La mujer, que tenía 70 años, emprendió una batalla legal para que fuera posible juzgar a los responsables de la caída de su hijo bajo fuego israelí cuando estaba en misión de paz
Regala esta noticia Añádenos en Google Margarita Toledo sostiene un retrato de su hijo durante una entrevista con SUR en 2025. (Ñito Salas) 28/06/2026 Actualizado a las 13:45h.«Ayer nos dejó Margarita Toledo, una mujer que fue ejemplo de lucha a lo largo de toda su vida. Una madre que peleó lo ... indecible para que se hiciera justicia con su hijo. Tus compañeros y compañeras no te olvidamos. Que la tierra te sea leve, compañera. Honor y gloria». Con este mensaje en la red social Bluesky informa este domingo Izquierda Unida del fallecimiento de su militante Margarita Toledo, la madre del cabo Francisco Javier Soria Toledo, muerto en el Líbano el 28 de enero de 2015 a la temprana edad de 36 años, víctima de un ataque del ejército israelí que, según la versión que tenía la mujer clavada en la memoria, estuvo disparando dos horas y media contra la posición española. El cabo Soria estaba en la torre de vigilancia; no le daría tiempo a bajar al búnker con sus compañeros, que después le echaron en falta.
«Nos dijeron que fue un error de cálculo, pero alguien tendría que dar la orden. Y también que se trataba de una guerra, pero mi hijo estaba en una misión de paz, quienes estaban combatiendo eran Israel y Hezbolá. Si hubiera sido en guerra, si hubiera sido un accidente, si hubiera pisado una mina... vale, pero es que Israel estuvo atacando dos horas y media y mi país se ha conformado con 220.000 dólares», explicó la mujer a SUR en un encuentro con ella cuando se cumplía el décimo aniversario de la muerte de su hijo. En los 220.000 dólares que menciona consistió la indemnización que Israel concedió a la mujer de Soria y a su hija, una niña que nació cinco días después de muerto el padre, lo que ahonda la tragedia que inundó la vida de esa familia.
En busca de justicia para su hijo, Margarita Toledo se metió en política y llegó a ser candidata de Unidas Podemos al Congreso por Málaga. Quería que la echaran una mano. Pero fue ella la que, además de por su hijo, también luchó por los fallecidos del Yak-42 y en general por la situación de las tropas.
Cuando SUR entrevistó a Margarita Toledo, a principios del año 2025, estaba ya desencantada y un poco cansada. Eso decía. Pero lo cierto es que no perdió la oportunidad de seguir dando la batalla y de reclamar que se cumpliera un compromiso adquirido por el Ayuntamiento: en 2018 el Consistorio aprobó poner una calle a su hijo y siete años después todavía no se había llevado a efecto. «Nos vamos a morir su padre y yo y no van a haber puesto la calle al niño», lanzó.
Llegó la calle para su hijo
Margarita Toledo sí llegó a ver la placa con el nombre de su hijo en una calle de Málaga. Pero para ella fue un trago amargo por las varias torpezas que atribuyó al Ayuntamiento: la colocación de la placa se produjo sin avisar a la familia, se omitió el segundo apellido del joven (el Toledo de la madre) y la vía que lleva su nombre se sitúa junto a otra dedicada a Israel. «Voy a decir lo que me ha dicho mi marido: 'Coge la placa y tráetela porque da vergüenza'», afirmó a principios de este 2026, cuando vio la calle de su hijo nada más cumplirse el undécimo aniversario de su muerte.