo gol sentado sobre el balón. (Afp) 29/09/2026 Actualizado a las 22:56h.España presume de dos estrellas y un diamante. Y en Sevilla, ese diamante volvió a brillar con una intensidad que ya empieza a ser costumbre. ... Lamine Yamal fue el protagonista absoluto del triunfo de La Roja ante Croacia (4-1), una victoria que amplía a 40 partidos su racha de imbatibilidad. Dos goles del azulgrana, el primero a los 70 segundos, guiaron a una España que dominó el partido, se complicó la vida con el empate de Beljo y volvió a ponerse por delante gracias al estreno goleador de Pubill. Cuando el partido más se espesaba, apareció de nuevo Lamine para aprovechar un pase mágico de Pedri y, casi sin hueco, batir a Livakovic. El '19' cerró la noche con un doblete y el Sánchez-Pizjuán lo despidió en pie, entregado a una nueva exhibición de un futbolista que alimenta, partido a partido, la ilusión de una selección que no deja de ganar. Nico no quiso ser menos y certificó el triunfo con un golazo para afianzar el liderato.
El dominio era absoluto, pero el fútbol tiene esa vieja costumbre de castigar los descuidos. Ya pasó en Wembley. Croacia, que hasta entonces apenas había conseguido acercarse al área de Unai Simón, encontró un resquicio: Perisic se hizo espacio donde no habia y puso un centro perfecto para que Beljo apareciera entre Cubarsí y Huijsen para empatar de cabeza. Fue un golpe seco en medio de un partido que España parecía tener bajo control y una advertencia conocida después de lo ocurrido ante Inglaterra de la que bien haría en tomar nota: el dominio necesita goles que lo sostengan. La respuesta, sin embargo, fue inmediata. En la jugada siguiente, Lamine volvió a aparecer. Sacó un córner en corto con Fermín, recibió la devolución y puso con la derecha un centro medido al centro del área. Allí llegó Pubill, poderoso en el salto, para cabecear el 2-1. España recuperaba de inmediato la ventaja y también el pulso del partido.
España
4 - 1
Croacia
Unai Simón, Pubill, Cubarsí, Huijsen, Cucurella, Zubimendi (Rodrigo, min. 72), Fabián (Mikel Merino, min. 57), Fermín (Pedri, min. 57), Lamine (Víctor Muñoz, min. 68), Baena (Nico Williams, min. 68) y Oyarzabal.
Livakovic, Smolcic, Pongracic (Vuskovic, min. 46), Sutalo, Gvardiol, Perisic (Ivanovic, min. 72), Kovavic (Mario Pasalic, min. 60), Marco Pasalic, Petar Susic (Modric, min. 81), Misic y Beljo (Budimir, min. 60).
Goles: 1-0: min. 2, Lamine. 1-1: min. 28, Beljo. 2-1: min. 31, Pubill. 3-1: min. 63, Lamine. 4-1: min. 89, Nico Williams.
Árbitro: Serdar Gözübüyük (Países Bajos). Amonestó a Pongracic, Petar Susic, Baena, Marco Pasalic y Misic.
Incidencias: Partido de la segunda jornada de la Liga de Naciones, disputado en el Sánchez Pizjuán ante 43.700 espectadores.
Los minutos pasaban y Lamine Yamal se convertía en el hilo conductor de todo lo que hacía España. Gol y asistencia antes del descanso, participación directa en los dos tantos y una sensación constante de peligro cada vez que recibía. Gvardiol, curtido en mil batallas, necesitaba la ayuda de Perisic para frenar a la estrella española. Fermín también rondó el tercero: se coló en el área y su zurdazo se marchó cerca del poste; después volvió a probar desde fuera y encontró la madera. Antes Oyarzabal llegó a marcar tras un rechace de Livakovic, pero el fuera de juego anuló la celebración. Croacia sobrevivía entre carreras hacia atrás y despejes apresurados mientras España seguía acumulando llegadas. En Sevilla, la selección había cambiado piezas respecto a Wembley, pero no la idea: tener la pelota, recuperarla rápido y atacar con todos. Y al frente, Lamine Yamal.
La chispa de Lamine
Croacia salió tras el descanso con otra intención, dispuesta a discutirle a España una pelota que durante buena parte del partido había sido propiedad exclusiva de los de De la Fuente. Durante unos minutos, La Roja perdió comodidad y ritmo, como si necesitara volver a encontrar el pulso del encuentro. A Fermín se le quedó atrás un balón filtrado con precisión por Baena y el equipo empezó a conceder más presencia a los croatas. De la Fuente movió piezas buscando repetir el efecto de Wembley, pero esta vez faltaba algo: la chispa, el ritmo, y sobre todo la aparición de Lamine. Hasta que apareció.
Pedri encontró su desmarque con un pase filtrado y el '19' se internó en el área, encaró a Livakovic y sacó un zurdazo potente al palo corto. El guardameta croata cubría ese espacio, pero no pudo evitar que la pelota acabara dentro. Después llegó la celebración, una de esas imágenes que quedan pegadas a una noche: el delantero se sentó sobre el balón, tranquilo, como si quisiera saborear la ovación para un gol qeue había vuelto a romper el partido.