A menudo publica fotos de sí mismo con una bata de laboratorio, posando cerca de equipos científicos. Una foto de un laboratorio llamativamente vacío viene acompañada del texto "No he violado la ética, la revoqué". Hace poco abandonó la austeridad y publicó una imagen suya sentado en un trono gigante con animales prehistóricos a sus pies, un arcoíris iluminando su corona y una doble hélice adornando su túnica púrpura.
WIRED habló con He sobre los bebés de diseño, los que ya han nacido y los que espera producir. Esta entrevista ha sido editada por cuestiones de extensión y claridad.
Emily Mullin: En 2018, el consenso científico era que la edición genética no era una tecnología madura. ¿Cree que ahora está madura?
He Jiankui: Cualquiera que sea el primero en el mundo, nadie puede decir que está maduro. Los hermanos Wright, que hicieron el primer vuelo, ¿estaban maduros? Por supuesto que no, pero hicieron historia.
Tengo la suerte de que Lulu, Nana y la tercera niña estén sanas; son normales. Las hemos observado durante siete u ocho años. Así que creo que es hora de pasar a cientos de bebés editados genéticamente. Ahora deberíamos hacer una prueba con unos 300.
¿Se mantiene en contacto con los padres de los tres bebés?
Sí, mantenemos un contacto regular.
¿Y todo parece ir bien?
Sí, van a la escuela primaria. Su familia está muy contenta.
¿Les han dicho sus padres que fueron editadas genéticamente?
No.
¿En qué se centra su nuevo laboratorio?
El nuevo laboratorio se dedica a la edición génica de la línea germinal [la edición génica de embriones] y trata de prevenir la enfermedad de Alzheimer.
WIRED. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.Las mentes maestras detrás de la revolución tecnológica de estos tiempos se enteran de las noticias gracias a nuestro newsletter.¡Suscríbete ya y dile adiós al algoritmo!
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