«Se acabó eso de regalar pasaportes». El Partido Popular prepara una proposición de Ley orgánica para endurecer los requisitos de acceso a la nacionalidad española. De aprobarse, la norma implicaría un mayor examen lengua y de «valores» constitucionales para quienes opten a la ciudadanía española, pero, sobre todo, abriría la puerta para quitarles la nacionalidad a las personas que, después de conseguirla, cometieran delitos graves, según ha sabido EL MUNDO.
Entre las novedades de dicha propuesta legislativa -que se aprobará si Alberto Núñez Feijóo llega a La Moncloa en 2027- destacan los supuestos en los que una persona extranjera que lograse la ciudadanía española perdería el pasaporte de manera fulminante. En general, se les arrebatará a todos aquellos que cometan delitos graves -asesinatos, agresiones sexuales, terrorismo o crimen organizado, entre otros-, o que acumulen una reincidencia penal determinada.
Fuentes de la dirección del PP lo revelan a este diario de esta forma: «Perderán la nacionalidad los ciudadanos que hayan adquirido la nacionalidad por el tiempo transcurrido o por los tratados internacionales que tengamos con sus países de origen y que cometan crímenes o que formen parte del crimen organizado, o que formen parte de organizaciones terroristas, o que sean reincidentes en abusos sexuales, o que sean autores de asesinatos con agravantes».
Estos condicionantes se especificarán y asumirán a priori, según las fuentes. Es decir, en el proceso mismo de adquisición de la nacionalidad. De manera que operarán para casos futuros. «Los supuestos por los que se perderá la nacionalidad se tienen que saber desde el primer instante en el que se otorgue el pasaporte», especifican en Génova.
Además, el texto legislativo, que está ya a punto de culminarse, impondrá a los extranjeros nuevas exigencias de conocimiento del idioma y un examen que puntúe favorablemente la «inclusión positiva» y el respeto a los valores democráticos fundamentales del país.
Esta propuesta llega en un momento de máximo enconamiento del debate migratorio, no sólo en España, sino en toda Europa. Más aún, después de la avalancha de inmigrantes que entró a Ceuta el 30 de julio, de los cuales más de 10.000 todavía permanecen en la ciudad española, frontera sur de la Unión Europea. Esta crisis, que excede con mucho lo meramente migratorio, ha suscitado, sin embargo, una fuerte contestación de muchos socios comunitarios. Italia incluso ha llegado a suspender la aplicación del espacio Schengen con España.
Además, esta propuesta se incardina en el giro de los postulados del PP en materia migratoria. Es un flanco en el que compite con Vox sin perder votos por el centro. Es más, Génova cuenta con encuestas en las que la mayoría de los electores socialistas aboga también por ser más restrictivos. Es algo que casa con la tendencia de endurecimiento migratorio que recorre toda Europa, incluidos algunos gobiernos socialdemócratas, como el de Gran Bretaña o el de Dinamarca.
Fuentes de la dirección del Partido Popular detallan en qué consistirá la norma que prepara Feijóo para acotar más la concesión del pasaporte: «Vamos a sacar la nacionalidad del Código Civil y, dada la situación [migratoria] que está viviendo toda la UE en este momento, necesitamos una ley orgánica donde se regule la nacionalidad. La nacionalidad es un honor, no es un trámite administrativo. Segundo, la nacionalidad va a ser más exigente con el conocimiento del idioma, con la inclusión positiva y activa en los valores democráticos constitucionales de nuestro país».
El «espíritu de la norma» se resume en una frase: «La nacionalidad no se regala, la nacionalidad se merece». «¿Regalar pasaportes de españoles, que es el mayor documento que puede tener un Estado? Eso se acabó. ¿Utilizar la nacionalidad con otros fines que no sean en la integración en un país y el acatamiento al ordenamiento jurídico de ese país? Eso se acabó», zanjan las fuentes consultadas.
La "vía legal"
El 15 de febrero, Feijóo ya adelantó, en este diario, que iba a preparar una norma para delimitar el acceso a la nacionalidad, pero no quiso revelar su contenido: «Cuando lo tengamos, lo haremos público». Entonces, apuntó que «el que pueda venir con un contrato de trabajo, el que no tenga ningún tipo de antecedente penal o policial y el que se integre socialmente en España tiene posibilidades de convivir con los españoles». «Desde luego, yo no seré el que regale la nacionalidad española ni el que dé permisos para todos. No lo voy a hacer», advirtió entonces.
El PP no sólo aboga por quitarles la nacionalidad a los ciudadanos que delincan, sino que también quiere que se deporte a los inmigrantes «regulares» que, antes de tener pasaporte, cometan delitos. En julio de 2025, Feijóo ya apuntó a esa posibilidad. «Cuando el inmigrante es irregular, será expulsado de forma inmediata. Cuando es regular, depende del delito que cometa, puede ser expulsado de forma inmediata, o por el contrario habrá que juzgarle y buscar cuál es la pena adecuada», dijo. Ahora va más allá y pone negro sobre blanco su plan para dificultar el acceso a la ciudadanía española.
Por otro lado, hay que recordar que el PP endurecerá al máximo los permisos de residencia por arraigo si llega al Gobierno. El Plan de Inmigración de Feijóo, que detallará en los próximos meses, plantea «recuperar» el carácter «excepcional del arraigo», como «mecanismo legítimo, efectivo y comprobable» para regularizar la situación de personas inmigrantes. De esta manera, sostienen los populares, se incentivará más «la vía legal».