En la era del scroll infinito, el algoritmo de TikTok parece haber encontrado la pócima de la eterna juventud en formato de 250 mililitros. Un día es el agua con limón, otro el vinagre de manzana y, más recientemente, los beet shots o chupitos de remolacha. Bajo etiquetas como #detox o #guthealth, influencers con millones de seguidores prometen "limpiar" el organismo, aplanar el vientre y acelerar el metabolismo con un simple gesto matinal.
Sin embargo, detrás de la estética cuidada y la jerga pseudocientífica, la medicina es contundente: tu cuerpo no es una habitación que necesite un "zafarrancho de limpieza" de tres días, sino un sistema complejo que ya sabe cuidarse solo si no le estorbamos.
La viralización del engaño. Detrás de la fascinación por las curas milagrosas opera una industria multimillonaria que capitaliza la vulnerabilidad del consumidor tras los excesos, según un reportaje The Washington Post. Sin embargo, el fenómeno trasciende el marketing convencional para instalarse en las redes sociales con datos alarmantes: un análisis de la revista Eating Behaviors sobre contenido en TikTok reveló que el 97% de los vídeos que promocionan suplementos y productos dietéticos carecen de cualquier base científica.
"Microbiota". Esta brecha entre la popularidad digital y la evidencia médica evidencia un problema de salud pública donde la desinformación se monetiza a gran escala. Según este mismo estudio, el 93,6% de los creadores de contenido no mencionan sus credenciales, y la inmensa mayoría de las promociones (95,7%) ni siquiera aclaran si están patrocinadas por marcas. Estamos, literalmente, confiando nuestra salud metabólica a desconocidos que utilizan términos como "microbiota" o "inflamación de bajo grado" para construir una ilusión de rigor que vende mucho más que la aburrida realidad de comer verdura entera.
En Xataka
Resulta que un experto en longevidad ha dicho algo con sentido. Y el motivo son los zumos
El mito del "detox". ¿Por qué nos sentimos "mejor" después de un programa de jugos? Según explican expertos, no es por las propiedades místicas del apio o la cayena, sino porque hemos dejado de consumir ultraprocesados, azúcares añadidos y alcohol por unos días. Sin embargo, el concepto de "desintoxicar" el cuerpo mediante líquidos es, biológicamente, un sinsentido.
La Dra. Tinsay Woreta sostiene que el cuerpo humano opera con un sistema de filtración natural altamente eficiente, donde pulmones, intestinos y riñones eliminan toxinas y patógenos de forma constante. En sintonía, Clínica Mayo subraya la falta de evidencia científica sobre la supuesta acumulación de residuos que requieran "lavados" externos; por el contrario, la institución advierte que las limpiezas extremas, como las de colon, suponen un peligro innecesario que puede derivar en deshidratación, infecciones o incluso perforaciones rectales.
Lo que la ciencia dice (y TikTok calla). Lejos de ser inocuas, estas dietas pueden ser contraproducentes. Según un estudio de la Universidad Northwestern, eliminar la fibra para consumir solo jugos —incluso por solo tres días— altera drásticamente el microbioma oral y fecal, aumentando las bacterias relacionadas con la inflamación y el deterioro cognitivo. La fibra es el alimento de las bacterias "buenas" que producen compuestos antiinflamatorios; sin ella, las bacterias amantes del azúcar se multiplican.
Incluso el "rey" de los remedios caseros, el vinagre de manzana, ha caído de su pedestal. El famoso estudio que avalaba sus beneficios para perder peso fue retractado por inconsistencias en los datos y errores estadísticos. La realidad es que tomarlo en ayunas puede irritar el esófago y dañar permanentemente el esmalte de los dientes.
¿Cuál es la alternativa real? Si el objetivo es la longevidad y la salud hepática, la ciencia propone sustituir el "chupito" por hábitos sostenibles:
La fruta se come, no se bebe: El experto en longevidad Peter Diamandis un consejo vital: si te gustan las naranjas, cómetelas enteras. Al hacer zumo, destruyes la fibra, lo que empeora la saciedad y dispara la absorción de azúcar.Mira al Norte: Mientras nos obsesionamos con suplementos, la "nueva dieta nórdica" está ganando la batalla al Mediterráneo en algunos estudios. Este patrón (basado en aceite de canola, cereales integrales como el centeno y frutos del bosque) reduce el riesgo de hígado graso en un asombroso 58%.Fuerza frente a la fragilidad: Caminar es excelente para el corazón, pero para envejecer con autonomía, el cuerpo necesita pesas o bandas elásticas. El ejercicio de fuerza es la única forma de frenar la sarcopenia (pérdida de músculo) y liberar mioquinas, unas proteínas que protegen el cerebro contra el Alzhéimer.Cuidado con el Protein Chic: La moda de añadir proteína a todo (cafés, yogures, barritas) es a menudo un gasto innecesario. El Dr. Stuart Phillips señala que el exceso de proteína no construye músculo por sí solo —eso lo hace el entrenamiento— y puede sobrecargar innecesariamente los riñones y el hígado.
La salud no tiene atajos. En resumen, la ciencia sugiere que la mejor "limpieza" es la que no se hace de forma intermitente. Como concluyen los expertos consultados por The Washington Post, un régimen de jugos de una semana no puede deshacer el daño de un estilo de vida sedentario o una mala alimentación habitual.
La próxima vez que veas un vídeo con un líquido magenta prometiendo milagros, recuerda: tu hígado ya está trabajando a pleno rendimiento mientras duermes. Lo que de verdad necesita no es un zumo de moda, sino que le des tres días de descanso semanal de alcohol, una dieta rica en fibra y, quizás, que dejes de buscar en el móvil lo que solo se encuentra en el mercado y en el gimnasio.
Imagen | Freepik
Xataka | Llevamos décadas obsesionados con la dieta mediterránea. Resulta que los nórdicos tenían una solución mucho mejor
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La noticia
Hay gente obsesionada con hacer un "detox" post-navideño a base de zumos. Tu cuerpo tiene algo que decir al respecto
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alba Otero
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Hay gente obsesionada con hacer un "detox" post-navideño a base de zumos. Tu cuerpo tiene algo que decir al respecto
Tres días de zumos bastan para arruinar tu microbioma: el aviso de la ciencia contra las dietas líquidas
Confiamos nuestra salud a desconocidos: el peligro de los influencers que usan jerga médica para venderte el último "chupito" de moda
En la era del scroll infinito, el algoritmo de TikTok parece haber encontrado la pócima de la eterna juventud en formato de 250 mililitros. Un día es el agua con limón, otro el vinagre de manzana y, más recientemente, los beetshots o chupitos de remolacha. Bajo etiquetas como #detox o #guthealth, influencers con millones de seguidores prometen "limpiar" el organismo, aplanar el vientre y acelerar el metabolismo con un simple gesto matinal.
Sin embargo, detrás de la estética cuidada y la jerga pseudocientífica, la medicina es contundente: tu cuerpo no es una habitación que necesite un "zafarrancho de limpieza" de tres días, sino un sistema complejo que ya sabe cuidarse solo si no le estorbamos.
La viralización del engaño. Detrás de la fascinación por las curas milagrosas opera una industria multimillonaria que capitaliza la vulnerabilidad del consumidor tras los excesos, según un reportaje The Washington Post. Sin embargo, el fenómeno trasciende el marketing convencional para instalarse en las redes sociales con datos alarmantes: un análisis de la revista Eating Behaviors sobre contenido en TikTok reveló que el 97% de los vídeos que promocionan suplementos y productos dietéticos carecen de cualquier base científica.
"Microbiota". Esta brecha entre la popularidad digital y la evidencia médica evidencia un problema de salud pública donde la desinformación se monetiza a gran escala. Según este mismo estudio, el 93,6% de los creadores de contenido no mencionan sus credenciales, y la inmensa mayoría de las promociones (95,7%) ni siquiera aclaran si están patrocinadas por marcas. Estamos, literalmente, confiando nuestra salud metabólica a desconocidos que utilizan términos como "microbiota" o "inflamación de bajo grado" para construir una ilusión de rigor que vende mucho más que la aburrida realidad de comer verdura entera.
El mito del "detox". ¿Por qué nos sentimos "mejor" después de un programa de jugos? Según explican expertos, no es por las propiedades místicas del apio o la cayena, sino porque hemos dejado de consumir ultraprocesados, azúcares añadidos y alcohol por unos días. Sin embargo, el concepto de "desintoxicar" el cuerpo mediante líquidos es, biológicamente, un sinsentido.
La Dra. Tinsay Woreta sostiene que el cuerpo humano opera con un sistema de filtración natural altamente eficiente, donde pulmones, intestinos y riñones eliminan toxinas y patógenos de forma constante. En sintonía, Clínica Mayo subraya la falta de evidencia científica sobre la supuesta acumulación de residuos que requieran "lavados" externos; por el contrario, la institución advierte que las limpiezas extremas, como las de colon, suponen un peligro innecesario que puede derivar en deshidratación, infecciones o incluso perforaciones rectales.
Lo que la ciencia dice (y TikTok calla). Lejos de ser inocuas, estas dietas pueden ser contraproducentes. Según un estudio de la Universidad Northwestern, eliminar la fibra para consumir solo jugos —incluso por solo tres días— altera drásticamente el microbioma oral y fecal, aumentando las bacterias relacionadas con la inflamación y el deterioro cognitivo. La fibra es el alimento de las bacterias "buenas" que producen compuestos antiinflamatorios; sin ella, las bacterias amantes del azúcar se multiplican.
Incluso el "rey" de los remedios caseros, el vinagre de manzana, ha caído de su pedestal. El famoso estudio que avalaba sus beneficios para perder peso fue retractado por inconsistencias en los datos y errores estadísticos. La realidad es que tomarlo en ayunas puede irritar el esófago y dañar permanentemente el esmalte de los dientes.
¿Cuál es la alternativa real? Si el objetivo es la longevidad y la salud hepática, la ciencia propone sustituir el "chupito" por hábitos sostenibles:
La fruta se come, no se bebe: El experto en longevidad Peter Diamandis un consejo vital: si te gustan las naranjas, cómetelas enteras. Al hacer zumo, destruyes la fibra, lo que empeora la saciedad y dispara la absorción de azúcar.
Mira al Norte: Mientras nos obsesionamos con suplementos, la "nueva dieta nórdica" está ganando la batalla al Mediterráneo en algunos estudios. Este patrón (basado en aceite de canola, cereales integrales como el centeno y frutos del bosque) reduce el riesgo de hígado graso en un asombroso 58%.
Fuerza frente a la fragilidad: Caminar es excelente para el corazón, pero para envejecer con autonomía, el cuerpo necesita pesas o bandas elásticas. El ejercicio de fuerza es la única forma de frenar la sarcopenia (pérdida de músculo) y liberar mioquinas, unas proteínas que protegen el cerebro contra el Alzhéimer.
Cuidado con el Protein Chic: La moda de añadir proteína a todo (cafés, yogures, barritas) es a menudo un gasto innecesario. El Dr. Stuart Phillips señala que el exceso de proteína no construye músculo por sí solo —eso lo hace el entrenamiento— y puede sobrecargar innecesariamente los riñones y el hígado.
La salud no tiene atajos. En resumen, la ciencia sugiere que la mejor "limpieza" es la que no se hace de forma intermitente. Como concluyen los expertos consultados por The Washington Post, un régimen de jugos de una semana no puede deshacer el daño de un estilo de vida sedentario o una mala alimentación habitual.
La próxima vez que veas un vídeo con un líquido magenta prometiendo milagros, recuerda: tu hígado ya está trabajando a pleno rendimiento mientras duermes. Lo que de verdad necesita no es un zumo de moda, sino que le des tres días de descanso semanal de alcohol, una dieta rica en fibra y, quizás, que dejes de buscar en el móvil lo que solo se encuentra en el mercado y en el gimnasio.