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Guerra de bloques en Portugal

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El socialista Seguro aspira a reunir el voto de todos los demócratas en la segunda vuelta de las presidenciales ante el ultra Ventura, que quiere aglutinar a la derecha

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Seguro y Ventura se jugarán la presidencia de Portugal el próximo 8 de febrero. EFE Guerra de bloques en Portugal

El socialista Seguro aspira a reunir el voto de todos los demócratas en la segunda vuelta de las presidenciales ante el ultra Ventura, que quiere aglutinar a la derecha

Alin Blanco

Lunes, 19 de enero 2026, 21:17

... más votado con el 31% de los sufragios, y otro liderado por el ultraconservador André Ventura, con el 23,5%. Los dos buscarán la victoria el 8 de febrero en la segunda ronda de estos comicios. Seguro aspira a reunir el apoyo de todos los demócratas, más allá de los socialistas, ante el auge de la extrema derecha. Y Ventura tratará de dar una imagen más moderada para atraer todos los votos conservadores.

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Seguro dejó claro tras la jornada electoral que su propuesta es una candidatura «independiente», en la que tienen cabida «todos los demócratas, progresistas y humanistas». De este modo, apela a un amalgama de ideologías más amplia. Una táctica similar utiliza Ventura, que se ha autoproclamado como el «líder» de la derecha portuguesa.

«Esta no es una candidatura partidaria y nunca lo será», ha sentenciado Seguro durante la noche electoral, en la que ha cumplido la previsión de ser el candidato más votado. En su discurso tras el escrutinio, ha reiterado el carácter no partidista de su proyecto. «Soy libre, vivo sin ataduras y así actuaré como presidente de la República», ha asegurado a sus simpatizantes. «He vuelto para unir a los portugueses», ha subrayado en referencia a las elecciones primarias de 2014 que perdió frente a António Costa (quien posteriormente fue primer ministro y presidente del Consejo Europeo).

Seguro regresa ahora a la primera línea de la política y promete que «jamás» enfrentaría a una parte del país con otra, sino que sería «el presidente de todos». «No hay portugueses buenos, ni malos, ni de primera ni de segunda. Todos somos Portugal», ha argumentado en clara referencia a la retórica de división de Ventura, característica de la extrema derecha. El socialista tiende así la mano a liberales y conservadores de cara a la segunda vuelta dentro de tres semanas. Las fuerzas situadas a la izquierda del Partido Socialista manifestaron su apoyo al poco de conocerse los resultados, aunque han sido pocos los líderes políticos que se han pronunciado hasta la fecha.

«Derrota» de Montenegro

Por su parte, Ventura ha destacado que los portugueses depositaron en él la confianza para «liderar el espacio no socialista», en un intento por reunificar a una derecha dividida. «En un momento de tanta fragmentación, hemos conseguido demostrar que pudimos derrotar al candidato del Gobierno», ha celebrado aludiendo al socialdemócrata Luís Marques Mendes (de la formación del primer ministro, Luís Montenegro), que fue quinto en las urnas con un 11%.

En cuanto al resto de aspirantes que cayeron en la primera vuelta, el liberal João Cotrim de Figueiredo se quedó con el 16% de los votos. Tras asumir su «derrota personal», arremetió contra Montenegro, al considerar que había subordinado los intereses del país a los de su formación, el Partido Social Demócrata (PSD), con la candidatura de Mendes. Ha lamentado que los portugueses deberán elegir ahora entre «pésimas opciones».

«Es probable que tengamos un presidente de la República del Partido Socialista. Esto se deberá exclusivamente a un error estratégico de la dirección del PSD», ha creiticado. Aunque algunos dirigentes de Iniciativa Liberal adelantaron que votarían por Seguro, el candidato prefirió no pronunciarse, al igual que han hecho los otros dos aspirantes conservadores, Marques Mendes y el ex militar Henrique Gouveia e Melo, cuyo 12,1% de los votos podría resultar clave en la cita del 8 de febrero.

Marques Mendes, uno de los grandes derrotados de los comicios, no esperó siquiera al cierre definitivo del escrutinio para asumir toda la responsabilidad del fracaso electoral y eximir de cualquier culpa al PSD, que no atraviesa su mejor etapa desde que ganó las elecciones de 2024, en medio de una grave crisis de vivienda y problemas en la sanidad pública.

El Gobierno no se pronuncia

Aunque algunas figuras políticas de la derecha ya han adelantado que pedirán el voto para Seguro, el primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, ha informado que el PSD no apoyará a ninguno de los candidatos. «El PSD no va a participar en la campaña electoral. No vamos a emitir ninguna indicación y tampoco se supone que debamos hacerlo», afirmó Montenegro, si bien lamentó que la «división» dentro del «espacio político» del PSD hubiera reducido las opciones de Marques Mendes. «Los portugueses nos eligieron para gobernar y eso haremos», ha concluído el jefe del Ejecutivo portugués, que ha deseado un debate «elevado» durante las tres semanas de campaña y una nueva alta participación (cifra récord de once millones de votantes).

Las elecciones llevadas a cabo este domingo en el país vecino han producido unos resultados históricos. Por primera vez desde 1986 los portugueses deberán acudir a las urnas en una segunda vuelta. Ninguno de los 11 candidatos que se presentaron logró reunir el suficiente apoyo de los 11 millones de personas que depositaron su voto en los colegios electorales. El socialista António Seguro fue el aspirante más votado (31,5%) para llegar al Palacio de Belém. De cerca, pero con una ideología totalmente contraria, le ha seguido el ultraderechista André Ventura (23,5%). Ahora ambos deberán enfrentarse a una última vuelta que se celebrará el próximo 8 de febrero. Una cita a la que Seguro llega como favorito gracias al respaldo del resto de partidos de izquierda que no han conseguido que su candidato cogiera suficiente fuerza en esta primera votación.

Iniciativa Liberal, con João Cotrim de Figueiredo a la cabeza, fue la tercera opción más votada (16%); el candidato independiente y ex militar, Henrique Gouveia e Melo, aseguró el 12,3% de las papeletas; Luís Marques Mendes, del Partido Social Demócrata del actual presidente Marcelo Rebelo de Sousa, era el favorito en los últimos sondeos realizados a finales de año, sin embargo, solo se hizo con el 11,3% del apoyo. Los expertos vaticinan que todos ellos apoyarán a Seguro y dirijan el voto de su electorado hacia él como el representante más afín a su ideología.

El PS llegaría con holgura

De esta forma, y con un cordón sanitario para evitar que la ultraderecha lidere el país, los sondeos indican que en la última vuelta Seguro recogería entre un 49% y un 66% del apoyo. De esta forma y si nada cambiase en estas tres semanas, el PS llegaría con holgura al Gobierno portugués el próximo febrero.

Varias figuras políticas han mostrado ya su apoyo al candidato del Partido Socialista (PS). Representantes del Partido Socialdemócrata (PSD), actualmente en el gobierno y que se ha hecho con el 11,3% de los votos, como José Eduardo Martins, exsecretario de Estado del PSD y partidario de Luís Marques Mendes, es imposible conciliar el voto a André Ventura con «el respeto a la Constitución, la defensa de la democracia liberal, la dignidad de la persona humana como valor central del orden político y el reconocimiento del Estado de bienestar como pilar esencial de una democracia sana».

A pesar de los resultados positivos para los socialistas, Seguro obtuvo casi diez puntos porcentuales más que el PS en mayo del año pasado, la victoria es agridulce. El partido de extrema derecha Chega ha conquistado una cuota histórica. En las elecciones legislativas de mayo consiguió el 22,8% de los votos, una cifra récord que ahora aumenta hasta el 23,5%. Aunque los comicios presidenciales tienen una importancia relativamente menor, Chega ya cuenta con 60 de los 230 escaños del Parlamento –el 25%–, y si los sondeos indican que si se llevara a cabo una nueva votación sería probable un repunte de la formación extremista.

En 2019, el 1%

En poco más de un lustro se ha disparado la popularidad de la formación hermanada con Vox. En 2019 apenas llegaba al 1% del apoyo y en las elecciones presidenciales de 2021 aumentó exponencialmente hasta alzarse con el 12%. Su último avance de este calibre, hasta este domingo, fueron los 12 escaños que consiguieron en los comicios de 2024.

No obstante, el socialista António Seguro tiñó el mapa de Portugal de rojo, ya que logró ser el candidato más votado en 223 de los 308 municipios portugueses, incluidas las principales ciudades del país. En Lisboa y Oporto se impuso con más del 30% de los votos, más del doble de su rival ultraderechista.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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