Jornada 38
Girona y Mallorca descienden a SegundaLos catalanes empataron ante el Elche (1-1) mientras que los baleares ganaron al Oviedo (3-0) pero el 'gol average' les condenó
Regala esta noticia Añádenos en Google Michel, técnico del Girona, con gesto serio. (Efe) 23/05/2026 a las 23:02h.El Mallorca y el Girona ya son equipos de Segunda división. Los dos descendieron este sábado después de una temporada de derrumbe lento y tras ... una jornada en la que en ningún momento salieron de los dos puestos que les condenaban al infierno. El Girona era el que más fácil lo tenía. Solo necesitaba ganar al Elche para seguir en Primera, pero no fue capaz.
En esta final por la permanencia, el derrotado -aunque empató- fue el Girona, el equipo local -como en las seis veces que ha habido una final por el descenso entre dos equipos en los últimos 50 años-. El conjunto catalán no se derrumba únicamente una categoría; se derrumba un relato. Hace apenas una temporada, Montilivi celebraba noches europeas y admiraba un fútbol alegre, atrevido, capaz de desafiar la lógica económica de la Liga. El Girona era el club simpático que jugaba sin complejos contra gigantes, el laboratorio exitoso de una gestión moderna, el ejemplo que todos citaban. Ahora desciende después de meses de confusión táctica, ventas mal digeridas y una sensación persistente de agotamiento.
Mallorca, casi imposible
Más difícil lo tenía el Mallorca para mantener la categoría y se quedó cerca. Necesitaba ganar al Oviedo -ya descendido- y que perdieran Elche y Osasuna, y puntuara el Levante. Una carambola casi imposible. Y no se cumplió a pesar de que ellos sí hicieron sus deberes y ganaron gracias a los goles de Pablo Torre, Morlanes y Muriqi. La victoria terminó siendo una condena burocrática, fría, casi administrativa. Y cruel, porque un triple empate a 42 puntos entre Mallorca, Osasuna y Levante condenaba a los isleños. El único de los tres que ganó su partido acabó en Segunda. Cuando el árbitro señaló el final, los jugadores quedaron dispersos sobre el césped, inmóviles, mirando a ninguna parte. El descenso ya llevaba días instalado en el ambiente; lo único que faltaba era la confirmación matemática.
El golpe resulta especialmente duro porque el Mallorca había conseguido algo muy valioso en los últimos años: parecer un club estable en medio del caos estructural del fútbol español. La final de Copa de 2024, la consolidación institucional y una plantilla competitiva habían alimentado la sensación de que el equipo había dejado atrás definitivamente el miedo a bajar. La destitución de Jagoba Arrasate, cuya relación con la plantilla se había deteriorado, no ayudó. Tampoco tener a un delantero, Muriqi, que le compitió hasta el último día el Pichichi a Mbappé con sus 23 goles ligueros.
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