Ignacio Ansaldo y Javier Ortega Smith, en 1994, durante su paso por la Compañía de Operaciones Especiales 13 en 1994. EE
Política "Está tatuado en mi brazo": Ansaldo y Ortega Smith, los boinas verdes se atrincheran para resistir la "purga" de VoxFueron "binomio" en la mili, ambos veranean en Asturias y son devotos de la Virgen del Carmen.
Ansaldo nació en una familia de aviadores y militares, y Ortega Smith se crió entre togas y recursos: su padre y abuelo eran abogados.
Esta es la historia de los dos concejales de Vox enfrentados ahora con Abascal.
Más información: Ansaldo, boina verde y afiliado nº1, expulsado por apoyar a Ortega Smith, puso su empresa como sede al crear Vox
Íñigo Zulet Publicada 1 marzo 2026 02:56hLas claves nuevo Generado con IA
Esta historia no empieza a finales de 2013, cuando Vox se inscribe en el registro de partidos. Arranca en 1994, en la Compañía de Operaciones Especiales 13 (COE 13), en Colmenar Viejo (Madrid).
Allí, en el servicio militar, se conocen dos veinteañeros, Javier Ortega Smith e Ignacio Ansaldo.
Y allí nace una fuerte amistad que tres décadas después les mantiene atrincherados, frente a la dirección del partido que ayudaron a fundar.
Para resistir a la "purga" —"peor que la de Stalin", en palabras de Ortega Smith— que, a su juicio, ha emprendido la dirección de Santiago Abascal.
Criado en una familia de abogados, Ortega Smith llegó a la mili con 26 años tras varias prórrogas para estudiar.
Ansaldo llegó algo más joven. Procede de una saga militar, emparentada con los Ansaldo Vejarano, aviadores del siglo XX, entre ellos Juan Antonio Ansaldo, piloto del avión en el que murió el general Sanjurjo en 1936.
Ansaldo y Ortega Smith coincidieron sólo nueve meses como boinas verdes, los que obligaba la ley, pero ese tiempo marcó su vida para siempre. La imagen que abre este artículo es precisamente de esa etapa.
Ortega Smith tras ser expulsado de Vox: "No voy a tolerar esta asquerosa y repugnante guerra sucia, voy a seguir peleando"Este reportaje se reconstruye a partir de libros y entrevistas concedidas por Ortega Smith, entre ellos La España Viva: Conversaciones con doce dirigentes de Vox, de Gonzalo Altozano (2018), publicado cuando el partido aún estaba fuera de las instituciones.
EL ESPAÑOL ha intentado hablar con los protagonistas, que han declinado participar.
Los dos concejales de Vox, ahora expulsados del partido, se integraron en los boinas verdes de las fuerzas especiales y ahí se convirtieron en "mejores amigos", como el propio Ortega Smith reconoce en el libro de Altozano.
En realidad, Ortega Smith primero ingresó en un centro militar en Cáceres, pero luego fue reclutado para esta unidad de élite, reconocible por la característica prenda de la que toma su nombre coloquial.
Fue destinado a la base de San Pedro, en Colmenar Viejo (Madrid) y ahí conoció a Ansaldo. Ambos realizaron pruebas de endurecimiento físico, formación en supervivencia en la Sierra de Gredos, ejercicios de escalada, de trato de prisioneros, una fase de combate y maniobras en Cogolludo (Guadalajara).
Y, por supuesto, la prueba de la boina verde, la evaluación final que superan todos los aspirantes para poder portar este distintivo.
Ese año, en cambio, no pudieron completar la fase de esquí, ya que apenas nevó.
El grupo lo integraban también Tomás Fernández Ríos, Julio Utrilla Cano y Gonzalo Padrón Ramós, compañeros de mili y de aventuras. Todos ellos ayudaron años después a fundar Vox.
Después de las COE, todos organizaban al menos una excursión al mes. Podía ser montaña, escalada, nieve, buceo o espeleología, según la temporada. En Navidades, por ejemplo, subían a una cumbre para colocar un Nacimiento.
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"Año tras año, ponemos nuestro Belén en lo más alto", escribió Ortega Smith en su Instagram en diciembre de 2019.
Ansaldo, "mi binomio"
"A las COE les debo muchísimo, entre otras cosas, a mis mejores amigos, a los que conocí ahí", decía en esa entrevista. "Las llevo en el corazón y en el brazo, donde tengo un tatuaje que pone COE 13".
De todos ellos su "binomio", como él mismo lo define, es Ansaldo.
Imagen que tiene tatuada en su brazo Javier Ortega Smith junto a las palabras COE 13.
Ortega eligió la toga, estudió Derecho y ejerció antes de entrar en política. Ansaldo se dedicó al mundo de la empresa: fue directivo en Aymerich Golf Management en Lisboa y Castellón y creó su propia compañía de jardinería.
Ambos veranean en Figueras, en el concejo de Castropol (Asturias), a orillas de la ría del Eo. Ahí, cada mes de agosto participan en la procesión de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros. Es otra de sus tradiciones.
La imagen de la Virgen es embarcada y recorre la ría en una lancha escoltada por decenas de barcos engalanados. Las sirenas suenan a su paso, se lanzan cohetes y repican las campanas en Figueras y Ribadeo.
