Fue precisamente bajo esa premisa que GEELY reunió a medios especializados en su concesionaria de Santa Fe, en Ciudad de México. WIRED en Español estuvo presente durante el encuentro, que comenzó con un brunch privado y continuó con una conferencia encabezada por Bryan Wu, director general de GEELY Auto México, y Mr. Yi Xinyu, presidente del Instituto de Investigación de Vehículos de GEELY Auto Group y vicepresidente ejecutivo de GEELY International Corporation.
Aunque el evento sirvió para compartir resultados de negocio y avances tecnológicos de los autos híbridos, también dejó claro algo más profundo: para GEELY, la competencia ya no gira únicamente en torno a fabricar automóviles. La nueva carrera consiste en desarrollar plataformas inteligentes capaces de integrar software, inteligencia artificial, electrificación y gestión avanzada de energía.
México, un mercado clave para el futuro de los autos híbridos
La compañía reportó que durante mayo de 2026 alcanzó 4,230 unidades vendidas en México, un crecimiento anual de 295%, consolidándose como la marca china con mayor volumen de ventas en ese periodo. Sin embargo, para Wu, el objetivo va más allá de las cifras.
inteligencia artificial. Lo anterior refleja una tendencia que se observa en prácticamente todos los fabricantes globales. El vehículo está evolucionando de una máquina mecánica a una plataforma computacional capaz de procesar grandes volúmenes de datos en tiempo real.Durante la conferencia, GEELY destacó sus inversiones en supercomputación, desarrollo de modelos de inteligencia artificial y sistemas avanzados de asistencia a la conducción.
La empresa aseguró contar con más de 8.5 millones de vehículos equipados con tecnologías de conducción inteligente y una base de datos construida a partir de miles de millones de kilómetros recorridos en condiciones reales.
Más allá de las cifras, el mensaje fue que el software está comenzando a ser tan importante como el motor.
Para las automotrices, el futuro no dependerá únicamente de fabricar mejores vehículos, sino de construir ecosistemas tecnológicos completos.