Cientos de personas acudieron a falsas quedadas therian este fin de semana. Tras el fenómeno late un prejuicio muy peligroso
8 comentariosFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-02-23T14:59:07ZJohn Tones
Editor Senior - EntretenimientoJohn Tones
Editor Senior - Entretenimiento Linkedintwitter3806 publicaciones de John TonesEn las últimas semanas, redes sociales y medios de comunicación se han poblado de información, con los tintes de alarma habituales, acerca del fenómeno de los therian, gente (normalmente adolescentes) que se identifican como animales. La ola ha llegado a cierta eclosión con las "quedadas therian" de los últimos días: en Pamplona y otras ciudades, multitudes de personas se presentaron en parques y centros comerciales a "vigilar" concentraciones que nunca ocurrieron. El fenómeno dice poco sobre los therians y mucho sobre cómo fabricamos pánico colectivo en la era viral.
Antes de nada: qué es un therian. Lo explicamos ya en profundidad en nuestra primera aproximación al fenómeno, pero esencialmente son personas que afirman padecer "disforia de especie". A diferencia de los furries, un therian no lleva un disfraz de animal antropomorfo, sino que se identifica psicológica o espiritualmente como un animal no humano. No hay base científica -como sí lo habría para la disforia de género-, pero hay claros nexos de unión en cómo se está formando este colectivo con cómo se generaron otras subculturas y tribus urbanas, a menudos nacidas del fandom pop y que hoy cuentan con millones de adeptos.
Locas quedadas therian. Lo que sí hemos visto son varias supuestas quedadas de therians que se desconvocaban sobre la marcha o eran directamente falsas, pero a las que acudían cientos de curiosos. El caso más popular ha sido el del viernes 20 de febrero en la plaza del Castillo de Pamplona, a partir de rumores de quedadas Therian en TikTok, Instagram y Telegram. Ni una sola persona caracterizada como animal apareció en el lugar, pero cuando se empezó a hablar de que los therians podían estar en la plaza de Merindades, cientos de personas se desplazaron a pie hacia esa zona, colapsando el tráfico en vías como la Avenida de las Cortes de Navarra.
En XatakaCaminan a cuatro patas, saltan de mueble en mueble como un gato, llevan cola y tienen garras: te presentamos a los "therians"Tintes amenazantes. Aunque en Pamplona no hubo conatos de violencia, sí los hubo en otras zonas del país. En Córdoba, una cuenta colectiva de TikTok llamada CloeMastim convocó un encuentro para el 27 de febrero en el parque de Miraflores. La publicación acumuló cerca de 2.000 interacciones entre comentarios y compartidos antes de que los organizadores la cancelaran por una avalancha de amenazas de muerte. En Lugo, la cita prevista en la Praza Viana do Castelo se suspendió tras recibir mensajes del tipo "os vamos a arrancar las pieles" y "voy a salir de caza". En Barcelona, la concentración sí tuvo lugar y unas 3.000 personas se congregaron en los alrededores del Arc de Triomf; el encuentro terminó con cinco detenidos y la intervención de la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra.
Estos rasgos violentos son bien conocidos por los propios therians: un miembro de la comunidad denunció que "a veces crean cuentas falsas en las que gente que se hace pasar por therian propone hacer quedadas para atraer a personas e ir a atacarles". Es decir, parte de las convocatorias que generaron alarma ni siquiera procedían de therians reales.
Cuándo se hizo masivo. Los therians llevan décadas existiendo en foros de internet, invisibles para el gran público. El cambio de escala se produjo entre 2020 y 2021, cuando el algoritmo de TikTok empezó a amplificar vídeos de jóvenes realizando shifts o quadrobics (movimientos que imitan la locomoción de cuadrúpedos) con máscaras y accesorios que evocan a su animal de identificación. El formato corto de TikTok aplana cualquier identidad hasta convertirla en estética: lo que para algunos es una cuestión identitaria, para la mayoría de espectadores es un disfraz extravagante o una coreografía.
La historia de siempre. El ciclo es el mismo que hemos visto en otros casos de pánicos sociales y que ha sido sobradamente estudiado en sus formas de propagación: medios que nunca habían escrito sobre therians publicaron piezas de urgencia, muchos de ellos sacando a colación el posible "contagio" de estos comportamientos y poniendo sobre la mesa el tema de la salud mental con intenciones no precisamente didácticas; las tertulias televisivas debatieron el fenómeno con el mismo tono con el que décadas antes se discutía sobre sectas. Y en varias ciudades, grupos de adultos acudieron masivamente a "vigilar" concentraciones inexistentes.
Recomendamos la lectura del libro de 1972 'Demonios populares y pánicos morales' de Stanley Cohen, que ya describía con precisión lo que hemos visto en los últimos días, en cinco fases: un grupo o conducta es señalado como amenaza a los valores sociales; los medios lo retratan en términos simples y simbólicos; crece la alarma pública; las autoridades responden al clima de preocupación; y finalmente, el pánico se disipa, pero los estereotipos permanecen. Y como no, el grupo señalado pertenece a colectivos en una posición marginal, antes de que el pánico los eligiera como foco. Claro, que Cohen hablaba de un proceso de inflamación de semanas y ahora, con las redes sociales, sucede en horas.
En XatakaNo había forma humana (o gatuna) posible de que no nos riésemos de una película de CatsEl lado anti-trans. Hay una frase que apareció en decenas de comentarios durante los días de la fiebre therian española de febrero de 2026: "Si puedes autopercibirte como gato, ¿por qué no como lavadora?" No es una ocurrencia original sino, como documenta el sociólogo Andrés Kogan Valderrama, una consigna con recorrido, empleada sistemáticamente en distintos países de habla hispana (¿recordáis aquello del helicóptero de combate?) para vincular la identidad therian con los derechos trans y presentar ambos como igualmente absurdos.
Porque las amenazas que recibieron los perfiles therian tienen la misma retórica que la que se alza contra el colectivo LGTBI. En Latinoamérica, medios de extrema derecha de amplia distribución presentan una plantilla que se trasladó sin cambios a España: primero, patologización del colectivo therian como "trastorno mental" o "delirio identitario". Después, asociación directa con la "agenda woke" y las identidades de género. Finalmente, amenaza que exige restauración moral. El feminismo, la educación sexual y los derechos trans han pasado por ahí. Como afirmaba el diario 'Ara', los agresores que fueron a "vigilar" a los therians en parques y plazas serán, con toda probabilidad, los mismos que mañana encuentren otro colectivo al que señalar.
En Xataka | Qué son las tribus urbanas y cómo han evolucionado hasta hoy