Como "una gran victoria del territorio" celebraron varios alcaldes de Esquerra Republicana de la provincia de Tarragona, a inicios de 2014, la caducidad del anterior proyecto de línea eléctrica de Muy Alta Tensión (MAT) entre la población aragonesa de Escatrón y la catalana de La Secuita. Eudald Roca, el regidor de esta localidad, fue el principal rostro de la oposición al trazado diseñado en la década pasada y que, como el renovado proyecto que acaba de salir del cajón, tenía al mando a Red Eléctrica de España (REE).
El Ministerio de Industria tuvo que archivar aquel plan de autopista eléctrica de doble circuito de 400 kilovoltios (kV) después de que la operadora de transporte de energía no presentase a tiempo el informe para el expediente de evaluación ambiental ante Agricultura y Medio Ambiente.
"Creo que esta vez no los cogeremos por un defecto de forma como entonces", comenta el alcalde republicano de este pequeño municipio de solo 1.850 habitantes, pero cuyo nombre aparece asociado a otra gran infraestructura, la estación de Adif Camp de Tarragona de la Línea de Alta Velocidad Madrid-Barcelona-Frontera francesa, ubicada en su término municipal.
Lo que, a primera vista, podría parecer una coincidencia no lo es. La Secuita se halla también en la zona estratégica del proyecto del Valle del Hidrógeno de Cataluña, un ecosistema industrial que promueve el hidrógeno renovable. "Nos hemos convertido en un corredor biológico", apunta Roca, que, sin embargo, considera que en el caso de su población ha derivado en que "el premio acabe siendo un castigo por el que se pagan casi todos los peajes". "No puede ser, no puede ser", niega vehemente quien ostenta el bastón de mando del municipio tarraconense desde el año 2003.
Parlament
La polémica también ha llegado al Parlament, donde las líneas de Muy Alta Tensión se han convertido en otro de los asuntos que fricciona los posicionamientos del Govern del PSC y ERC, principal socio de la investidura del president Salvador Illa. Precisamente en el pacto que permitió su elección en agosto de 2024, ambos partidos acordaron la paralización de tres proyectos privados de autopistas eléctricas y la implementación de las energías renovables "a través de un modelo distribuido, democrático, participado y con cohesión social" que conceda prioridad al "autoconsumo" y la "proximidad".
En los últimos meses, los republicanos han elevado el tono contra estas infraestructuras. Su portavoz adjunto, Jordi Albert, exigió en diciembre a la consejera de Transición Ecológica, Sílvia Paneque, poner fin a los proyectos en curso. Además, diputados, alcaldes y representantes locales del partido escenificaron en la Cámara su oposición a Lupus, el trazado con el que el grupo empresarial Forestalia, hoy bajo investigación judicial, pretendía transportar energía hasta Barcelona desde parques solares y eólicos aragoneses y al que, en marzo, el Ministerio para la Transición Ecológica dio carpetazo.
Montse Bergés y Jordi Albert (tercera y sexto en primera fila) junto a alcaldes y representantes locales de ERC en el Parlament.E. M.Hace tres semanas, en una sesión de control al Govern, la diputada Montse Bergés interrogó a Paneque por la recuperada MAT de Red Eléctrica que afectará a más de una treintena de municipios de las comarcas del sur de Cataluña. La representante de ERC exigió explicaciones por "una contradicción muy difícil de entender". "Mientras el Ministerio de Cultura lleva la comarca del Priorat a Europa como candidata al Premio del Paisaje del Consejo de Europa y la Generalitat la acompaña en el camino hacia la Unesco, se plantea una infraestructura que puede destrozar precisamente ese territorio".
La consellera y portavoz del Govern defendió que Escatrón-La Secuita es "una línea de transporte para la seguridad energética y eléctrica del territorio", especialmente en un momento de "alteraciones internacionales".
El alcalde republicano del municipio tarraconense reivindica que, en la oposición a la MAT, los intereses están por encima de las siglas: "En esta lucha, hay ayuntamientos de todos los colores". Eso sí, Roca admite que esta vez las posibilidades de éxito son menores que hace 12 años: "No tiramos la toalla, pero será más complicado".
Casi 14.500 alegaciones contra la MAT entre ayuntamientos, agricultores o ecologistas
El Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat y el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática tienen sobre la mesa las 14.421 alegaciones reunidas en 30 días contra el anuncio de información pública de la nueva línea de Muy Alta Tensión que pretende transportar electricidad desde Escatrón hasta La Secuita.
Argumentan que el proyecto de Red Eléctrica presentado a inicios de año "no cumple con la seguridad electromagnética necesaria ni garantiza la seguridad orográfica ni la distancia de exclusión de las viviendas". Asimismo, añaden que hay "evidencias de daños biológicos y neurológicos y también sobre la biodiversidad y el medio vegetal".
"No estamos en contra de la tecnología ni de las energías alternativas, solo faltaría, pero hay que replantear el modelo y que un señor que vive en Barcelona te diga con un ordenador que la línea debe pasar por aquí sí o sí", se queja Joan Carles López, experto en geobiología y descontaminación electromagnética y miembro de GETE-Ecologistas en Acción de Tarragona.
Este técnico y activista expone alternativas como "las líneas soterradas de alta tensión que ya se han empezado a instalar en California (EEUU) o Dinamarca" o el uso de "las mediandas de las autopistas como lugar de paso para esos ramales de energía". López admite que, en los próximos años, "la necesidad eléctrica aumentará mucho", pero, apunta, eso implica la necesidad de "un debate de fondo" con todos los implicados.
"Espero que el Plater [plan de la Generalitat para el desarrollo de las renovables] ponga orden porque aparecen proyectos com setas", ironiza el responsable del área social de Unió de Pagesos (UP), Salomó Torres. El principal sindicato del sector en Cataluña expresa su preocupación por "las afectaciones que la MAT tendría sobre los espacios de trabajo, la salud de los agricultores y la fauna". Torres explica que el terreno de la zona de Tarragona "está bastante destrozado por el polígono petroquímico o las líneas de evacuación de las nucleares". "Ya basta de ser solidarios en la generación de energía", clama el dirigente de UP.