Domingo, 29 de marzo de 2026 Dom 29/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Economía

Europa necesita escala

Europa necesita escala
Artículo Completo 771 palabras
Europa necesita volver a pensar en grande. No desde el ámbito institucional, sino desde la arquitectura empresarial. Leer
TribunaOpinión | Europa necesita escala
  • JOSEP CASTELLÀ Socio de Closa
Actualizado 29 MAR. 2026 - 20:35Sede de la Comisión Europea en Bruselas.ABDSEXPANSION

Europa necesita volver a pensar en grande. No desde el ámbito institucional, sino desde la arquitectura empresarial.

En 2025, la economía de la Unión Europea creció un 1,5%. Es un avance moderado en un contexto global exigente. Sin embargo, el tamaño agregado, más de 19 billones de dólares de PIB, no se traduce automáticamente en compañías capaces de competir con gigantes estadounidenses o asiáticos. El problema no es de talento ni de valores. Es, sobre todo, de escala.

El mercado único sigue fragmentado en la práctica. Barreras regulatorias, fiscales y supervisoras entre Estados miembros reducen la posibilidad de crear verdaderas plataformas continentales. Mientras en Estados Unidos una empresa puede operar en cincuenta estados bajo un mismo marco jurídico, en Europa el salto transfronterizo implica fricciones que encarecen y ralentizan el crecimiento. El resultado es visible: menos empresas nacidas aquí alcanzan dimensión global y, cuando lo hacen, a menudo buscan los mercados de capitales americanos.

La innovación refleja esa tensión estructural. El último dato armonizado sitúa el gasto en I+D de la Unión en torno al 2,2% del PIB. Estados Unidos supera el 3,4% y China se sitúa ya alrededor del 2,8%, por encima de la media de la OCDE. Además, la escala también importa pues permite asumir riesgos, financiar ciclos largos de inversión y competir en costes.

Aquí el M&A adquiere una dimensión estratégica pues no son solo instrumentos financieros; son herramientas de integración económica. Tras el parón de 2022 y 2023, el mercado europeo de M&A ha empezado a reactivarse, pero la mayoría de operaciones siguen siendo domésticas. La consolidación verdaderamente transfronteriza continúa siendo limitada si la comparamos con Estados Unidos.

Europa necesita perder el miedo a crear compañías de tamaño continental. No se trata de debilitar la competencia, sino de entender que competir globalmente exige dimensión. Telefónica ofrece un ejemplo en el Reino Unido: a través de su alianza en Nexfibre, junto a Liberty Global e InfraVia, ultima la compra del operador de fibra Netomnia por alrededor de 2.000 millones de libras. La lógica es clara: sumar redes, ganar eficiencia y reforzar la capacidad de inversión en infraestructuras digitales en un mercado altamente competitivo.

Banco Santander ilustra la misma dinámica en Estados Unidos. La entidad ha anunciado la adquisición de Webster Financial por unos 12.200 millones de dólares, una operación que reforzará su posición en el noreste del país y ampliará su base de banca minorista y comercial. No se trata solo de presencia internacional, sino de alcanzar masa crítica en un mercado donde la escala determina la capacidad tecnológica y la rentabilidad.

Los datos del declive relativo europeo existen desde el diferencial en I+D hasta un déficit comercial creciente con China, pero también hay fortalezas indiscutibles: liderazgo en transición energética, estándares regulatorios avanzados y un capital humano de primer nivel. No partimos de la debilidad, sino de la dispersión.

El obstáculo principal no es técnico, sino cultural. Existe una cierta arrogancia en Europa, discreta pero persistente, que nos lleva a pensar que el tamaño agregado ya es suficiente Pero el tamaño fragmentado no equivale a poder competitivo. Sin integración real de mercados de capitales y sin una visión pragmática del M&A como herramienta de construcción continental, Europa seguirá viendo cómo otros fijan estándares.

Integrarse no significa diluir identidades nacionales, sino reforzarlas dentro de estructuras empresariales más sólidas. Las fusiones bien diseñadas pueden transformar la fragmentación en fortaleza. Si Europa quiere convertir su peso económico en liderazgo empresarial global, debe aceptar que la dimensión no es un lujo: es una condición necesaria para competir.

Everwood compra MBCold Logistics tras adquirir ArimonPuig negocia con Estée Lauder tener acciones de 'primera clase' en la fusiónEstée Lauder ficha a Evercore y Gibson Dunn como asesores para negociar su fusión con Puig Comentar ÚLTIMA HORA
Fuente original: Leer en Expansión
Compartir