Martes, 7 de abril 2026, 02:00
... pueblo estadounidense le gustaría vernos regresar a casa», reconoce, en pública admisión de que los efectos de cinco semanas de aventura junto a Benjamín Netanyahu derrumban su popularidad y amenazan a los republicanos en las elecciones de noviembre. El conflicto elude la salida fácil tan del gusto del inquilino de la Casa Blanca. Teherán se niega a considerar la vía de un alto el fuego sin garantías contra futuros ataques, que Washington ni quiere ni puede ofrecer. Si EE UU optara por una solución negociada, habría de ceder ante alguna de las exigencias iraníes, en especial en su gran baza que sigue siendo el control del estrecho de Ormuz. La alternativa, a partir del ultimátum que vence la próxima madrugada, pasa por enfangarse en una campaña militar más amplia y larga, por 'volarlo todo', y elevar el coste de la confrontación para el país, los civiles iraníes y el conjunto del mundo. Sin un plan para la desestabilización que traería un régimen expuesto a la indignación popular y al revanchismo de sus vecinos en caso de derrota.Límite de sesiones alcanzadas
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