Un joven mirando bebidas energéticas en un supermercado Europa Press
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Salud Galicia prohíbe desde mañana las bebidas energéticas a los menores: multas desde 200 eurosLa nueva normativa establece que los menores de 18 años no podrán consumir, transportar ni poseer bebidas energéticas, salvo en casos justificados por motivos laborales
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Lara Fontela Publicada 6 marzo 2026 17:11h Actualizada 6 marzo 2026 17:26hGalicia se convertirá mañana sábado, día 7 de marzo, en la primera comunidad autónoma de España en prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de edad. La medida entra en vigor con la nueva ley autonómica de prevención de conductas adictivas en menores, una normativa que también sancionará la posesión, el transporte o el consumo de bebidas por parte de menores.
Las bebidas energéticas triunfan entre los menores de A Coruña: "No son refrescos normales"El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, destacó este viernes que la norma supone "un paso adelante" en la protección de la salud de los jóvenes y sitúa a Galicia "a la vanguardia en Europa" en este tipo de regulación.
Multas desde 200 euros por llevar una bebida energética
La nueva normativa establece que los menores de 18 años no podrán consumir, transportar ni poseer bebidas energéticas, salvo en casos justificados por motivos laborales. Estas infracciones se consideran leves y pueden acarrear multas de entre 200 y 3.000 euros. Si se repiten en un periodo corto de tiempo, podrían pasar a calificarse como infracciones graves, con sanciones que pueden superar los 15.000 euros.
En la práctica, aunque la infracción se atribuye al menor, la responsabilidad suele recaer en los padres o tutores, al tratarse de personas menores de edad. Además, cualquier adulto que compre o facilite una bebida energética a un menor podrá enfrentarse a sanciones que parten de 3.000 euros.
Prohibida su venta en colegios, hospitales o espacios infantiles
La ley también restringe los lugares donde pueden venderse estos productos. Queda prohibida su comercialización en espacios destinados a menores o relacionados con ellos, como centros educativos, centros sanitarios, centros de acogida de menores, parques y centros de ocio infantil, recintos deportivos o de espectáculos dirigidos a menores.
En los establecimientos donde sí se permita su venta, las bebidas energéticas deberán estar separadas de los refrescos y los comercios estarán obligados a informar con carteles visibles de que su venta a menores está prohibida. Además, si no es evidente que el comprador es mayor de edad, el establecimiento deberá pedir el DNI para verificarlo.
Un consumo cada vez más extendido entre adolescentes
El endurecimiento de la normativa llega en un contexto en el que el consumo de bebidas energéticas entre jóvenes ha crecido en los últimos años. Un estudio realizado por la Revista Española de Salud Pública estima que el 73 % de los adolescentes de entre 16 y 17 años en España ha probado alguna vez una bebida energética, mientras que uno de cada cinco tiene un consumo regular.
En la mayoría de casos se consumen en reuniones con amigos o celebraciones, aunque también se utilizan para estudiar durante los exámenes o mejorar el rendimiento deportivo.
Ansiedad, insomnio y taquicardias en los más jóvenes
El médico adjunto de Urgencias del CHUAC, Bruno Pérez-Bello, advierte de los riesgos que estas bebidas pueden tener para los jóvenes. "Estamos notando un incremento de síntomas de ansiedad, insomnio o taquicardia en pacientes jóvenes, a partir de los 15 años", explica en conversación con este medio.
El especialista señala que el principal problema tiene que ver con el desarrollo cerebral. "El cerebro de un adolescente está en pleno desarrollo y es más permeable a conductas adictivas", afirma.
Según indica, muchas de estas bebidas se asocian a contextos como el deporte, el gaming o el rendimiento académico, pero su efecto real es discutible. "Lo de mejorar el rendimiento es muy relativo", añade.
El médico también alerta de que su consumo se ha normalizado entre los jóvenes por su fácil acceso y por el marketing que rodea a estos productos. "No todo lo legal es saludable. En este caso, un menor no necesita una bebida energética: necesita dormir bien", sentencia.
Una medida de salud pública
Pérez-Bello considera que la decisión de la Xunta es positiva desde el punto de vista sanitario. "Es una decisión de salud pública, y todo lo que sea proteger la salud sin intereses políticos o comerciales detrás es algo positivo", concluye.
Con la entrada en vigor de la norma, Galicia se convierte así en la primera comunidad autónoma española en limitar de forma estricta el acceso de los menores a las bebidas energéticas, una medida que podría marcar el camino para futuras regulaciones en otras regiones.