Ampliar
Alberto Núñez Feijóo regresa a su escaño tras una de sus intervenciones en el pleno del Congreso este miércoles EP Feijóo antepone desalojar a Sánchez y enfría qué hacer con Vox: «No vamos a vaciar el centro»Los populares arguyen que no es que España sea más de derechas, sino que ellos pescan en los caladerosdel PSOE, y aseveran: «No podemos exhibir temor»
Domingo, 15 de febrero 2026, 00:06
... de Aragón ha obligado al PP a afanarse en intentar desmontar la interpretación que lo pinta como el pagano de su propia estrategia de encadenar elecciones regionales para exhibir poderío ante el PSOE y músculo ante Vox. Siete días después de que Jorge Azcón reconquistara lo previsto -el triunfo- tan holgadamente como para meterle diez puntos a Pilar Alegría, la exministra candidata del presidente Sánchez, pero dejándose en el envite dos escaños y viendo cómo Vox duplicaba su representación, los populares pugnan contra una doble deducción del escrutinio del 8-F: que están acogotados por la efervescencia de Vox y que es la aproximación al marco de la extrema derecha no solo lo que engorda a ésta, sino lo que alimenta la perspectiva de que sea el hijo quien termine devorando a Saturno.«No hay nadie que haya votado al PP que se haya ido al PSOE y sí al revés», enfatizan en el equipo de Feijóo. Si el partido mantiene el pie, dicen -la previsión es vencer también en las autonómicas en Castilla y León el 15 de marzo-, y aunque Vox repunte, «Sánchez no va a poder gobernar» a diferencia de lo ocurrido en 2023. «A partir de ahí, ya veremos cómo lo hacemos», rematan. O lo que es lo mismo: Feijóo procrastina qué hacer con Vox si él encabeza en las próximas generales una mayoría capaz de desalojar al sanchismo, la ambición que antepone a cualquier otra. Un Vox que, antes, ensaya negociaciones regionales a cara de perro; singularmente con una Guardiola a la que identifica como «roja».
¿Repeticiones electorales?
El líder del PP está concernido por la promesa que, con el partido henchido ante un PSOE golpeado por el 'caso Cerdán', efectuó en la clausura del congreso nacional celebrado en julio: intentar gobernar en solitario. Pese a la modulación en los mensajes hacia Vox a los que ha forzado el patinazo aragonés, los de Feijóo niegan que éste haya renunciado a una pretensión que sigue siendo «ineludible», la de intentar liderar el país sin atarse a una coalición con Abascal. Otra cosa es que eso sea factible o que cada vez lo parezca menos. Pero en todo caso, los populares tratan de enfriar el balón, mientras argumentan que no es que España sea «más de derechas», sino que si estas suman al alza es porque el PP pesca en los caladeros menos escorados de Sánchez.
«No vamos a vaciar el centro, Vamos a seguir combatiendo por el flanco central con el PSOE», rebate Génova a la imputación de que Vox crece porque los populares lo emulan. El entorno de Feijóo no aventura si habrá repeticiones electorales y ve dos potenciales efectos si los voxistas vuelven a los gobiernos: el fin del argumento según el cual ellos son los adalides contra el bipartidismo y la neutralización del voto que les estaría llegando de la izquierda. Pero sea como fuere, hay consigna: «Nosotros no podemos exhibir temor».
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión