La reunión tendrá lugar el día antes del partido España-Uruguay que se disputará en Guadalajara, al que la presidenta mexicana invitó a asistir al Rey
Regala esta noticia Añádenos en Google El rey de España Felipe VI y la presidenta de México Claudia Sheinbaum. (EFE) 25/06/2026 Actualizado a las 00:17h.Las relaciones entre España y México han estado atravesadas en los últimos años por momentos de tensión diplomática, concretamente desde que el expresidente mexicano Andrés ... Manuel López Obrador pidió por carta al rey Felipe VI que pidiera perdón por los atropellos que, a su juicio, cometieron los españoles durante su llegada a América en el siglo XVI. No obstante, la reunión que mantendrán el jefe de Estado español y la máxima mandataria del país iberoamericano, Claudia Sheinbaum, en el Palacio Nacional de México — la sede oficial del Poder Ejecutivo Federal mexicano— se enmarca en un proceso de deshielo que ha comenzando este año y que busca dar continuidad a los recientes gestos de acercamiento que han tenido lugar en los últimos meses. Así lo aseguraron el pasado jueves desde la Casa Real, y lo confirmaron en el Ministerio de Exteriores el viernes: «Este viaje se enmarca en un contexto de intensificación de las relaciones bilaterales entre ambos países, que comparten el espacio común de la Comunidad Iberoamericana de Naciones, y refuerza los vínculos de cercanía y afinidad que unen a ambos pueblos».
A partir de ese momento, las relaciones diplomáticas se congelaron entre dos países que no sólo comparten la misma lengua, sino también una herencia histórica común y una amplia comunidad de ciudadanos que vive entre ambos lados del Atlántico. De hecho, en septiembre de 2024, la entonces nueva presidenta de México no invitó a su toma de posesión al Rey, un gesto habitual en los países iberoamericanos por sus nexos históricos con España. Como respuesta, el Gobierno de Pedro Sánchez tampoco envió ningún representante al acto para expresar su malestar por la exclusión del monarca.
El Mundial como escenario del deshielo
Sin embargo, desde que entró el año 2026, los puentes han empezado a reconstruirse entre ambas naciones a raíz de los pasos dados por Felipe VI. Tal y como recordó en sus últimas intervenciones Sheinbaum, la voluntad del rey para ir a una exposición de mujeres indígenas el pasado mes de marzo, organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores español y la Secretaría de Cultura del Gobierno mexicano en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, marcó un punto de inflexión. Allí, el jefe de Estado español reconoció que «hubo mucho abuso» y «controversias éticas» en la colonización de América por parte de los conquistadores españoles. «Hay cosas que, cuando las estudiamos, las conocemos y dices: bueno, en nuestro criterio de hoy en día, con nuestros valores, pues obviamente no pueden hacernos sentir orgullosos, pero hay que conocerlo y en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral, sino con un análisis objetivo y riguroso», valoró el monarca.
Unas declaraciones que la propia Sheinbaum consideró como un «gesto de acercamiento». «Uno puede decir que no fue todo lo que hubiéramos querido, pero es un gesto de acercamiento, un reconocimiento de excesos que hubo durante la llegada de los españoles. Yo creo que hay que reconocerlo y seguir avanzando en el diálogo», celebró la mandataria azteca, otorgando un gran valor a las palabras pronunciadas por Felipe VI, ya que constituían un cambio sustancial en la respuesta a las demandas iberoamericanas, frente a la emitida en 2019. En esas mismas fechas, Zarzuela dio a conocer que Sheinbaum había enviado una carta el 3 de febrero invitando al rey a ver el encuentro entre España y Uruguay, correspondiente a la tercera jornada de la fase de grupos el Mundial de Fútbol, que tiene al país mexicano como uno de sus anfitriones. La Casa Real sostuvo que había recibido «con agrado» la invitación, aunque no fue hasta el pasado mes de mayo cuando el monarca decidió aceptarla.
Por ello, y aprovechando el viaje, Sheinbaum invitó a Felipe a un breve encuentro en Ciudad de México, como parada previa a su desplazamiento hacia Guadalajara, donde tendrá lugar el partido entre las selecciones española y uruguaya. Un hecho en el que una competición con semejante repercusión como el Mundial servirá como pretexto para los dos países se tiendan la mano de nuevo y puedan seguir avanzando en el deshielo de las relaciones entre España y México. Además, en el horizonte se sitúa la presencia de Sheinbaum en la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebrará los próximos 4 y 5 de noviembre en Madrid. La presidenta azteca no ha desvelado aún si acudirá a la cita, pero los acercamientos que han dado ambos países para reconducir sus relaciones hacen pensar que su asistencia no haría otra cosa que seguir avanzando hacia la normalización de los lazos diplomáticos entre los dos países hispanos.
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