Los robots humanoides irrumpen en las fábricas bajo un dilema: trabajar codo con codo con personas u ocupar su lugar. Se lo contamos ante el encuentro Next Spain (25 de septiembre en Bilbao) sobre IA y la nueva economía productiva.
Regala esta noticia Añádenos en Google Primus P1, humanoide desarrollado en España por Fagor Arrasate y Funditec. 18/09/2026 a las 10:56h.En un polígono del norte de Pekín, en Changping, hay una nave que fabrica un teléfono por segundo sin una sola persona dentro y con ... la luz apagada. Robots, cámaras que inspeccionan piezas, carretillas autónomas y un programa que organiza la producción se ocupan de todo. En el sector lo llaman lights-out, apagar las luces (de ahí la expresión 'fábrica oscura'), porque las máquinas no las necesitan y hacen lo que hasta hace poco parecía imposible automatizar: montar un móvil de gama alta.
China vive una paradoja: pierde habitantes, pero todavía tiene millones de jóvenes buscando empleo. Aun así, ha apostado por automatizar la industria y sustituir trabajo humano allí donde sea posible. El empleo industrial cayó de 115 millones de personas en 2013 a menos de 85 millones en 2025, mientras las exportaciones batían récords. Es decir: produce más con mucha menos gente, incluso cuando todavía hay trabajadores disponibles.
En la llamada 'fábrica oscura', de la tecnológica china Xiaomi, todo está automatizado para producir diez millones de móviles al año.La tecnológica china Xiaomi, propietaria de la 'fábrica oscura' de Changping, produce en ella unos diez millones de móviles al año, automatizando desde el montaje hasta el almacenamiento. La apuesta china, sin embargo, va más allá de quitar operarios: Xiaomi desarrolla buena parte de sus propios sistemas de producción y acumula más de 520 patentes de fabricación inteligente. La fábrica también funciona como laboratorio para ensayar nuevos procesos.
Japón parte del problema contrario al de China: le faltan trabajadores. Pierde alrededor de 900.000 al año y utiliza la automatización para cubrir puestos que quedan vacantes. Ahora bien, está muy lejos de empezar desde cero: la convivencia con robots lleva mucho tiempo formando parte tanto del imaginario popular como de la cultura empresarial y su industria lleva décadas trabajando con el jidoka, la idea de que la máquina hace la tarea y el operario supervisa, corrige y mejora el proceso.
En Japón, Toyota trabaja bajo la filosofía 'jidoka': la máquina hace la tarea, detecta anomalías y el operario corrige y mejora el proceso.Esa tradición ayuda a explicar por qué en el país nipón se ve al robot más como apoyo que como sustituto. En las factorías de Toyota, por ejemplo, la máquina hace la tarea, detecta anomalías y se detiene automáticamente en caso de peligro o mal funcionamiento; el operario interviene, corrige el problema y mejora el proceso.
En Estados Unidos, por su parte, manda la rentabilidad. La automatización avanza cuando una máquina cuesta menos que contratar a una persona: cuánto ahorra por unidad, cuántas horas sustituye y cuántas contrataciones evita. El criterio es empresarial, no demográfico.
El problema también es de memoria. Muchas fábricas dependen del conocimiento acumulado por sus operarios. Capturarlo y enseñárselo a la IA es uno de los grandes retos
En la planta que BMW posee en la ciudad de Spartanburg (Carolina del Sur), su mayor centro de producción en todo el mundo, el humanoide Figure 02 trabajó durante una prueba piloto de 11 meses diez horas diarias en una línea de montaje de vehículos: movió más de 90.000 piezas y participó en la fabricación de 30.000 coches del modelo X3. En junio llegó su sucesor, Figure 03, aún en fase de validación, para realizar tareas bastante más complejas: seleccionar componentes, colocarlos en el orden correcto, mover los carros que los llevan a montaje... El salto es pasar de repetir un movimiento a desenvolverse por toda la fábrica.
Por último, Europa se inclina más por la convivencia entre personas y máquinas. Los humanoides se diseñan para entrar en fábricas pensadas para trabajadores humanos, sin tener que rehacer la planta. También intenta construir tecnología propia: la alemana Neura y la italiana SECO fabricarán en Europa los módulos de cómputo de sus robots, aunque con procesadores estadounidenses.
En la gigantesca factoría de BMW en Spartanburg (Carolina del Sur), el humanoide Figure 03 realiza tareas autónomas y se desenvuelve sólo por toda la fábrica.En España, sin ir más lejos, la cooperativa vasca Fagor Arrasate y Funditec (Fundación para el Desarrollo y la Innovación Tecnológica) desarrollan el Primus P1, un humanoide industrial pensado para manipulación, mantenimiento y apoyo a operarios. Su modelo es meter el robot en instalaciones ya existentes y darle un sistema operativo propio con la IA incorporada. Es la máquina la que se adapta al entorno, no al revés. El primer prototipo funcional está previsto para finales de 2027.
Al final, el problema también es de memoria. Muchas fábricas dependen todavía del conocimiento acumulado por operarios veteranos que saben cómo responden los procesos industriales, cuándo empieza a fallar y qué hacer antes de que se paren. Ese saber rara vez está escrito y se pierde cuando ellos se jubilan. La carrera de los próximos años consiste en capturarlo y enseñárselo a los nuevos sistemas, incluidos los robots humanoides, que aprenden observando a operarios y a otros robots.
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