Mundial 2026
España se quita un lastre de 16 añosLa Roja no ganaba un partido a vida o muerte en los Mundiales desde la memorable final de Sudáfrica 2010 ante Países Bajos
Regala esta noticia Añádenos en Google Piña de los jugadores de España durante el partido ante Austria. (Lavandeira Jr / EFE)Madrid
02/07/2026 Actualizado a las 23:20h.Esta España, campeona de la Eurocopa por todo lo alto en 2024, después de un torneo impoluto en el que dejó por el camino a ... prácticamente todas las grandes selecciones del Viejo Continente, y que acumula registros históricos de imbatibilidad, arrastraba todavía un lastre importante de los últimos años, una china en el zapato, una espina clavada en forma de rendimiento en los Mundiales.
Semejante liberación, con la anhelada primera estrella, abrió sin embargo una larga travesía por el desierto de 16 años, un deambular al que este equipo de Luis de la Fuente, dispuesto a todo, le puso al fin el epílogo con su contundente triunfo frente a Austria (3-0). Llegó el alivio de la victoria cuando no hay red para enterrar varios fantasmas de hasta tres Mundiales.
Todo comenzó en Brasil 2014, un final que la generación dorada española no merecía. Nada salió bien en aquel campeonato en el que el equipo dirigido por Vicente del Bosque ni siquiera llegó a la fase eliminatoria del campeonato, algo que no ocurría desde Francia 1998. Durísima derrota en el debut precisamente frente a Países Bajos (1-5), la víctima de la final cuatro años antes. La cara y la cruz del fútbol, con un descalabro del que España no se recuperó a tiempo, pues dijo adiós al Mundial en un visto y no visto al caer de nuevo ante Chile (0-2), para cerrar un episodio terrible con el triunfo más amargo contra Australia.
Sí hubo duelo a vida o muerte cuatro años después, en Rusia 2018, tras superar una fase de grupos algo caótica, en la que La Roja lidió con un abrupto cambio de seleccionador. Julen Lopetegui fue despedido por Luis Rubiales, entonces presidente de la Federación, de forma fulminante, días antes del inicio del torneo y ya en tierras rusas, por anunciarse su fichaje por el Real Madrid. La selección española, con Fernando Hierro a los mandos, superó esa primera criba con empates ante Portugal y Marruecos y ajustado triunfo frente a Irán. No convenció pero se ganó el primer puesto de grupo, que la condujo a un cruce en octavos con la anfitriona, Rusia.
Impotencia
Aquel partido del estadio Luzhnikí de Moscú fue la viva imagen de la impotencia para España. Control total de la posesión de balón y más de mil pases pero incapacidad total, con un juego plano, pastoso y horizontal, para llevar peligro al marco ruso. Todo parecía ir bien con el tanto inicial de Ignashévich en propia puerta hasta que Dzyuba, de penalti al filo del descanso, estableció un empate que La Roja fue incapaz de romper, ni en los noventa minutos reglamentarios ni en la prórroga, para abocarse a una tanda de penaltis desfavorable.