El secretario de Guerra de EE UU alerta sobre «otras ideologías que llegan a playas como las de España»
Regala esta noticia Añádenos en Google Pete Hegseth, secretario de Guerra de EE UU. (Afp) 06/06/2026 a las 19:38h.Justo un paso por detrás de Donald Trump está casi siempre el ceño fruncido de Pete Hegseth, que fue nombrado por el presidente de Estados ... Unidos como secretario de Defensa y que luego cambió ese título por otro con más filo: secretario de Guerra. Antiguo oficial del ejército norteamericano, es uno de lo halcones del ala más dura de la actual Casa Blanca. Tras anunciar el viernes que no iba a asistir al acto internacional de conmemoración del desembarco de Normandía, este sábado ha estado en el cementerio estadounidense de la localidad francesa de Colleville-sur-Mer, muy cerca de la playa de Omaha, escenario de una de las batallas más importantes de aquella operación clave de la II Guerra Mundial para la victoria aliada sobre al Alemania nazi. Hegseth alertó allí sobre otra invasión en Europa: la de los «inmigrantes».
«¿Cuándo harán algo los gobiernos europeos ante esta invasión? ¿O ya es demasiado tarde?
«Nada de eslóganes vacíos, ni cumbres ostentosas, ni comunicados», declaró. «Todas las naciones aliadas sangraron, se llevaron su parte en 1944», recordó Hegseth. Pero su viaje a Francia fue sólo para rendir homenaje a los soldados de su país.
Aun así, pidió colaboración a los aliados. «¿Cuándo harán algo los gobiernos europeos ante esta invasión? ¿O ya es demasiado tarde?», lanzó. Hegseth convirtió el homenaje a los caídos en una nueva ocasión para instar a los socios occidentales de Washington a apoyar el liderazgo de Estados Unidos y así, a su juicio, garantizar la estabilidad internacional. Repitió uno de sus mensajes habituales: «La paz sólo se logra mediante la fuerza, y la fuerza reside a ambos lados del Atlántico, consolidada por la preparación, las capacidades militares comunes y una firme voluntad política».
Desde su atalaya, el exmilitar volvió a colocar a su país como garante de la seguridad del planeta. «Nuestro mundo es más seguro y próspero cuando Estados Unidos y nuestros aliados son fuertes, libres y defienden sin dudarlo nuestras tradiciones y libertades occidentales», subrayó antes de recordar que Occidente necesita preservar la unidad de ese bloque ante amenazas comunes. Pidió a los aliados, de nuevo, más esfuerzo en materia de defensa.
En ese punto, extendió la mano a los mandatarios europeos para que se unan a su visión geopolítica. «Estados Unidos lidera», dijo, pero «los aliados capaces deben estar ahí con nosotros, hombro con hombro, en la brecha, cuando importa». Era una referencia a la falta de respuesta de los países europeos en el conflicto que EE UU e Israel desataron contra Irán a finales del pasado mes de febrero y que ha provocado el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del gas y el petróleo. «Estamos con nuestros aliados, y esperamos que sea capaces y estén preparados para situarse a nuestro lado», insistió. Tras esa concesión, volvió a esgrimir sus críticas a «gran parte de Occidente», que se ha «vuelto complaciente» desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Lo dijo en presencia de su homóloga francesa, Catherine Vautrin, y evitó cualquier mención explícita a los conflictos en curso en Irán o Ucrania.
«Hemos olvidado que la libertad no es gratuita. Hemos olvidado que la paz no es algo que simplemente se desee. Se logra con voluntad, honor y fuerza. Los hombres que desembarcaron en estas playas lo sabían», señaló. En su discurso, relacionó el sacrificio de los soldados que murieron en el desembarco de Normandía con la necesidad de mantener ahora los argumentos políticos y militares de Estados Unidos en el tablero mundial.
Ceremonia oficial
El desembarco de Normandía, el 6 de junio de 1944, fue la mayor operación anfibia de la historia. Una armada de 6.939 barcos y 132. 700 soldados británicos, canadienses, estadounidenses, belgas, noruegos y polacos asaltaron 80 kilómetros de playas en esta región francesa. La operación contribuyó decisivamente a la victoria sobre la Alemania nazi, que se encontraba cercada por la Unión Soviética al este.
Ayer se recordó aquel episodio. Las conmemoraciones oficiales comenzaron a la 13:00 horas en Ouistreham con una ceremonia en honor a la infantería naval. A la ceremonia internacional asistieron, entre otros, el primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, y el secretario de Defensa británico John Healey.
Faltaba Hegseth. En sintonía con su postura, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, ya había condenado el viernes la forma en la que el Gobierno del primer ministro británico, Keir Starmer, gestionó el asesinato de un estudiante blanco, Henry Nowak, a manos de un hombre de origen sij. Según Vance, ese hecho prueba el declive de la civilización causado por la «invasión» de migrantes.
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