En el nonagésimo aniversario de su asesinato, la Diputación subraya la permanencia de su voz y la necesidad de proteger su legado
Regala esta noticia Añádenos en Google Las autoridades presentes en el acto institucional de recuerdo de García Lorca. (D.G.)José Antonio Muñoz
Granada
18/08/2026 a las 09:05h.Cómo pasa el tiempo. Noventa años ya de aquella noche de luna creciente que paró de crecer. Nueve décadas del inicio de una contienda fratricida ... que hizo añicos un país. La sinrazón, aquella que tanto odiaba Federico García Lorca, impuesta sobre el raciocinio. La guerra, que ayer y hoy sigue siendo uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis. A lomos de la verdad galopó el caballo grande del fuenterino en aquella vida prematuramente cortada. Y una vez más, el lugar donde ocurrió la tragedia, entre Víznar y Alfacar, fue el escenario en que tuvieron lugar los actos que cada año organiza la Diputación Provincial de Granada para recordar al poeta y a todas las víctimas de aquel despropósito que aún hoy sigue marcando nuestra existencia.
Tras el primer acto protocolario, en el escenario preparado en el parque, tomó la palabra la alcaldesa de Alfacar, Fátima Gómez, quien recordó que el lugar de la celebración es algo muy especial, por el quién y por el dónde. «Seguimos buscando la verdad, justicia y memoria. Agradezco a todas las personas que han venido a apoyar a nuestro pueblo, a los municipios lorquianos, en el deseo de que sigamos reivindicando la memoria de un poeta universal, del que aún nos queda tanto por conocer y que sigue vivo en el corazón de todos nosotros».
A continuación, el presidente de la institución provincial, Francis Rodríguez, tomó la palabra para agradecer, en primer lugar, la nutrida presencia de responsables públicos que quisieron sumarse al acto. «Estamos aquí para rendir tributo a un Federico vivo, cuya voz, talento y maestría nadie pudo apagar. Federico es y sigue siendo un puente de libertad entre Granada y el mundo; es nuestra bandera y nuestro orgullo. Un creador único que merece este y todo tipo de reconocimiento y recuerdo», aseguró Rodríguez.
Del mismo modo, reivindicó su legado al decir que su voz «está viva en cada verso y continúa despertando emociones como fuente inagotable de inspiración para las actuales y futuras generaciones. Lo que aquí ocurrió hace 90 años nunca debió producirse. Hoy, en su memoria, lo recordamos a él y a todos los que fueron asesinados».
Reivindicación de unidad
En un momento en que la tragedia ha reabierto antiguas heridas que comprometen la reconciliación del país, el presidente dijo que el lugar donde se celebró el tributo al poeta y al resto de las víctimas de la contienda «debe unirnos, no separarnos. Esa unidad es el mejor homenaje que podemos rendirle, condenando la división y el odio, y celebrando la vida y la convivencia».
A continuación, Rodríguez relató algunas de las acciones emprendidas por su equipo de gobierno para preservar la huella que García Lorca dejó en la provincia. Reconoció específicamente el trabajo de Juan Castilla Brazales al frente del Patronato Federico García Lorca, y afirmó que se sigue acercando a los más jóvenes a la Casa Natal del poeta para que conozcan y se emocionen con su genialidad. Por otro lado, destacó la ampliación del legado «con la incorporación al archivo lorquiano del valioso fondo de Juan de Loxa, que consta de cerca de 10.000 documentos y materiales de gran valor histórico, literario y cultural. Este trabajo de protección y ampliación del archivo es parte de nuestra seña de identidad; una fuente de conocimiento para sentir a Lorca en primera persona».
Para terminar, recordó que Lorca «vive más que nunca en la cultura de nuestra provincia. En cada palabra y en cada nota que esta noche escuchamos con Alba Molina y Víctor Franco a la guitarra, como broche de oro a este día. Nos volveremos a ver aquí en este parque recordándolo a él y a todas las víctimas, porque la defensa del arte, de la cultura, de la libertad y la palabra nunca nadie podrá jamás apagarla».
Alba Molina y Víctor Franco, durante su actuación. (J. A. M.)Alba Molina, invitada sonora entre el flamenco y la poesía
La trayectoria musical de Alba Molina, quien siempre será la hija de la pareja de artistas formada por Lole y Manuel, quienes dejaron una huella imborrable en la música andaluza, nació prácticamente con el siglo. Lejos está aquel 1998 en que se asomó tímidamente, con cara de niña entonces, a las listas de éxitos con 'Despasito'. A este disco de debut siguieron otros como el homónimo de 2001, donde se subió a la ola de la fusión entre el flamenco y el pop. Luego llegó el pelotazo comercial que supuso el debut del trío Las Niñas, aquel 'Ojú' que, en muchos aspectos, fue precursor de las músicas urbanas hoy tan en boga. El tiempo pasó y a Alba Molina le cambió no solo la cara de niña, sino la voz, que se hizo más profunda. Tras la desaparición de las niñas, diversos álbumes de estudio como 'Tucara' (2009); 'Canta a Lole y Manuel (2016), tributo discográfico a sus padres; 'Caminando con Manuel' (2017), en colaboración con el guitarrista Joselito Acedo; 'Para Lole y Manuel (En Directo) '(2019), grabación en vivo celebrando el legado familiar; 'El Beso' (2020), enfocado en sonidos de raíz flamenca y contemporánea, y 'Nuevo Día' (2023), el cual le abrió nuevas puertas, precedieron al recopilatorio '25 años', donde agrupó sus éxitos.
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