El Tribunal de Estrasburgo ha rechazado este lunes revisar la sentencia que el pasado noviembre que las prisiones preventivas de Oriol Junqueras, Jordi Turull y Jordi Sànchez acordadas tuvieran motivaciones políticas. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha resuelto no llevar esa resolución ante la Gran Sala para su examen por 17 magistrados, en contra de lo reclamado por los tres codenados del procés.
La decisión supone que ya es firme la sentencia que avaló la actuación del magistrado del Tribunal Supremo Juan Pablo Llarena y de la Sala que celebró el juicio. En ella se rechazaba que su éncarcelamiento tenía como objetivo impedir sus candidaturas a president tras las elecciones de diciembre de 2017 y limitar su actividad política.
En esa sentencia, siete magistrados concluyeron que "existían medios jurídicos y constitucionales que les permitían expresar sus opiniones o promover el proyecto político que defendían y que, por consiguiente, su ideología no fue la causa de su prisión preventiva».
Añadía Estrasburgo que «las limitaciones» a su actuación política «no fueron arbitrarias y resultaban proporcionales, teniendo en cuenta, entre otras cosas, la gravedad de los delitos en cuestión y la vulneración de los valores fundamentales del Estado de Derecho que entrañaban».