Lunes, 09 de marzo de 2026 Lun 09/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

Feijóo y Abascal miden fuerzas: de la "estafa" a la "espantada"

Feijóo y Abascal miden fuerzas: de la "estafa" a la "espantada"
Artículo Completo 601 palabras
El líder de Vox recuerda al del PP que no tiene "derecho de pernada" sobre sus votos Leer

El Partido Popular y Vox están condenados a entenderse en Castilla y León igual que en Extremadura y en Aragón. Feijóo lo sabe; Abascal, también. Los populares resisten e incluso mejoran los resultados obtenidos hace cuatro años, pero su solidez no es suficiente para evitar el zarpazo de votos que les propina el partido situado a su derecha.

Los dos plantean la última semana de la campaña castellano leonesa como un pulso casi personal.

Feijóo vende «certidumbre», «conocimiento» y «gestión», los atributos con los que define a su candidato Alfonso Fernández Mañueco y llama a los electores de derechas a concentrar bajo las siglas del PP el voto útil para gobernar sin ataduras la comunidad autónoma más extensa de España.

Abascal propugna un «cambio de rumbo» y exige a los populares un giro de 180 grados como condición indispensable para permitirles, pactos y sillones mediante, poder reeditarse en el Gobierno. El líder de Vox sabe que su apoyo es imprescindible para el PP y se muestra decidido a exprimir su fuerza hasta la última gota igual que lo está demostrando en Extremadura y Aragón.

Ayer, Feijóo y Abascal midieron fuerzas. El líder del PP en Tordesillas; el líder de Vox en Medina del Campo. Se trata de arañar, arañarse, hasta la última papeleta en esta recta final antes de las elecciones del próximo domingo.

El popular arremetió con dureza contra Vox, un partido al que acusa de «presentarse para bloquear» en la creencia de que «la parálisis renta votos». A todas luces, Feijóo tiene bien presente el varapalo que han propinado los de Abascal al primer intento de investidura de María Guardiola en Extremadura. «Gobernar», les recordó ayer, «es mojarse y tomar decisiones» y «no dar lecciones a todo el mundo aunque tú no hayas hecho nunca nada». «Nosotros», añadió, «ofrecemos confianza, convivencia, seriedad y gestión» en tanto que Vox «cuando vio el toro que supone gobernar dio la espantada y salió corriendo». Feijóo sacó así a colación la abrupta retirada del partido de ultraderecha de los gobiernos autonómicos en los que participaba cuando se planteó la necesidad de acoger entre todas las autonomías a un total de 347 menores inmigrantes.

Abascal, por su parte, acusó al PP de ser una «estafa» para los ciudadanos cuando se presenta como antagonista del PSOE y del Gobierno «mafioso y criminal» de Sánchez para, después, mostrarse dispuesto a pactar con él y repartirse «jueces, sillones en RTVE y comisiones en el Congreso y en el Senado» y le reprochó también el «pensar que tiene derecho de pernada sobre el voto de Vox». «La izquierda pepera», añadió, «se cree que estamos obligados a entregarle nuestros votos».

«Nosotros a Sánchez», arengó Abascal, «no lo queremos ver ni en pintura. Es un capo mafioso. Y el PP le hace el caldo gordo (...) La situación de España es muy grave. Está secuestrada por una mafia. Todo es un asco insoportable. Sánchez le debe el poder a ETA. No tiene decencia. Y a esta mafia», recalcó, «no se le gana con una estafa, la estafa del PP y de Feijóo».

El líder de Vox recordó a los populares que, «si quieren pactar, tienen que rectificar» e imprimir un «nuevo rumbo en Extremadura, en Aragón y en Castilla y León». Y, después de ese pacto será el momento, dijo, de hablar, en su caso, de conformar gobiernos.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir