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Galicia afronta la mayor crisis del marisco en años: un verano durísimo marcado por el clima, las vedas y las toxinas

Galicia afronta la mayor crisis del marisco en años: un verano durísimo marcado por el clima, las vedas y las toxinas
Artículo Completo 1,244 palabras
A las puertas del verano cada vez más gente piensa en las rías de Galicia como un lugar en el que pasar unas semanitas de relax, entre playas, buena comida y un calor tolerable. Lo que resulta mucho más difícil (incluso desmoralizante) estos meses es pensar en las rías gallegas como despensas de marisco. Las cofradías que faenan en la zona se han encontrado con una tormenta perfecta que les ha complicado su labor y ha obligado a la Xunta a salir en su rescate. Esa realidad ya se está notando en las lonjas. ¿Qué ha pasado? Que no corren buenos tiempos para las mariscadoras que se dedican a peinar las rías gallegas en busca de almeja o berberecho, igual que tampoco lo es para los pescadores que capturan pulpo fresco o las empresas que operan bateas de mejillones. Lo más curioso es que no se debe a un único factor, sino a una suma de condicionantes, un escenario desafiante para el gremio que El Confidencial resumía hace poco (con buen ojo) como el particular "Vía Crucis del marisqueo gallego". Toxinas, vedas y borrascas parecen haberse aliado para complicarle la vida al sector. En Xataka Durante décadas nos hemos contado que el marisco no siente dolor al ser hervido. Nos equivocábamos gravemente Echando la vista atrás. Para entender la situación que atraviesa el gremio hay que remontarse como mínimo unos cuantos años atrás, a 2023, cuando los cielos aguaron (literalmente) el negocio de los mariscadores. En 2023 el sector se encontró primero con una ola de calor fuera de lo común a la que siguió, ya en otoño, una sucesión de intensas precipitaciones que causaron estragos entre las poblaciones de bivalvos. En 2025 la cosa pareció mejorar, pero el panorama volvió a complicarse a comienzos de este año. "El año pasado existían signos de recuperación con un importante stock precomercial que no pudo soportar el impacto del tren de ocho borrascas consecutivas que azotó nuestro litoral entre enero y febrero de este año", explican desde la Consellería do Mar de Galicia.  La lógica es sencilla: llueve con fuerza, aumenta el caudal de los ríos, los embalses abren sus compuertas y toda esa masa de agua dulce acaba desembocando de golpe a las rías, afectando entre otras cuestiones a la salinidad del fondo marino y afectando a su fauna. Y eso impacta de forma catastrófica en la labor de quienes se dedican a recoger berberecho, almeja o navaja. ¿Tan grave es? Sí. Tanto por sus consecuencias en la fauna marina como por sus implicaciones a nivel económico y social. De hecho en 2023, ante un escenario similar, ya se advertía que la alta mortandad del marisco abocaba a miles de familias a una "situación muy angustiosa" y un "futuro incierto". A modo de referencia, en marzo la bióloga Liliana Solís compartía con elDiario los resultados del primer muestreo realizado en los bancos de la ría de Muros y Noia tras las borrascas de inicio de 2026: en el caso del berberecho la mortalidad era del 89%, en el de la almeja japónica del 66%, en la almeja babosa del 96% y del 31% en la almeja fina. Gráfico de "Pesca de Galicia" que muestra los registros de bivalvos en las lonjas. En azul se refleja la cantidad, en kilos. La línea dorada muestra la cotización, en €/kg. "La peor crisis". Poco después, en abril, La Voz de Galicia hizo un repaso por los diferentes arenales de la comunidad que encabezaba con un titular elocuente: "Rías gallegas: chequeo una a una ante la peor crisis del marisqueo". Su análisis señalaba que las áreas más afectadas eran las de Arousa, Vigo y Muros-Noia, aunque el panorama tampoco era el demasiado alentador en las rías de Pontevedra o A Coruña. La 'foto' tiene claroscuros (en Vigo y Baiona las capturas de almeja desde barca palió la bajada del marisqueo a pie), pero en general muestra un panorama complicado. Tanto es así, que la Xunta ya ha movido ficha. Esta misma semana la consejera del Mar, Marta Villaverde, explicó en el Parlamento de Galicia las medidas desplegadas para "revertir los efectos de los temporales en los bancos marisqueros". Su "pieza central", defendió, es un plan de casi 23 millones de euros para regenerar arenales y apoyar a familias del gremio. Las mariscadoras que participan en tareas de recuperación de hecho reciben una compensación de hasta 700 euros al mes. ¿Tenemos datos? Sí. La plataforma Pesca de Galicia, que trabaja básicamente con datos de "primera venta" en las lonjas, muestra una caída sensible en bivalvos durante los primeros meses del año. Por ejemplo, si en abril de 2025 registró 238.544 kilos, en el mismo mes de este año fueron solo 147.730. Algo similar ocurre con los crustáceos. Esta misma semana Faro de Vigo revelaba que hasta mayor se han despachado en las lonjas 788 toneladas de moluscos tasadas en 9,7 millones, lo que se traduce en caídas del 29 y 26%, respectivamente, y el peor arranque de ejercicio en lo que va de siglo. Destaca sobre todo el ‘pinchazo’ de la almeja japónica, berberecho y almeja fina, con desplomes que rondan o incluso superan el 50%.  El balance económico para el sector se compensa, en parte, por el encarecimiento de ciertas especies, que ante un panorama de escasez han visto cómo su precio se disparaba en los canales al por mayor. Algo más que borrascas. Lo decíamos al principio del reportaje: el gran problema del sector es que no lidia con un único desafío. La climatología adversa de 2026 quizás no se lo ha puesto fácil a las mariscadoras gallegas, pero ese no es el único quebradero de cabeza del sector. En mayo las lonjas vieron cómo se activaba una veda para el pulpo fresco que se prolongará aún un mes más, hasta julio. Todo con el objetivo de recuperar una especie que también ha pasado por horas bajas en las rías de Galicia y se encuentra con una competencia creciente llegada de otras regiones. Si eso no fuera suficiente se le añade la "marea roja", que ha obligado a cerrar unas 3.400 bateas de mejillón, la presión que ejerce sobre los precios la mercancía llegada de otros países (los pescadores han llegado a devolver capturas al mar para evitar un desplome de la cotización) y cambios en los hábitos de consumo que no favorecen al pescado. Desde hace tiempo hay señales que muestran que cada vez consumimos menos género fresco en nuestras casas, lo que explica que en los últimos años hayan cerrado miles de pescaderías. Imágenes |Juantiagues (Flickr) y Pesca de Galicia En Xataka | España está dejando de comer pescado fresco para comprarlo en bandeja. No sabemos si es peor, pero sí que es mucho mas caro - La noticia Galicia afronta la mayor crisis del marisco en años: un verano durísimo marcado por el clima, las vedas y las toxinas fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .
Galicia afronta la mayor crisis del marisco en años: un verano durísimo marcado por el clima, las vedas y las toxinas

El tren de borrascas del arranque de año le ha complicado (aún más) las cosas a los mariscadores 

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Carlos Prego

Editor - Magnet

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A las puertas del verano cada vez más gente piensa en las rías de Galicia como un lugar en el que pasar unas semanitas de relax, entre playas, buena comida y un calor tolerable. Lo que resulta mucho más difícil (incluso desmoralizante) estos meses es pensar en las rías gallegas como despensas de marisco. Las cofradías que faenan en la zona se han encontrado con una tormenta perfecta que les ha complicado su labor y ha obligado a la Xunta a salir en su rescate.

Esa realidad ya se está notando en las lonjas.

¿Qué ha pasado? Que no corren buenos tiempos para las mariscadoras que se dedican a peinar las rías gallegas en busca de almeja o berberecho, igual que tampoco lo es para los pescadores que capturan pulpo fresco o las empresas que operan bateas de mejillones. Lo más curioso es que no se debe a un único factor, sino a una suma de condicionantes, un escenario desafiante para el gremio que El Confidencialresumía hace poco (con buen ojo) como el particular "Vía Crucis del marisqueo gallego". Toxinas, vedas y borrascas parecen haberse aliado para complicarle la vida al sector.

En XatakaDurante décadas nos hemos contado que el marisco no siente dolor al ser hervido. Nos equivocábamos gravemente

Echando la vista atrás. Para entender la situación que atraviesa el gremio hay que remontarse como mínimo unos cuantos años atrás, a 2023, cuando los cielos aguaron (literalmente) el negocio de los mariscadores. En 2023 el sector se encontró primero con una ola de calor fuera de lo común a la que siguió, ya en otoño, una sucesión de intensas precipitaciones que causaron estragos entre las poblaciones de bivalvos. En 2025 la cosa pareció mejorar, pero el panorama volvió a complicarse a comienzos de este año.

"El año pasado existían signos de recuperación con un importante stock precomercial que no pudo soportar el impacto del tren de ocho borrascas consecutivas que azotó nuestro litoral entre enero y febrero de este año", explican desde la Consellería do Mar de Galicia. 

La lógica es sencilla: llueve con fuerza, aumenta el caudal de los ríos, los embalses abren sus compuertas y toda esa masa de agua dulce acaba desembocando de golpe a las rías, afectando entre otras cuestiones a la salinidad del fondo marino y afectando a su fauna. Y eso impacta de forma catastrófica en la labor de quienes se dedican a recoger berberecho, almeja o navaja.

¿Tan grave es? Sí. Tanto por sus consecuencias en la fauna marina como por sus implicaciones a nivel económico y social. De hecho en 2023, ante un escenario similar, ya se advertía que la alta mortandad del marisco abocaba a miles de familias a una "situación muy angustiosa" y un "futuro incierto".

A modo de referencia, en marzo la bióloga Liliana Solís compartía con elDiario los resultados del primer muestreo realizado en los bancos de la ría de Muros y Noia tras las borrascas de inicio de 2026: en el caso del berberecho la mortalidad era del 89%, en el de la almeja japónica del 66%, en la almeja babosa del 96% y del 31% en la almeja fina.

Gráfico de "Pesca de Galicia" que muestra los registros de bivalvos en las lonjas. En azul se refleja la cantidad, en kilos. La línea dorada muestra la cotización, en €/kg.

"La peor crisis". Poco después, en abril, La Voz de Galiciahizo un repaso por los diferentes arenales de la comunidad que encabezaba con un titular elocuente: "Rías gallegas: chequeo una a una ante la peor crisis del marisqueo". Su análisis señalaba que las áreas más afectadas eran las de Arousa, Vigo y Muros-Noia, aunque el panorama tampoco era el demasiado alentador en las rías de Pontevedra o A Coruña.

La 'foto' tiene claroscuros (en Vigo y Baiona las capturas de almeja desde barca palió la bajada del marisqueo a pie), pero en general muestra un panorama complicado.

Tanto es así, que la Xunta ya ha movido ficha. Esta misma semana la consejera del Mar, Marta Villaverde, explicó en el Parlamento de Galicia las medidas desplegadas para "revertir los efectos de los temporales en los bancos marisqueros". Su "pieza central", defendió, es un plan de casi 23 millones de euros para regenerar arenales y apoyar a familias del gremio. Las mariscadoras que participan en tareas de recuperación de hecho reciben una compensación de hasta 700 euros al mes.

¿Tenemos datos? Sí. La plataforma Pesca de Galicia, que trabaja básicamente con datos de "primera venta" en las lonjas, muestra una caída sensible en bivalvos durante los primeros meses del año. Por ejemplo, si en abril de 2025 registró 238.544 kilos, en el mismo mes de este año fueron solo 147.730. Algo similar ocurre con los crustáceos.

Esta misma semana Faro de Vigorevelaba que hasta mayor se han despachado en las lonjas 788 toneladas de moluscos tasadas en 9,7 millones, lo que se traduce en caídas del 29 y 26%, respectivamente, y el peor arranque de ejercicio en lo que va de siglo. Destaca sobre todo el ‘pinchazo’ de la almeja japónica, berberecho y almeja fina, con desplomes que rondan o incluso superan el 50%. 

El balance económico para el sector se compensa, en parte, por el encarecimiento de ciertas especies, que ante un panorama de escasez han visto cómo su precio se disparaba en los canales al por mayor.

Algo más que borrascas. Lo decíamos al principio del reportaje: el gran problema del sector es que no lidia con un único desafío. La climatología adversa de 2026 quizás no se lo ha puesto fácil a las mariscadoras gallegas, pero ese no es el único quebradero de cabeza del sector.

En mayo las lonjas vieron cómo se activaba una veda para el pulpo fresco que se prolongará aún un mes más, hasta julio. Todo con el objetivo de recuperar una especie que también ha pasado por horas bajas en las rías de Galicia y se encuentra con una competencia creciente llegada de otras regiones.

Si eso no fuera suficiente se le añade la "marea roja", que ha obligado a cerrar unas 3.400 bateas de mejillón, la presión que ejerce sobre los precios la mercancía llegada de otros países (los pescadores han llegado a devolver capturas al mar para evitar un desplome de la cotización) y cambios en los hábitos de consumo que no favorecen al pescado. Desde hace tiempo hay señales que muestran que cada vez consumimos menos género fresco en nuestras casas, lo que explica que en los últimos años hayan cerrado miles de pescaderías.

Imágenes |Juantiagues (Flickr) y Pesca de Galicia

En Xataka | España está dejando de comer pescado fresco para comprarlo en bandeja. No sabemos si es peor, pero sí que es mucho mas caro

Fuente original: Leer en Xataka
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