(i-d) El ministro de Hacienda, Arcadi España, y el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, a 28 de abril de 2026, en Madrid (España)
Macroeconomía Golpe a la economía: Cuerpo mantiene el PIB en el 2,2% pero la inflación subirá al 3,1% tras el peor dato de empleo en 13 añosEl Ejecutivo avisa de que podría modificar sus pronósticos económicos en "unas semanas".
Más información: El empleo se desploma en 170.300 personas en el primer trimestre y eleva el paro al 10,8% en pleno freno económico.
Eduardo Ortega SocorroFernando Pastor Publicada 28 abril 2026 13:18h Actualizada 28 abril 2026 13:26h Las clavesLas claves Generado con IA
La guerra en Irán ha obligado al Gobierno a revisar sus previsiones económicas. Aunque Carlos Cuerpo mantiene el pronóstico de que el PIB crecerá un 2,2% este 2026, eleva su vaticinio de precios. El Gobierno aumenta su previsión de inflación del 2,1% previsto al 3,1%. Un buen golpe para la economía y para el poder adquisitivo de los hogares españoles.
Pese a ello, Carlos Cuerpo, que este martes ha presentado una revisión de las previsiones económicas del Ejecutivo, considera que el déficit público bajará este año al 1,6% del PIB (el pronóstico anterior era del 2,1%) y que la deuda pública acabará por debajo del 100% del PIB.
Sin embargo, el vicepresidente primero y ministro de Economía, que ha abordado estas cuestiones tras el Consejo de Ministros de este martes, ha matizado que el Gobierno podría cambiar la previsión de PIB "en unas semanas" cuando haya "más certidumbre" sobre los efectos de la guerra en Irán en la economía española.
La revisión que ha hecho el Gobierno coincide con uno de los peores datos de empleo en la Encuesta de Población Activa (EPA) en más de una década, a excepción del año del Covid. Entre enero y marzo se perdieron 170.300 puestos de trabajo.
Es el primer síntoma grave de la desaceleración que se está produciendo en la economía española, que ya había sido advertido por los servicios de estudios de entidades como el Banco de España, Funcas, BBVA Research o la AIReF.
Aunque todavía se aguante el techo de medio millón de empleos creados en los últimos doce meses, la previsión es que este año esa cifra se reduzca en más de un 25% y se quede en apenas la mitad en 2027.
Todo ello vaticinado antes de que surgiera el conflicto bélico de Oriente Medio, de forma que puede ser susceptible de revisión hacia un escenario más severo, con tasas de inflación que se vayan incluso por encima del 4% y el déficit en torno al 2,6%
Todos los expertos han advertido que esa asfixia a la que se puede ver sometida la economía española si persiste hasta después de verano la tensión en Irán y los precios del petróleo y el gas siguen al alza. Ese deterioro va a tener también su reflejo en la inversión y el empleo.
Es muy significativo el aumento de la tasa de paro hasta el 10,38%, después de un último trimestre de 2025 en el que se recortó por debajo del 10% ante el descenso de la población activa.
Pero desde el lado sindical ya se ha alertado de que ese proceso se ha dado la vuelta, con un comportamiento muy preocupante a futuro: la población activa creció en 61.200 personas entre enero y marzo, pero el paro se disparó en 231.500, casi cuatro veces más.
Esa diferencia indica que el paro no ha subido por nuevas incorporaciones al mercado de trabajo o la llegada masiva de inmigrantes. Se ha producido, sobre todo, por un freno en la actividad, centrado en el sector servicios y que marca un punto de inflexión muy preocupante a partir de ahora.
La otra cara de la regularización: más PIB y recaudación fiscal pero más paro y más presión a los servicios públicosDe hecho, hace un año se mantenía un recorte anual (en doce meses) del desempleo en 188.000 personas. A finales de diciembre pasado (siempre con datos EPA), eran apenas 118.000. Y en el dato de este martes se han quedado en poco más de 80.000, cien mil menos que hace un año.
A partir de ahora y a pesar de las previsiones más optimistas, va a ser muy difícil bajar de ese 10% de tasa de paro en España. Eso supone que la promesa de llegar al pleno empleo realizada por Sánchez al inicio de la legislatura va a ser difícil de cumplir, incluso elevando ese nivel al 8% de la población activa.
En el cómputo de los tres meses de actividad de la encuesta de la EPA, la industria, construcción y agricultura salen bien parados y compensan el desplome de comercio y hostelería. Pero en lo que al desempleo se refiere, solo la construcción, avalada por el mercado de la vivienda, se salvó de la quema.
Ahora llegan los meses de primavera y verano, dos trimestres en los que el turismo y los servicios recuperarán en gran parte la pérdida de puestos del mercado laboral. Pero ya el año pasado se advirtió que hay cierta saturación en ese ámbito como para compensar más caídas.