Nunca imaginé que algún día me vería en la tesitura de calcular cuánta orina humana produce España cada año, pero aquí estamos: sumando a los residentes permanente y a los turistas internacionales, el país produce 23.948 millones de litros de orina al año.
23.000 millones que estamos tirando literalmente por el retrete y que, en fin, podría ayudarnos a resolver el enorme problema que se nos viene encima con la crisis de los fertilizantes.
¿Usar orina como fertilizante? No es una idea nueva. De hecho, tiene más de quince años de recorrido y ya hay fertilizantes comerciales en el mercado (el suizo Aurin, por ej.) y otros que están en desarrollo (uno en España por el ICTA-UAB).
En sitios tan dispares como Estados Unidos, Francia o la Estación Espacial Internacional, el uso de orina está a la orden del día. Desde hace años el Rich Earth Institute de Vermont (EEUU) tiene un programa dedicado a examinar la seguridad y eficiencia de usar la orina con este fin. Como ellos mismos explicaban en la BBC, la idea de reciclar orina responde a dos razones básicas: la primera son "los fertilizantes que produce, que son valiosos para la agricultura", la segunda es "la contaminación que evita".
Resuelto. Por si fuera poco, como explican nuestros compañeros de DAP, la Universidad de Surrey acaba de resolver uno de los problemas clave del procesamiento: el enturbiado de las membranas en el proceso de concentración.
En Xataka
La mayoría de fertilizantes vienen del Golfo Pérsico y son clave para los alimentos: la suma de ambos anticipa turbulencias
¿Y entonces? ¿Si llevamos 15 años trabajando por qué seguimos dependiendo del Golfo? Porque la barrera no es científica, la barrera es de infraestructura y regulación. Pensémoslo un momento: sí, España produce casi 24.000 millones de litros de orina, pero ¿cómo diablos vamos a recogerlos?
Necesitaríamos todo un circuito de inodoros con separación de orina, un sistema de canalización, recogida y procesamiento a tamaño nacional. Además, si tuviéramos todo eso, aún habría un montón de problemas regulatorios y riesgos asociados (como los residuos farmacéuticos).
La cosa se está moviendo. Eso sí es verdad: el encarecimiento de la urea del Golfo hace más atractivos todos estas alternativas. Y lo hace automáticamente. En ese sentido, los 473 litros de orina que produce cada adulto pueden ser una pequeña 'mina de oro'.
El tema, como digo, es que no es sencillo: los estudios señalan que en la alcantarilla la orina se diluye hasta 100 veces, así que hay que separarla en origen y recogerla con inodoros de circuito separado (algo que, en fin, ahora mismo es anecdótico en entornos urbanos).
Pero por algo se empieza. Porque, como decía Siddharth Gadkari, autor principal del estudio publicado en el Journal of Environmental Chemical Engineering, la orina humana esconde una suerte de paradoja: "aunque contiene los nutrientes esenciales que necesitamos para la agricultura, actualmente la tratamos como un residuo".
Con un poco de suerte, estas pruebas de conecto moverán la legislación y en unos años empezaremos a ver cómo eso empieza a cambiar.
Imagen | Philippe Murray Pietsch
En Xataka | Ir al baño es un derroche: la orina es el auténtico oro líquido y está repleta de cosas valiosas
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La noticia
Estamos desperdiciando un recurso valiosísimo: la orina está ayudando resolver la crisis de los fertilizantes
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Jiménez
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Estamos desperdiciando un recurso valiosísimo: la orina está ayudando resolver la crisis de los fertilizantes
Un problema: una de las mayores crisis del mercado de fertilizantes que se recuerdan. Una solución: el pis
Nunca imaginé que algún día me vería en la tesitura de calcular cuánta orina humana produce España cada año, pero aquí estamos: sumando a los residentes permanente y a los turistas internacionales, el país produce 23.948 millones de litros de orina al año.
23.000 millones que estamos tirando literalmente por el retrete y que, en fin, podría ayudarnos a resolver el enorme problema que se nos viene encima con la crisis de los fertilizantes.
¿Usar orina como fertilizante? No es una idea nueva. De hecho, tiene más de quince años de recorrido y ya hay fertilizantes comerciales en el mercado (el suizo Aurin, por ej.) y otros que están en desarrollo (uno en España por el ICTA-UAB).
En sitios tan dispares como Estados Unidos, Francia o la Estación Espacial Internacional, el uso de orina está a la orden del día. Desde hace años el Rich Earth Institute de Vermont (EEUU) tiene un programa dedicado a examinar la seguridad y eficiencia de usar la orina con este fin. Como ellos mismos explicaban en la BBC, la idea de reciclar orina responde a dos razones básicas: la primera son "los fertilizantes que produce, que son valiosos para la agricultura", la segunda es "la contaminación que evita".
Resuelto. Por si fuera poco, como explican nuestros compañeros de DAP, la Universidad de Surrey acaba de resolver uno de los problemas clave del procesamiento: el enturbiado de las membranas en el proceso de concentración.
¿Y entonces? ¿Si llevamos 15 años trabajando por qué seguimos dependiendo del Golfo? Porque la barrera no es científica, la barrera es de infraestructura y regulación. Pensémoslo un momento: sí, España produce casi 24.000 millones de litros de orina, pero ¿cómo diablos vamos a recogerlos?
Necesitaríamos todo un circuito de inodoros con separación de orina, un sistema de canalización, recogida y procesamiento a tamaño nacional. Además, si tuviéramos todo eso, aún habría un montón de problemas regulatorios y riesgos asociados (como los residuos farmacéuticos).
La cosa se está moviendo. Eso sí es verdad: el encarecimiento de la urea del Golfo hace más atractivos todos estas alternativas. Y lo hace automáticamente. En ese sentido, los 473 litros de orina que produce cada adulto pueden ser una pequeña 'mina de oro'.
El tema, como digo, es que no es sencillo: los estudios señalan que en la alcantarilla la orina se diluye hasta 100 veces, así que hay que separarla en origen y recogerla con inodoros de circuito separado (algo que, en fin, ahora mismo es anecdótico en entornos urbanos).
Pero por algo se empieza. Porque, como decía Siddharth Gadkari, autor principal del estudio publicado en el Journal of Environmental Chemical Engineering, la orina humana esconde una suerte de paradoja: "aunque contiene los nutrientes esenciales que necesitamos para la agricultura, actualmente la tratamos como un residuo".
Con un poco de suerte, estas pruebas de conecto moverán la legislación y en unos años empezaremos a ver cómo eso empieza a cambiar.