- E.U
La deuda a corto y medio plazo del Estado y los fondos de renta fija a corto plazo empiezan la remontada y se asientan como alternativa.
Los fondos monetarios en euros, que invierten en Letras del Tesoro, en pagarés de empresa o en bonos a muy corto plazo, empiezan a ganar tracción en las últimas semanas. Son activos que vencen en menos de 12 meses, muy próximos por su gran liquidez al dinero en efectivo.
Los mejores acumulan subidas de alrededor del 0,5% en los tres primeros meses del año, por lo que se pueden extrapolar ganancias entre el 2% y el 2,5% para el conjunto del ejercicio.
Productos como Groupama Trésorerie, BNP Inticash Eur 3M; DWS Euro Ultra Short; o Pictet Sovereign Short-Term Money Market están protagonizando un buen arranque de año, con rentabilidades consistentes y costes competitivos.
Por su parte, los fondos de renta fija a corto plazo asumen un poco más de riesgo a la caza y captura de rentabilidades algo más altas, siempre dentro de una estrategia conservadora.
¿Cuál es la estrategia más adecuada ahora? "Básicamente hay tres escenarios. Si la guerra de Irán acaba ya y el precio del petróleo baja con fuerza, estos fondos pueden ganar entre un 3% y un 4%. Si el conflicto continúa pero el petróleo se estabiliza en torno a 90 dólares, los rendimientos pueden estar entre el 2% y el 2,5%. Pero si la guerra se enquista, el único refugio serán los fondos monetarios, explica José María Luna, de Luna Sevilla Asesores Patrimoniales.
Estrategia
Una buena estrategia es seleccionar fondos de distintos niveles de riesgos y duraciones. Aunque más de la mitad de los fondos de renta fija flexibles, que son aquellos en los que los gestores tienen flexibilidad para mover las inversiones en deuda en función de cómo vayan evolucionando las expectativas de los mercados, han borrado las ganancias que habían logrado en el arranque del ejercicio, un puñado de productos como el Renta 4 Multigestión Quality Capital Emerging Bond, el Carmignac Portfolio Flexible Bond; el Groupama Alpha Fixed Income Plus o el Santalucía Renta Fija Flexible mantienen ganancias en lo que va de 2026, con rentabilidades que en algunos caso superan el 2%. Las Letras del Tesoro y los fondos de renta fija a corto plazo vuelven al foco y empiezan a competir de tú a tú con los mejores depósitos y cuentas del mercado.
Letras al alza
La rentabilidad de los títulos del Estado empieza a despegar de la mano de las nuevas expectativas de tipos en Europa. En la última subasta de Letras, celebrada el pasado 10 de marzo, la rentabilidad de las Letras del Tesoro a 9 meses dio un importante salto desde el 2,01% hasta el 2,16%. Es el nivel más alto del año. Y también la cota más alta de los cuatro plazos, por encima del 2,12% de las Letras a un año, del 2,05% a 6 meses y del 1,96% de los títulos a 3 meses.
Pero estos rendimientos pueden quedar desfasados a partir de la semana que viene a la vista de la evolución de la rentabilidad de las Letras en el mercado secundario, donde se negocian diariamente.
En estos momentos, el rendimiento medio de las Letras de España, Francia, Alemania, Italia y Portugal a un año se sitúa en el mercado secundario en una banda de nuevo muy atractiva entre el 2,40% y el 2,60%, muy superior al 2% raspado que lucían antes del comienzo de la guerra en Oriente Próximo.
Lo previsible es que, si no hay un cambio de escenario radical a nivel geopolítica, los rendimientos de las Letras a un año se desplacen hasta niveles de alrededor del 2,5% en las subastas que se celebrarán en los próximos días. En España, el próximo martes habrá puja de títulos a 6 y 12 meses; y una semana después, el 14 de abril, será el turno de las emisiones a 3 y 9 meses.
Las Letras se juegan en las próximas subastas recuperar el interés de los ahorradores, que había decaído mucho en los últimos trimestres.
Al cierre de 2025, la inversión de los hogares en Letras del Tesoro alcanzó los 19.071 millones de euros a cierre de 2025, lo que supone una reducción de 6.229 millones respecto a un año antes, cuando alcanzó los 25.300 millones. Pero esta tendencia puede cambiar.
"Estamos verificando que crece mucho el interés de los particulares de cara a la subasta de la semana que viene. Al menos de momento, las Letras vuelven a competir con los depósitos, como ya ocurrió en 2024", explica Sofía Antón, del bróker de renta fija Auriga Bonos.
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