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Hallan una fosa común de la Guerra Civil en el cementerio de Arriate con al menos tres cuerpos

Hallan una fosa común de la Guerra Civil en el cementerio de Arriate con al menos tres cuerpos
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Dos de los restos aparecen boca abajo y uno presenta signos de muerte violenta; los investigadores calculan que el enterramiento puede reunir entre cinco y diez víctimas
Hallan una fosa común de la Guerra Civil en el cementerio de Arriate con al menos tres cuerpos

Dos de los restos aparecen boca abajo y uno presenta signos de muerte violenta; los investigadores calculan que el enterramiento puede reunir entre cinco y diez víctimas

Regala esta noticia Añádenos en Google Trabajos de excavación y localización de la fosa común en el cementerio municipal de Arriate. (SUR)

Julio J. Portabales

Arriate

23/07/2026 a las 18:41h.

Bajo una zona hormigonada del cementerio municipal de Arriate han aparecido los primeros restos de una fosa común vinculada, con casi total seguridad, a la ... represión ejercida durante la Guerra Civil. El equipo arqueológico ha localizado al menos tres cuerpos, dos de ellos colocados boca abajo, además de signos de muerte violenta en uno de los cráneos y distintos elementos materiales que sitúan el enterramiento en el contexto de la represión franquista.

Hasta ahora existían documentos históricos y testimonios transmitidos durante décadas, pero no se conocía con precisión el punto del cementerio en el que podían encontrarse los cuerpos. La hipótesis inicial situaba la fosa alrededor del jardín del memorial, donde los arqueólogos practicaron cuatro sondeos sin obtener resultados relacionados con el enterramiento investigado.

La colaboración vecinal terminó por cambiar el rumbo de la búsqueda. Dos testimonios recibidos después del comienzo de las excavaciones señalaron una zona situada al suroeste del recinto, muy próxima al lugar analizado inicialmente, aunque ya dentro de una superficie cubierta de hormigón. El equipo abrió allí varios puntos de comprobación hasta encontrar los restos en el denominado sondeo número siete.

«Hemos dado con evidencias bastante importantes de que la fosa común de los represaliados de la Guerra Civil está en el cementerio municipal», anunció el alcalde, Francisco Javier Anet Rueda, acompañado por el teniente de alcalde y concejal de Cultura, Rafael Carlos Melgar Hidalgo y los técnicos encargados de esta intervención

«Dos están claramente boca abajo y uno de los cráneos presenta evidencias de muerte violenta»

Jesús Román

Arqueólogo

El arqueólogo responsable de la intervención, Jesús Román explicó que, por el momento, se ha comprobado la presencia de un enterramiento con un mínimo de tres cuerpos. «Dos están claramente boca abajo y uno de los cráneos presenta evidencias de muerte violenta», detalló. A ello se suman objetos y características del depósito que apuntan a una fosa relacionada con la violencia política de la época.

Dos posibles grupos de víctimas

La investigación documental desarrollada antes de abrir el terreno había identificado a un grupo de cinco represaliados entre septiembre y finales de 1936. Los testimonios recopilados durante los últimos días apuntan ahora a la posibilidad de que exista un segundo grupo, compuesto por entre tres y cinco personas y relacionado con hechos ocurridos en febrero o marzo de 1937.

Con estos datos, el coordinador del proyecto, Ángel Medina estima que la fosa podría albergar entre cinco y diez víctimas, aunque advierte de que la cifra solo podrá concretarse cuando se delimite por completo el enterramiento y se extraigan todos los restos. Tampoco puede descartarse que la intervención aporte información sobre otras personas no recogidas inicialmente en los archivos.

5-10

víctimas se estiman

Aunque advierte de que la cifra solo podrá concretarse cuando se delimite por completo el enterramiento

Durante los próximos días, los arqueólogos ampliarán la excavación para determinar las dimensiones y la disposición de la fosa. Después comenzará la exhumación individualizada de los cuerpos, seguida de un estudio antropológico que buscará establecer datos como el sexo, la edad aproximada, las lesiones sufridas y las circunstancias de la muerte.

La investigación incorporará también la toma de muestras genéticas. Para ello, el Ayuntamiento y los responsables del proyecto convocarán a familiares de personas desaparecidas o represaliadas que puedan guardar relación con el enterramiento. La comparación entre el ADN de los restos y el de sus descendientes será la principal vía para intentar devolverles una identidad.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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