Un libro revela la inmensidad del maestro del cante, fallecido hace seis meses, con un recorrido por sus diferentes facetas, sus coplas y sus fotografías
Regala esta noticia Añádenos en Google Un joven Fosforito con su mujer, Maribel Barrientos en Nueva York, en 1964. (Archivo Fosforito) 02/06/2026 a las 00:08h.Lo fue todo en el flamenco. Revolucionó el cante dejando su impronta en palos tradicionales y creando otros nuevos; renovó las letras propias y escribió ... para otros, desde Camarón a Rocío Dúrcal; era «el profesor más guapo del mundo» para Marisol; y su privilegiada garganta sonó con frecuencia junto a la guitarra de Paco de Lucía. 'Fosforito. Desde el principio del tiempo' revela la inmensidad del último genio del cante, fallecido el pasado noviembre. Un libro gestado en vida del artista de Puente Genil, con su memoria y su archivo como guía, que firman a cinco manos los flamencólogos Luis Soler Guevara (fallecido en febrero), Ramón Soler y Paco Roji; el profesor de guitarra flamenca Fernando Sanjuán y el aficionado al flamenco Francisco Cabrera.
Escribió para él y para otros más de 500 letras, pero nunca alardeó: «Soy un cantaor que además escribe cosas»
No solo le buscaban los grandes del arte jondo. En el disco más flamenco de Rocío Dúrcal ('Rocío canta flamenco'), tres de los cuatro cantes los escribió Fosforito. Ambos entablaron una gran amistad, tanto es así que la cantante y actriz fue su madrina de boda junto con el director de cine Edgar Neville, un enamorado del flamenco. Su círculo de amistades era de lo más variopinto. A Dúrcal le dio clases de flamenco, al igual que a Marisol. En la película 'Rumbo a Río', de hecho, la malagueña interpreta unas guajiras de Fosforito y la acompañó en la grabación. De hecho, el pontanés conservaba el disco que se publicó con las canciones de la película con la dedicatoria de Marisol: «Al profesor más guapo del mundo».
La historia de su vida está llena de conquistas, pero lo cierto es que comenzó con muchas fatigas. Hijo de una familia humilde y numerosa de Puente Genil, se lanzó al cante desde muy niño, recorriendo los bares, los cafés, las ventas y las tabernas de los pueblos, ganándose la vida como podía. A los 13 años apareció por primera vez anunciado en un cartel y fue en Málaga, provincia a la que quedaría ligado para siempre. Era el año 1945 en la Real Maestranza de Caballería de Ronda y, entre los nombres del festival, destaca Niño de Genil, «nuevo descubrimiento del cante jondo». Poco después, en 1948 residió en una pensión de la capital, empapándose del ambiente flamenco de la mano de Niño de Almería y de ese grupo al que llamó Los Vargas, formado por La Repompa, la Cañeta, Pepito Vargas, la Quica, Carrete y Chiquito de la Calzá, de los que sería muy amigo.
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