El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, pronuncia un discurso durante un debate previo a la votación de dos mociones de censura contra el Gobierno francés. Benoit Tessier Reuters
Europa Francia sí tendrá presupuesto este año tras superar el Gobierno otras dos nuevas mociones de censuraLos socialistas permiten la supervivencia del Ejecutivo que encabeza el primer ministro Sébastien Lecornu.
Más información:Lecornu activa el 'decretazo' para aprobar los presupuestos: Le Pen y los insumisos presentan dos mociones de censura
Iñaki Gil Publicada 3 febrero 2026 02:14hLas claves nuevo Generado con IA
El Gobierno francés logró aprobar los presupuestos de 2026 tras superar dos nuevas mociones de censura presentadas por la extrema derecha y la izquierda radical.
El Ejecutivo recurrió al artículo 49.3 de la Constitución, que permite aprobar leyes sin mayoría parlamentaria y expone al Gobierno a mociones de censura.
Los socialistas permitieron la aprobación del presupuesto a cambio de concesiones, como suspender la reforma de las pensiones y medidas sociales específicas.
El déficit público previsto para 2026 será del 5% del PIB, con un reparto de la rebaja basado en un 75% de aumento de impuestos y un 25% en recortes de gasto.
El Estado francés sí tendrá presupuestos generales este año 2026. Ayer, la Asamblea Nacional rechazó las dos últimas mociones de censura con las que la oposición de extrema derecha y de la izquierda no socialista respondieron a la decisión del Ejecutivo de acogerse al artículo 49.3 de la Constitución de la V República.
El tercer epígrafe del artículo 49 de la Constitución francesa es un procedimiento que permite a un Gobierno aprobar un texto sin tener mayoría en la Cámara Baja. Es el gran desatascador, el equivalente al arma atómica en el arsenal legislativo francés.
Cuando un Gobierno se acoge al 49.3, compromete su suerte al proyecto de ley en cuestión. La oposición puede interponer una moción de censura que se vota en las 48 horas siguientes. Si triunfa, el Gobierno dimite. Si fracasa, el proyecto de ley queda aprobado.
Lecornu activa el 'decretazo' para aprobar los presupuestos: Le Pen y los insumisos presentan dos mociones de censuraEscaldados de los excesos parlamentarios de la IV República, donde los gobiernos caían como moscas por la acción combinada de las oposiciones de ambos lados del espectro político, el 49.3 saca de apuros a los gobiernos sin mayoría.
En cambio, al contrario que en España, las mociones de censura no llevan adosadas la candidatura de un nuevo primer ministro, que en Francia es designado por el presidente de la República.
El primer ministro Sébastien Lecornu ha superado, contando las de ayer, seis mociones de censura. Dos, por cada una de las tres veces que se ha acogido al 49.3.
La presentada por La Francia Insumisa (LFI; extrema izquierda), los comunistas y los ecologistas logró 260 votos. La de la extrema derecha (del RN de Marine Le Pen), solo 135. Eran necesarios 289 para derribar al Gobierno.
Como de costumbre, la extrema derecha vota a favor de la censura de la extrema izquierda, pero ésta no apoya nunca la moción de la extrema derecha.
Los socialistas, que anunciaron que no respaldaban la censura, han salvado al Ejecutivo de Lecornu a cambio de pequeñas concesiones presupuestarias y, sobre todo, de la suspensión de la reforma de las pensiones.
Gracias a esta renuncia, el Gobierno sacó adelante en diciembre la ley de financiación de la Seguridad Social al precio de aumentar un 0,3% el déficit del PIB.
Lecornu fue nombrado por Emmanuel Macron en septiembre, después de que su predecesor, François Bayrou, fuera obligado a dimitir tras perder una cuestión de confianza "suicida" alegando que los parlamentarios no estaban dispuestos a aprobar los recortes necesarios para recuperar "un país al borde del precipicio".
Bayrou afirmó que "desde hace 20 años,cada hora de cada día y de cada noche, la deuda aumenta 12 millones de euros".
El primer ministro Lecornu se comprometió a no utilizar el procedimiento del 49.3 para sacar adelante los presupuestos. Es lo que pedían los socialistas para no apoyar la censura inmediata con la que le recibieron los insumisos.
Finalmente, tras cuatro meses de discusión en la Asamblea y el Senado, no logró consensuar el apoyo de los socialistas en la Cámara Baja y de la derecha republicana que controla la Cámara Alta. Así que se decidió olvidar su promesa y tirar por la calle de en medio, del 49.3.
Esta ruptura de los socialistas ha sido considerada por los insumisos como una auténtica traición.
Su líder, Jean-Luc Mélenchon, ha pedido a voz en grito en un mitin que los electores castiguen a los socialistas en las elecciones municipales del próximo mes.
La lógica de los socialistas les llevaba a romper antes de estos comicios, un escrutinio que les resulta más favorable que las presidenciales, que deben convocarse en la primavera de 2027, cuando termina el segundo mandato de Macron.
Las cuentas aprobadas ayer sitúan el déficit en el 5% del PIB en 2026, contra 5,4% en 2025. Inicialmente, el Ejecutivo pretendía rebajarlo al 4,6%. La rebaja debía proceder a partes iguales de recortes del gasto y de subida de impuestos. Finalmente, el texto aprobado ayer reparte la rebaja en un 75% de impuestos y sólo un 25% de recortes del gasto público.
Los socialistas dijeron ayer que este presupuesto no les gusta —en realidad, no satisface a nadie—, pero que han logrado medidas sociales positivas como la generalización de las comidas en las cantinas universitarias a un euro. O la creación de 500 empleos suplementarios en la educación pública para acompañantes de alumnos en situación de discapacidad.
El Ejecutivo renunció, igualmente, a congelar el tipo del impuesto de la renta, que será revalorizado un 0,9% en línea con el alza del precio del consumo.
Se mantiene la contribución de los altos ingresos, un impuesto introducido en el presupuesto de 2025 y que estará en vigor hasta que el déficit baje al 3%.
La Asamblea Nacional francesa aprueba los presupuestos de la Seguridad Social para 2026: están pendientes los generalesLos solteros con ingresos superiores a 250 000 euros o las parejas que ganen más de 500 000 euros cotizarán por lo menos al 20%.
El texto prevé, entre otras medidas, la prolongación hasta fin de 2028 de la exoneración fiscal de las propinas pagadas con tarjeta bancaria.