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Ortega Smith, devoto mariano confeso, suele compartir en sus redes sociales imágenes de esa jornada. En ellas se puede ver también a Ansaldo.
Territorio comanche
El primer salto a la política de Ortega Smith y Ansaldo llegó en 2007.
La culpa fue de su amigo de la mili Tomás Fernández, entonces del PP y hoy diputado por Vox en el Congreso, que les citó a "unas copas" para pedirles que viajaran a Mondragón, en Guipúzcoa, como interventores.
Ninguno era afiliado, salvo él. Aceptaron "como un solo hombre".
Era territorio comanche, lugares donde los militantes del PP vivían amenazados por ETA. Allí conocieron a María San Gil, entonces líder del PP vasco.
Abascal advierte que será implacable con la disidencia en Vox: "La dirección es la que manda y va a seguir siendo así"Un año y medio después, en enero de 2009, San Gil les presentó a Santiago Abascal en un acto de la Fundación en Defensa de la Nación Española (Denaes), que fue el verdadero embrión de Vox.
De hecho, a finales de 2013, cuando se gesta el partido, los boinas verdes vuelven a escena, tal y como contó esta semana EL ESPAÑOL.
Por eso Ansaldo y los amigos de Ortega Smith figuran como los primeros dirigentes de Vox en el registro, porque no tenían pasado político y así se evitaba que Interior —entonces gobernaba Mariano Rajoy— detectara que el nuevo partido lo estaban promoviendo varios ex del PP, como Abascal.
Además, al año siguiente se celebraban elecciones europeas y Vox quería presentarse. Temían que si Interior interpretaba que era una escisión del PP, dilatara deliberadamente los plazos y dejara al partido fuera.
De todos modos, en esos comicios Vox no consiguió ningún eurodiputado. A punto estuvo, por 2.000 votos.
Gibraltar
La aventura más conocida —y la más arriesgada —de los amigos de Ortega Smith es sin duda Gibraltar.
En 2014, junto a Ansaldo y Gonzalo Padrón, que es instructor de buceo, retiraron un bloque de hormigón del arrecife artificial que el Gobierno gibraltareño había arrojado a la bahía.
Según Ortega, lo hicieron tras tres meses de ensayos nocturnos en la bahía de Hornillos (Murcia), elegida por su profundidad similar a la de Algeciras.
Santiago Abascal y Javier Ortega Smith, los dos primeros por la derecha, e Ignacio Ansaldo, segundo por la izquierda, tras sacar un bloque de hormigón en aguas próximas a Gibraltar en 2014.
Allí practicaban navegación subacuática, localización de objetos hundidos y maniobras de elevación con globos para desplazar piezas de varias toneladas, siempre sin luces y comunicándose por señales bajo el agua.
"Las acciones hay que ensayarlas en escenarios lo más similares posibles", explicaba en el libro La España Viva.
Operación Tarzán: así nadé hasta el Peñón para plantar la bandera de EspañaCuando llegó el Día D, lograron localizar uno de los bloques, izarlo con sistemas de flotación y arrastrarlo hasta el puerto de Crinavis, en San Roque.
Al sospechar que se trataba de una operación de narcotráfico, se desplegaron cerca de 80 agentes e intervinieron efectivos de los GEAS de la Guardia Civil. El grupo pasó "entre doce y quince horas retenido", según el propio Ortega.
—¿Qué pasó con el bloque?
—Quisieron llevárselo con el Luz de Mar, pero estuvimos más rápidos y uno de los nuestros se lanzó al agua y vació los globos, con lo que el bloque se hundió. Desistieron de sacarlo de allí. Nosotros, en cambio, no.
—¿Qué hicisteis?
—Iniciar varios procedimientos —judiciales y administrativos— para reclamar su titularidad. Al fin y al cabo, el bloque nos pertenecía, pues lo sacamos nosotros después de que el pirata Picardo lo arrojara de manera ilegal en aguas españolas ocupadas por la colonia de Gibraltar. Pero nada, no hubo manera.
—La cosa, cabe imaginar, no acabó ahí.
—Pasados tres meses, llevamos a cabo una segunda operación para recuperarlo. Sólo que en esta ocasión entramos desde Algeciras y no desde la costa, como la primera vez. Logramos sacarlo de allí y llevarlo a otro puerto, donde nos esperaba un camión con grúa. Desde entonces, tenemos el bloque a buen recaudo.
[Extracto de la entrevista incluida en La España Viva: Conversaciones con doce dirigentes de Vox].
Años después, esa mole se exhibe como un trofeo en la sede nacional de Vox en Madrid, en la calle Bambú.
Un lugar en el que hoy no le quieren ni ver.
Ahora no pueden ser más oportunas las dos frases que le dijo su capitán el primer día de mili.
La primera: "La misión se cumple siempre". Y en lo político, Ortega Smith parece que cumplió: fundó Vox, hoy consolidado como tercera fuerza.
La segunda: "Toda situación es susceptible de empeorar".
En su caso, es cierto que empeoró. Ha sido apartado poco a poco y ahora ya expulsado como afiliado. Pero, hasta mayo de 2027, dará la batalla en el Ayuntamiento de Madrid, amotinado junto a su "binomio" Ansaldo.