Los vinos moscatel, los quesos de cabra payoya y el pan moreno conviven con bares de tapas, ventas, chiringuitos y algunos de los restaurantes más exclusivos de la Costa del Sol
Regala esta noticia Añádenos en Google Chiringuito Dieguichi.Málaga
21/08/2026 a las 23:33h.Casares y Manilva ocupan el extremo más occidental de la Costa del Sol. Son dos municipios colindantes que comparten mucho más que una frontera: ambos ... se extienden desde zonas de interior hasta el Mediterráneo y permiten pasar, en apenas unos kilómetros, de los viñedos y las sierras a las playas y los chiringuitos.
Este recorrido permite comprar productos directamente en bodegas, queserías y panaderías, pero también sentarse a comer en bares de tapas, ventas de carretera, restaurantes de alta cocina o terrazas situadas prácticamente sobre la arena.
Qué comprar en Manilva
En Manilva, el verano también se reconoce por los racimos de uva moscatel que aparecen a la venta en las calles y en las carreteras de acceso al pueblo. Desde finales de julio y durante buena parte del periodo de vendimia, es habitual que vecinos y agricultores ofrezcan directamente esta fruta recién recogida.
Es una imagen sencilla, pero estrechamente relacionada con el paisaje agrícola de un municipio que, aunque mira al Mediterráneo, conserva buena parte de sus raíces unos kilómetros tierra adentro. Comprar algunos racimos durante estas semanas es una de las formas más directas de acercarse a la tradición vitivinícola local.
La personalidad gastronómica de Manilva está marcada por sus viñas. A pesar de la importante reducción sufrida por este cultivo durante las últimas décadas, el municipio vive un llamativo resurgir de sus vinos.
La moscatel de Alejandría, los suelos de albariza y la cercanía del Mediterráneo conforman una combinación muy particular. La humedad y la influencia de la brisa marina contribuyen a que sus blancos secos tengan una marcada mineralidad y un inesperado matiz salino.
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