Una extirpación cerebral para tratarle una epilepsia severa dejó a Henry Molaison, de 27 años, incapaz de formar nuevos recuerdos. Vivió atrapado en un presente perpetuo. Su caso cambió la forma en que entendemos la memoria y la identidad. Cuando se cumplen cien años de su nacimiento, recordamos al hombre con el cerebro más estudiado de la historia.