Ampliar
Billy Magnussen, en una imagen promocional. AMCBilly Magnussen
Actor «Estoy orgulloso de ser estadounidense, pero me entristece ver cómo nos hemos perdido»Protagoniza en AMC+ 'The Audacity', donde da vida al CEO, ególatra y lleno de complejos, de una gran tecnológica de Silicon Valley
Madrid
Lunes, 13 de abril 2026, 00:05
... eternas como 'As The World Turns' o sus personajes episódicos en series de largo recorrido pero poca enjundia como 'Ley y orden', 'NCIS: Los Ángeles' o 'C.S.I.'. Paso a paso, el también músico ha ido construyendo una sólida carrera con papeles en series como 'The Leftovers' o 'La franquicia' y películas como 'El puente de los espías' o la última entrega de James Bond, 'Sin tiempo para morir'. El año pasado, incluso, se metió en la piel del encantador Pleakley en la adaptación de carne y hueso de 'Lilo y Stich'. Mientras se prepara para dirigir su primer largometraje, estrena este lunes en AMC+ 'The Audacity', la primera serie de Jonathan Glatzer, guionista en títulos como 'Succession' o 'Better Call Saul'. En este drama con trazas de comedia ambientado en Silicon Valley, Magnussen da vida a Duncan, un ególatra e inseguro CEO especializado en minería de datos, que lucha por convertir el conocimiento y la influencia en beneficio y poder, mientras chantajea a su terapeuta, a la que da vida Sarah Goldberg, en una serie en la que también participa Zach Galifianakis.-Hay inseguridades, pero también mucho ego. ¿Fue difícil encontrar el equilibrio para hacerlo real?
-No fue fácil, no fue fácil (risas). Por suerte estoy trabajando con gente con mucho talento como Glatzer, los directores, y el resto del reparto, y me dan espacio para cometer errores. Como actor, creo que es mi responsabilidad llevar al límite al personaje y entender en qué punto va demasiado lejos, debo conocer dónde está la línea, así que necesitaba la libertad de explorar y encontrar ese equilibrio. El objetivo es que parezca natural, como si fuera algo sencillo, pero sí, ha sido complejo construirlo, y no se hizo en un día (risas). Pero tampoco se construye una vida en un día, ¿sabes?
Tres fotogramas de la serie.-A nadie se le escapa el hecho de que es un personaje moral y éticamente dudoso. ¿Le resulta difícil abstraerse y no juzgar a los personajes que interpreta?
-(Risas). Cuando construyo un personaje, realmente creo, y el personaje también lo cree, que él es el héroe de su propia historia, así que todo lo que hace es lo correcto. Como observador dices: «Joder, eres un desastre». Pero al levantarlo tratas de ver que él lo está haciendo lo mejor que puede y encontrar sus inseguridades fue clave para sentir empatía por él, para entender su complejidad y su ilusión de convertirse en un magnate tecnológico. Ha sido todo un proceso. Sí, lo quiero, pero sí, es un ególatra, y mucho viene de la escritura de Jonathan Glatzer. Es como: «¿Puedo usar estas pistas para construir el personaje más completo posible?». Pero sí, es moralmente horrible (risas), aunque él no lo cree, y yo tengo que vivir eso. Hemos estado rodando unos cinco meses y vivo dentro de su mente, y no es fácil, pero lo quiero porque creo que empezó siendo inocente, y la serie también refleja su conflicto interno. En la ficción, los niños representan la esperanza y la inocencia, y son arrojados a este mundo sin haberlo elegido, y poco a poco ves cómo ese mundo se vuelve tóxico para ellos. Creo que eso también refleja a Duncan. Quería ser bueno, pero se perdió.
-Conocimos a Jonathan Glatzer en series como 'Better Call Saul' o 'Succession', pero esta es su primera serie como 'showrunner' ¿Cómo ha sido trabajar con él?
-Es un regalo, es la hostia. Trabajar con un talento y un creador como él es un completo regalo. Ama lo que hace, y esa energía y pasión se contagian a todos. Creo que es uno de los escritores ingleses más prolíficos de nuestra generación, y me enorgullece llamarlo amigo.
-¿Cómo se llevaba con la tecnología antes de esta serie? ¿Es 'techie'?
-No, en absoluto (risas). Crecí en Georgia, soy hijo de un carpintero y trabajaba con las manos constantemente. No era un experto en tecnología, pero mi interés ha crecido muchísimo. Quiero entender este mundo nos afecta a todos. Como actor, una de mis partes favoritas de la profesión es explorar vidas que no he vivido. Para mí ha sido una gran fuente de aprendizaje profundizar en este mundo y en este personaje. Ojalá se me diera mejor… Aún no sé ni escribir un email bien.
-¿Cree que el dinero y el poder corrompen necesariamente a las personas?
-Sí y creo que lo vemos diariamente. Y lo que es aún más loco es que no tiene una base cultural. Todas las culturas se han corrompido por el dinero y el poder, esa es la verdad, y es triste. Me encantaría que alguien cambiara la narrativa y usara esos 'superpoderes' para hacer el bien.
-En estos últimos años, son varias las series que se han acercado a Silicon Valley y han abordado asuntos de las grandes tecnológicas. ¿Qué diría que hace estos temas tan atractivos?
-Que no puedes pasar el día sin interactuar con ellas. Que forman parte de nuestras vidas y las controlan en gran medida. Creo que nuestro trabajo como artistas es reflejar lo que está ocurriendo en la sociedad. La sátira es una especie de arma contra el poder. Es un arma débil, pero es lo único que tenemos ahora mismo: mostrar un reflejo. Además, como es un mundo tan cerrado, como una burbuja, la gente siente curiosidad: «¿Qué pasa ahí dentro?». Es parte de la naturaleza humana sentirse atraído por eso.
«La sátira es una especie de arma contra el poder. Es un arma débil, pero es lo único que tenemos ahora mismo»
-Hay un momento en el que Duncan dice: «En América inventamos nuestras propias reglas». ¿Hasta qué punto está de acuerdo con esa frase?
-(Risas). Déjame pensar. Creo que los estadounidenses piensan que inventan sus propias reglas y a veces ignoran las de los demás. ¿Creo que es sano? No. La mitad de los estadounidenses no tiene pasaporte y no experimenta otras culturas, lo que es un regalo enorme. Creo que muchos estadounidenses son ajenos a otras culturas, y eso me entristece.
-Sus abuelos, de hecho, llegaron a Estados Unidos desde Lituania. ¿Cómo está viviendo todos los conflictos que actualmente tiene EE UU sobre la mesa? ¿Es más difícil ahora sentirse orgulloso de ser estadounidense?
-(Reflexiona unos segundos). Estoy orgulloso de ser estadounidense, pero me entristece ver cómo, creo, nos hemos perdido. Es un país de gente maravillosa, con mucho amor y pasión, pero creo que tiene miedo y eso me rompe el corazón. Aun así, con la plataforma que tengo, quiero decir que amo a mi comunidad y estoy muy agradecido, pero también respeto y quiero a los demás, y espero que eso se comparta.
-¿Qué ha aprendido dando vida a Duncan?
-Que ser el que habla más alto o el más ruidoso no te da necesariamente la razón (risas).
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión